El Consejo Nacional del SNTE, reunido el 1 de octubre, acordó, a propuesta del senador Alfonso Cepeda, aplazar por un año más la renovación de las directivas seccionales cuyos periodos ya vencieron; es decir, hasta después de las elecciones constitucionales de 2027.
El argumento del senador Cepeda, que hizo suyo el Consejo, es el de “evitar que nuestra vida interna se convierta en campo de disputas políticas. No debemos permitir que nadie utilice al sindicato como botín político”.
¡Qué ironía! Si alguien utiliza al SNTE como botín político es el propio senador Alfonso Cepeda. Si no es así, ¿cómo llegó a su cargo en el Senado de la República? ¿Cuántas diputaciones, alcaldías y regidurías ha negociado con diferentes partidos políticos para sus allegados? ¿No aspira ahora mismo a ocupar la gubernatura de Coahuila?
Que nadie se meta al feudo del señor, porque el sindicato es de él y de los 500 subordinados del Consejo Nacional.
Violando el Estatuto, los reglamentos y las leyes laborales que rigen la vida del SNTE, el senador Cepeda y el Consejo Nacional se erigen como Suprema Autoridad Plenipotenciaria, capaz de cancelar elecciones sindicales, anular o suspender el derecho al voto de los agremiados, impedir o alargar la renovación de las directivas seccionales y cercenar, con ello, la democracia sindical.
El Consejo establece, de facto, un “Estado de Sitio” arbitrario, despótico y dictatorial, para que nadie se mueva durante el periodo de un año.
Se suspenden temporalmente derechos fundamentales, como el de votar y ser votado.
¡Aguanten vara, maestros! Los representantes sindicales continuarán, por lo menos, otro año más disfrutando de sus cargos, de las cuotas sindicales, de las aportaciones del Gobierno, de los negocios con los seguros de vida, los préstamos, las casas comerciales y las cuotas del Servicio Médico, como es el caso de la Sección 50 de Nuevo León.
Todos los secretarios generales de las secciones del SNTE presentes en el Consejo Nacional votaron al unísono a favor del aplazamiento de las elecciones sindicales y de la prolongación de su estancia al frente de sus respectivas secciones.
¡Faltaba más!
En unos meses, algunos de ellos serán candidatos a cargos de elección popular, de esos que se votarán en junio de 2027.
¡Bien protegido el feudo!
¿Quién de los asistentes al Consejo Nacional se acordó de que, afuera del recinto donde sesionó el Consejo, había y hay 2 millones de trabajadores de la educación, activos y jubilados, que no fueron informados ni consultados para tan oprobioso e ilegal acuerdo?
Estos son los dirigentes que tenemos en el SNTE: omnipotentes, antidemocráticos y adherentes al poder político en turno.
Mañana abordaré el tema de la Convocatoria al Congreso Nacional, que también aprobó el Consejo Nacional.
¡EL MAGISTERIO NACIONAL TIENE LA PALABRA!