¿Por qué las escuelas no construyen su propio Consejo Técnico?

A escasas horas de que se realice la Segunda Sesión Ordinaria de los Consejos Técnicos Escolares (CTE) en los cientos de centros educativos del país, las redes sociales se han inundado de “memes” cuyo contenido, es por demás, una muestra palpable del ingenio y humor mexicano, pero también, de los tropiezos que la Secretaría de Educación Pública (SEP) viene dando, ahora, con Esteban Moctezuma, al frente de tan importante dependencia federal.

Y es que mire usted, en primera instancia en esta Segunda Sesión, además de considerarse, como sugerencia, la proyección del video con el mensaje del Secretario de Educación, también se propone, un diálogo entre los integrantes del “colectivo docente” de los diferentes niveles que integran la educación básica; ello, con el propósito de que éstos se reconozcan como un solo nivel educativo dentro del Sistema Educativo Mexicano (SEM), así como también, con miras a constituirse en comunidades de profesionales para no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera.

Pero, por si esto fuera poco, la guía para esta sesión también propone: compartir los Programas Escolares de Mejora Continua, y las “Buenas” prácticas para la Nueva Escuela Mexicana (NEM) donde, como parece obvio, el hecho de “compartir” experiencias puede resultar benéfico y, podría decirse, satisfactorio para fortalecer esa NEM. Lo malo de este asunto, desde luego, tiene que ver con la serie de indefiniciones sobre diversas cuestiones que, la propia SEP, no ha definido, ni para ella misma, ni para los colectivos docentes (como así les llaman). Veamos.

¿Qué entendemos por Nueva Escuela Mexicana? Ciertamente, en el mes de agosto de este año, como parte de la fase intensiva del Consejo Técnico Escolar, en las escuelas se abordaron algunas “pinceladas” de lo que podría significar la NEM; sin embargo, hasta la fecha, los profesores y profesoras no tienen en sus manos, un documento que refiera bajo qué principios pedagógicos (ya no digamos epistemológicos) está sustentada dicha escuela, salvo por lo que éstos han llegado a conocer, repito, del ámbito legal, es decir, del constitucional, y en el cual se expresan conceptos relacionados con la “excelencia, humanismo, democracia, integralidad, educación sexual y la perspectiva de género” (Milenio, 26/08/2019). Esto, desde mi perspectiva, aunque puede considerarse como un elemento importante en la conformación de una idea sobre la NEM, no es en sí, la NEM. De hecho, como bien sabemos, el modelo educativo que pretende echarse andar a partir del ciclo escolar 2021-2022, aún se encuentra en construcción, pero eso sí, en la SEP, ya “andan con todo” trayendo de aquí para allá un modelo que aún no es modelo. ¿Puede usted entenderlo? Por cierto, en este sentido, no debe olvidarse que en esto ciclo escolar los maestros de los diferentes niveles educativos, continúan operando los planes de estudio 2011 y 2018.

Ahora bien, por lo que respecta al “reconocimiento” de un solo nivel educativo que refiere dicha guía, usted ¿cree que los maestros no se reconocen como integrantes de un nivel educativo?, ¿acaso las profesoras y profesores de educación preescolar no tienen claro lo que su nivel les demanda?, ¿acaso los de educación primaria no saben el trabajo que tienen que realizar con sus alumnos y en sus respectivas escuelas?, ¿acaso los de secundaria desconocen sus funciones en sus propios ámbitos de competencia? Desde luego que los conocen; de hecho, haciendo una analogía con lo que planeta Tony Becher, ellos tienen claro lo que sus “tribus y territorios” les significan. En consecuencia, ¿habrá descubierto la SEP el hilo negro que une el intricado SEM? ¡Vaya genios resultaron entonces!

Por lo que se refiere al hecho de “compartir” los Programas de mejora continua, y las Buenas prácticas que se llevan a cabo en los distintos centros educativos, pareciera ser, nada malo tendría tal asunto; lo que es increíble, es la ambigüedad en cuanto a lo que puede o no significar esas “buenas” prácticas, pero también, lo que en cada escuela se diagnostica, se planea y se desarrolla para atender las múltiples problemáticas que en ella permean. En principio, como bien sabemos, la palabra (ya no digamos el concepto) “buenas” tiene y adquiere diversos significados; esto, a partir de la subjetividad y de los referentes con los que cuente tal o cual individuo, luego entonces, si a algún grupo de personas se le preguntara qué entiende por “buenas” y se le agregara “prácticas docentes”, las respuestas, seguro estoy, serán tan diversas que se podría contar con un amplio catálogo de definiciones. En segundo lugar, el hecho de poner en común los Programas de Mejora, aunque podría tener ciertas bondades, la realidad de las cosas es que los diseños, los planteamientos, las propuestas, podrían ser tan diversas porque, para acabar pronto, la capacitación que han recibido los directivos a través de sus instancias correspondientes, ha sido tan diversa y tan confusa que, vaya, es probable que cada uno haya entendido algo diferente. En consecuencia, la diversidad, tanto en el contenido como en el diseño de esos Programas, será tan amplia y compleja, que no verá los resultados que la SEP espera porque sencillamente, en esta dependencia, no se ha trabajado para ello. ¿Mayor estrés para los profesores y directores? Ya veremos.

Finalmente, por lo que respecta al asunto de la “constitución” de comunidades de profesionales de la educación debo decir, que esa es la mayor contradicción que plantea la SEP en estos momentos porque si, como es sabido, los maestros son profesionales de la educación, ¿por qué no se les brinda la posibilidad de construir y desarrollar sus propios consejos técnicos escolares?

El peor error que tuvo Aurelio Nuño, ex Secretario de Educación, fue pensar a los docentes como infantes de la educación (término acuñado por Manuel Gil Antón) y, tal parece que, en la SEP, su legado sigue latente en los pasillos y en las oficinas que piensa, diseñan y elaboran las “guías” para los CTE y en otras tantas más donde, como se ha visto hasta el momento, reina la indefinición de un política educativa que trascienda la política, y que ha dado paso a lo que supuestamente se le ha llamado desde Palacio Nacional: la cuarta transformación de México.

Insisto, ¿hasta cuándo se verá a los maestros y maestras como profesionales de la educación?

Al tiempo.

Con negritas:

Una pregunta, tal vez incómoda que espero responda la gente de la SEP: ¿qué pasó con el traspaso de esta Secretaría a Puebla?


Referencias:

· Ibarra, A. (10/11/2019). Los desatinos de los Consejos Técnicos Escolares. Profelandia.com. Recuperado de: https://profelandia.com/los-desatinos-de-los-consejos-tecnicos-escolares/?fbclid=IwAR13IceeEYTVT5SdM-2PwvJfa8N4KsLC46ld11HvuqX2I19I0UR3y3pXwbE

· Martínez, S. (2/10/2019). El Consejo Técnico sin escuela mexicana. Educación Futura. Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/47699-2/

· Redacción. Profelandia.com. (30/10/2019). Guía para la segunda sesión ordinaria del Consejo Técnico Escolar 2019-2020. Profelandia.com Recuperado de: https://profelandia.com/guia-para-la-segunda-sesion-ordinaria-del-consejo-tecnico-escolar-2019-2020/

· Redacción. Profelandia.com. (30/10/2019). ¿Qué son las sesiones de interniveles educativos? Profelandia.com Recuperado de: https://profelandia.com/que-son-las-sesiones-de-interniveles-educativos/?fbclid=IwAR11B9IOnOnbSUC6gGpRXL6CalrkM8qbOZqxUBrjLy-yxxeuSb9m91kgwgc

· Yañez, L. (26/08/2019). Nueva Escuela Mexicana, nuevas formas de enseñanza y aprendizaje. Milenio. Recuperado de: https://www.milenio.com/aula/conoce-que-es-la-nueva-escuela-mexicana-y-su-modelo-educativo

 

 
 

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