SEP: Perfil de los Directivos Escolares.

Para continuar con la serie de comentarios y reflexiones sobre los perfiles de los docentes y directivos escolares, dados a conocer a través de un documento de trabajo por parte de la SEP, a continuación describiré los perfiles base de los dominios, criterios e indicadores que presenta dicho documento de la dependencia del Gobierno Federal (1), para el caso específico del directivo o director escolar, así como del supervisor de zona escolar, ambas figuras clave en el derrotero del cambio educativo orientado a asegurar el derecho pleno a la educación.

SEP: El directivo que queremos

“Una parte sustancial del perfil directivo es que muestra –por medio de dominios, criterios e indicadores– la labor que se espera fomentar en el trabajo cotidiano de directores, subdirectores y coordinadores de actividades, considerando las condiciones en que se encuentran nuestras escuelas y los planteamientos que se desprenden de la nueva legislación en materia educativa. Por ello, se ha propuesto que el perfil responda a la tradición educativa mexicana y a los elementos que los directivos consideran sustanciales y más relevantes de su labor, en lugar de aspectos extraídos de referentes que pueden resultar significativos, pero ajenos a la cultura magisterial mexicana y al contexto y necesidades de la población infantil y adolescente en nuestro país.

“En este sentido (dice la SEP), el perfil corresponde a una visión de la función directiva enfocada a la atención personal, humana e integral de los alumnos, así como al logro de aprendizajes relevantes para su vida presente y futura, al tiempo que el perfil reconoce que esta función supone un gran compromiso moral por favorecer que las escuelas sean espacios donde niñas, niños y adolescentes mejoren sus habilidades, conocimientos y actitudes conforme a lo señalado en el currículo vigente, con la finalidad de que se desarrollen de manera integral, en un ambiente de equidad, inclusión, excelencia e interculturalidad.

“Así, el directivo que queremos en la Nueva Escuela Mexicana se basa en las prácticas de los mejores directores, subdirectores y coordinadores de actividades, quienes han demostrado que es posible contar con personal educativo que conoce las características de los alumnos, sus familias, al colectivo escolar y el contexto en que trabaja, de modo que los planteamientos que realiza para conjuntar esfuerzos de la comunidad escolar se basan en las necesidades y los retos que efectivamente enfrentan los alumnos para alcanzar aprendizajes y un bienestar en sus vidas.”

“…Es un directivo que cuenta con un liderazgo pedagógico porque tiene claridad acerca de los propósitos educativos, el currículo y la manera en que se pueden alcanzar en su contexto y condiciones particulares, por lo que además de distinguirse por su saber y experiencia, también lo es por su trato, ejemplo y cualidades humanas.” (…) “…es un directivo que sabe qué aspectos son centrales y prioritarios a desarrollar en su escuela, por lo que coloca en el centro de su actuación el sentido humano y pedagógico de su tarea antes que el administrativo.”

“…este directivo (concluye la SEP) sabe que para lograr los propósitos de su nivel educativo en la escuela es necesario que exista una comunicación respetuosa, honesta y fluida al interior del colectivo docente y con la comunidad escolar, de modo que se construyan objetivos comunes, las familias comprendan de qué manera pueden colaborar con la tarea educativa y cómo favorecer el aprendizaje de sus hijas e hijos. Asimismo, sabe que al trabajar con personas se pueden presentar incidentes de diverso tipo y situaciones imprevistas o problemáticas para los cuales está preparado en su atención, al tiempo que orienta a la comunidad en ello.” (…) “es un directivo que organiza a la escuela y crea condiciones para que esta proporcione un servicio educativo de calidad de manera regular y conforme a la normatividad vigente, en lo que a su ámbito de competencia corresponde, y es capaz de dialogar y conjuntar la labor de diferentes actores para que esto se lleve a cabo, en pro del aprendizaje y bienestar de los alumnos.”

Hasta aquí el texto general que aparece en el documento de referencia sobre el perfil del directivo escolar. Al respecto, pongo a consideración los siguientes comentarios críticos:

1. El documento aludido hace referencia al perfil general del supervisor de zona escolar, casi en los mismos términos que lo hace para el director escolar. Cabe mencionar que, además de los atributos, cualidades o capacidades considerados para el directivo escolar, el supervisor de zona escolar habrá de contar con cualidades administrativas y de manejo de personalidades directivas a su cargo (liderazgo); cuestión que se torna compleja y a la vez difícil debido a la incidencia del conflicto interpersonal y grupal inherente a la vida en las escuelas. Además, esta figura directiva (hablo del supervisor) deberá de conducirse con amplios recursos profesionales para llevar a cabo negociaciones con diferentes grupos o actores que participan activamente en la esfera escolar (o la “ecología escolar”, como lo refieren algunos autores). El supervisor o la supervisora escolar habrá de ser, por definición, un conciliador y un organizador de grupos de trabajo, y de tiempo completo.

2. El problema que hoy en día tiene (y tendrá) el Estado mexicano en este ámbito, es estructural. En México no se han generado instituciones con larga tradición educativa (como sí sucede en otras naciones), encargadas de la preparación profesional de directivos escolares (incluyo en este vacío a las figuras del supervisor escolar y del jefe de sector; éste último en proceso de extinción), de tal manera que el personal que acceda a estas plazas, cumpla con su trabajo de manera adecuada y con un perfil profesional especializado, luego de su paso por una formación académico-administrativa de 2 a 3 años.

3. Conectado con lo anterior, cabe preguntar: ¿Cómo se preparan entonces los y las futuros directivos escolares, y los y las supervisores de zonas escolares? ¿Qué escuelas ha diseñado el Estado mexicano para cubrir esta necesidad formativa, de tal modo que se alcance cabalmente el perfil profesional de la figura directiva en la escuela pública? Como todos sabemos, hasta el momento no se han creado ese tipo de instituciones (las Escuelas Normales ni la Universidad Pedagógica Nacional cuentan con esos programas), y mucho menos, dada esa carencia, se han confeccionado los programas académicos encargados de la formación profesional (corporativa) del conjunto de directivos escolares.

Todo parece indicar que las Reformas Educativas ensayadas en nuestro país, una tras otra, han perdido la oportunidad de crear o dar pie a ese tipo de instituciones formadoras de directivos y supervisores de zonas escolares de la Educación Básica (con programas robustos de mediano y largo plazos). Por lo tanto, no basta con que se seleccione a estas figuras, luego de un riguroso proceso de selección y evaluación para la promoción, sino que es necesario crear a las instituciones y a los programas académicos correspondientes, a efecto de que la preparación de estas figuras directivas sea congruente con la demanda de un perfil profesional y de especialización, del tamaño de la exigencia que enfrenta el sistema educativo para este puesto de trabajo; que, por cierto, es un cargo o puesto clave (tan importante o relevante como el que juega el docente en el aula) en la estructura organizacional de la escuela pública mexicana.

Fuente consultada:

(1) “Marco para la excelencia en la enseñanza y la gestión escolar dirigidas al aprendizaje y el desarrollo integral de todos los alumnos: Perfil docente, directivo y de supervisión”. Documento de trabajo. SEP, Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros. Octubre, 2019.

Correo-e: jcmqro3@yahoo.com

Twitter: @jcma23


Artículo publicado en SDPnoticias
 

 
 

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