Nueva Escuela Mexicana y Principios Pedagógicos

Desde hace un año (y poco más , si tomamos en cuenta los cinco meses durante los cuales Andrés Manuel López Obrador fue presidente electo), las autoridades educativas federales han planteado, sobre todo a través de videos, algunos elementos básicos acerca de lo que se conoce como la “Nueva Escuela Mexicana” (NEM) ¿Qué ha cambiado, pedagógicamente, con la llegada del esquema de esta “NEM” durante el tiempo que va de la “4T”? ¿Cuáles son los principios pedagógicos que rigen las políticas educativas actuales en comparación con los promovidos en el pasado?

Cabe recordar que en 2004, la Secretaría de Educación Pública (SEP) dio a conocer los primeros Principios Pedagógicos (PP) aplicables a todo el país, en el nivel de Preescolar. Luego, en 2011, la misma dependencia federal lanzó doce Principios Pedagógicos dirigidos a toda la Educación Básica, a través del Acuerdo Secretarial 592 (para alcanzar la “Articulación de la Educación Básica”), como ruta de navegación para que los docentes, directivos escolares y asesores técnicos guiaran su prácticas educativas y pedagógicas. (ver Programa de Educación Preescolar, PEP, 2004).

Los PP del 2011 son los siguientes (SEP. Acuerdo 592, 2011): 1. Centrar la atención en los estudiantes y en sus procesos de aprendizaje; 2. Planificar para potenciar el aprendizaje; 3. Generar ambientes de aprendizaje; 4. Trabajar en colaboración para construir el aprendizaje; 5. Poner énfasis en el desarrollo de competencias, el logro de los estándares curriculares y los aprendizajes esperados; 6. Usar materiales educativos para favorecer el aprendizaje; 7.Evaluar para aprender; 8. Favorecer la inclusión para atender a la diversidad; 9. Incorporar temas de relevancia social; 10. Renovar el pacto entre el estudiante, el docente, la familia y la escuela; 11. Reorientar el liderazgo; 12. La tutoría y la asesoría académica a la escuela.

Bajo el cobijo del “Nuevo Modelo Educativo, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto (específicamente entre 2016 y 2017), la SEP lanzó dos versiones de los PP: Una en 2016 (colocada en la Propuesta Curricular) y otra en 2017 (ubicada en el documento denominado “Nuevo Modelo Educativo”). Prácticamente entre estas dos versiones no hay cambios profundos; lo único que se aprecia es un ligero cambio en el orden de aparición de los principios y algunas modificaciones leves, más de forma que de fondo. Es importante no olvidar que en 2016, el PP número 14 era: “Revalorizar y redefinir la función del docente”, el cual extrañamente desapareció en la versión 2017. ¿Por qué los altos funcionarios de la SEP en ese entonces descartaron este principio?

La versión 2017 de los PP del sexenio pasado (que podría interpretarse como la más acabada) es la siguiente: 1. Poner al alumno y su aprendizaje en el centro del proceso educativo; 2. Tener en cuenta los saberes previos del estudiante; 3. Ofrecer acompañamiento al aprendizaje; 4. Mostrar interés por los intereses de sus estudiantes; 5. Dar un fuerte peso a la motivación intrínseca del estudiante; 6. Reconocer la naturaleza social del conocimiento; 7. Diseñar situaciones didácticas que propicien el aprendizaje situado; 8. Entender a la evaluación como un proceso relacionado con la planeación y el aprendizaje; 9. Modelar el aprendizaje; 10. Reconocer la existencia y el valor del aprendizaje informal; 11. Promover la relación interdisciplinaria; 12. Favorecer la cultura del aprendizaje; 13. Reconocer la diversidad en el aula como fuente de riqueza para el aprendizaje y la enseñanza; y 14. Superar la visión de la disciplina como un mero cumplimiento de normas. (Obsérvese que en esta versión se eliminó la idea de: “Revalorizar y redefinir la función del docente”).

Como se puede apreciar, hay algunos principios pedagógicos redundantes en las diferentes versiones publicadas; así mismo, se puede observar la desaparición (entre 2011 y 2017) de algunos conceptos propios del diseño curricular y de las prácticas didácticas, como son las nociones de “estándares curriculares” y el desarrollo de “competencias”. (cabe recordar también que el “Nuevo Modelo Educativo” dirigido por Aurelio Nuño, segundo de los tres titulares de la SEP que ocuparon el cargo durante el sexenio 2012-2018, se autoproclamo a favor del esquema “competencial”, pero refinado).

¿Un cambio de régimen político y una intencionalidad de la élite gobernante para cambiar la vida pública de la nación, también pasa por transformaciones radicales en las prácticas pedagógicas? ¿Cuáles son los contrastes tangibles (prácticas y materiales) e intangibles (formas de pensar y discursos pedagógicos) entre la propuesta de la “Nueva Escuela Mexicana” y las propuestas que le antecedieron? ¿Cómo aterrizar los “cómo” que entran en juego luego de la consideración de los “principios pedagógicos”? ¿Qué lugar ocupa la noción de “Excelencia” educativa en esta discusión?

Ya enfocados en las particularidades de los PP más recientes (2016 y 2017), y ubicados en el marco de la escuela pública en México, conviene preguntar ¿Estos principios, hoy en día, son aplicables para toda la educación obligatoria, desde Educación Inicial hasta la Superior? ¿Es factible crear propuestas innovadoras para que se establezcan, a nivel de políticas públicas federales y estatales, una serie de PP para cada nivel o modalidad educativo? ¿Cuáles son los argumentos a favor y en contra al respecto? ¿Es necesario y conveniente que se diseñen PP por campos de formación o por materias o asignaturas? ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas en la aplicación de estos principios, en un marco de libertades de enseñanza y de aprendizaje? ¿Cuáles serían los PP que sugiere la “Nueva Escuela Mexicana”? ¿Cuáles serían los elementos a incluir en el “contrato pedagógico” que corresponda con la idea de la NEM?

Una de las razones de peso para establecer PP en la escuela pública, es unificar criterios y fijar parámetros para la acción, en términos generales, aunque dichos principios pedagógicos habrán de ser lo suficientemente flexibles como para adaptarse a condiciones específicas de región, zona o de cada escuela; así como en las planificaciones didácticas situadas, singulares o diferenciadas. Me parece importante que los equipos técnicos, hoy, se den a la tarea de abrir canales de análisis y discusión en torno a los PP, de tal manera que se logren acuerdos estatales, locales y por zonas escolares, con base en las recomendaciones o dispositivos nacionales. No es lo mismo aplicar los principios pedagógicos en la escuela primaria pública urbana que en los esquemas multigrado. No es lo mismo seguir los principios pedagógicos sugeridos para preescolar que los establecidos para el bachillerato.

En fin, será necesario y altamente recomendable, que los colectivos docentes se den a la tarea de actualizar y aplicar los principios pedagógicos de la escuela pública. Ello será de enorme beneficio para las y los estudiantes de todo el sistema escolar. Y ésta sería una idea interesante para crear una agenda de discusiones y reflexiones en el seno de los Conejos Técnicos Escolares.

Correo-e: jcmqro3@yahoo.com

Twitter: @jcma23


Publicado en SDPnoticias.

 

 
 

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