La selección de directores y supervisores, otra víctima del COVID19

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Por: Fernando Ruíz*

Las medidas anunciadas la semana pasada por la Unidad del Servicio de Carrera de Maestras Maestros (USICAMM) modifica los procesos de promoción de directores y supervisores. Si bienante la inusual situación actual deben realizarse ajustes que permitan la continuidad de los servicios educativos,dichas medidas deben ser públicas, transparentes, equitativas e imparciales, tal y como lo mandata la Constitución.

Las nuevas disposiciones establecen cuatro grandes cambios: 1) suspende de forma definitiva los procesos de selección de abril-mayo contemplados en las convocatorias emitidas por las Autoridades Educativas Locales (AEL); esto implica que ya no se realizará el cuestionario de habilidades directivas, la encuesta de percepción y la aplicación del instrumento de valoración de conocimiento y aptitudes.2)se establecen dos tipos de promociones, la recontratación automática de directores y supervisores con nombramientos temporales de 2019-2020 y la promoción expedita a plazas vacantes de acuerdo a las disposiciones de la USICAMM. 3) establece que todas las nuevas contrataciones serán temporales; lo que permitirá, a nuestro juicio, reducir el impacto de la suspensión y generar vacantes para los procesos de selección de 2021-2022.

Finalmente, determina requisitos adicionales a los establecidos en la Ley General del Sistema de Carrera de las Maestras y los Maestros (LGSCMM). El más significativo es que los candidatos a puesto de dirección provengan del mismo plantel de la plaza vacante y en el caso del supervisor de la misma zona o sector. Las medidas acotan la equidad del proceso pues no permite la participación de todos los maestros. Sin embargo, paradójicamente,sienta un precedente positivo al fijar la plaza directiva al centro escolar y al mismo tiempo dar oportunidad para que lleguen a esos puestos personas de la misma localidad, con conocimiento del contexto local.

Estas medidas son excepcionales y no deben prolongarse innecesariamente hasta el primer semestre de 2021 pues implica que todas las plazas vacantes generadas por las jubilaciones de fin de año sean otorgadas bajo este esquema cuando todavía hay posibilidad de que el siguiente año la situación cambie positivamente.

Esta semana se emitirá el nuevo calendario y esperamos que también las disposiciones para la asignación de plazas, pero aún falta aclarar qué mecanismo sustituirá las listas de prelación, cómo asegurar que el Sistema Abierto y Transparente de Asignación de Plazas sea un instrumento para el escrutinio público y la rendición de cuentas, cómo hacer público el nombre de los beneficiados y las escuelas involucradas, entre otros aspectos. Esto último, es especialmente relevante para estados como Oaxaca que enfrentan severos problemas de opacidad.

La situación es excepcional pero no podemos darnos el lujo de permitir retrocesos en esta materia y menos aún medidas en la opacidad. Exigimos que haya información pública, procesos transparentes y mecanismos imparciales en todos los pasos de este nuevo proceso de promoción de directores y supervisores.

*Coordinador del área de investigación en Mexicanos Primero. 


Publicado en El Heraldo de México

TEMÁTICAS: OPINIÓN