@USICAMM_OFICIAL y @SEP_mx : La ineptitud como forma de corrupción

Anel Guadalupe Montero Díaz

Con la derogación de la Reforma Educativa de 2013, las nuevas leyes supondrían una mejora en las condiciones de trabajo de los docentes y en la garantía de transparencia y equidad en los procesos de ingreso y promoción vertical y horizontal.

Sin embargo, el discurso político no se sostiene ante las evidencias que apuntan a que estábamos mejor cuando supuestamente estuvimos peor. Sin contrapesos institucionales o mecanismos sólidos de rendición de cuentas, la Secretaría de Educación Pública a través de la Unidad del Sistema para la Carrera de los Maestros y Maestras (USICAMM, por sus siglas) han hecho de la incongruencia y la injusticia, el sello de la casa. Veamos por qué

1.- La “revalorización” de las Normales

En el discurso, la frase “prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila”, mientras el Presidente y el Secretario de Educación afirmaban en el discurso el fortalecimiento a las Normales como “una forma de política educativa distinta a la del período neoliberal (…) ahora con todo este desprestigio que produjo la mal llamada Reforma Educativa”[1]

Paradójicamente, en el artículo “las prioridades educativas y su espejo presupuestal en la cuarta transformación” publicado en el blog de educación “Distancia por tiempos”, los analistas  Marco Antonio Fernández y Laura Noemí Herrera destacaron:

Por un lado, a las escuelas normales se les reduce en 41.7% su presupuesto. Además se propone un recorte a la Universidad Pedagógica Nacional de 7% y una disminución de 2.3% para la carrera docente en las universidades públicas estatales (UPES). Por el otro lado, se propone un recorte del 61% al actual Programa de formación docente, sin saber cuál será el nuevo esquema de preparación que pudiera complementar los esfuerzos de capacitación magisterial”[2]

Es decir, no sólo la revalorización de las normales quedó en discurso, también los dichos completos sobre revalorización magisterial. Sin dinero que avale las acciones, todo queda en buenos propósitos, en el mejor de los casos.

Por todo lo anterior, queda claro que dar prioridad a los normalistas en la entrega de plazas, mientras se recorta el presupuesto destinado a su fortalecimiento, no es favorecer a las Normales

2.- La discriminación como método de selección

La grave paradoja que se crea al dar preferencia a los normalistas en la entrega de plaza es la discriminación de que se hace objeto al resto de los participantes, porque se debe señalar que los egresados de las normales tampoco necesitan esa ventaja.

Para fines de competir en igualdad de circunstancias con otras universidades, los normalistas son capaces de dar la batalla sin menoscabo de su formación académica en la construcción de una estrategia inteligente que permita legitimar su posición frente a la sociedad y a sus pares.

A quienes menos conviene este método es a los mismos normalistas, que se ven cuestionados e interpelados por el resto de los aspirantes por una ley incongruente, discriminatoria e ilegal que es una de las columnas vertebrales de la reforma educativa de 2019

3.- La ineptitud como forma de corrupción

María, Juan, Elena y otros cuatro aspirantes, son compañeros de generación de una escuela particular en Minatitlán, Veracruz. Los siete tienen más o menos el mismo Curriculum Vitae, pues comparten experiencias laborales y cursos extracurriculares. Sin embargo, en los resultados de la plataforma VENUS, se evidencia que la primera ocupa el lugar 63, el segundo el 345 y la tercera el 1010 ¿cómo es posible lo anterior?

Otro caso: José es un docente ejemplar que ha cubierto interinatos por 14 años sin la mínima oportunidad de obtener su plaza, hasta la reforma educativa de 2013. Presentó el examen de ingreso el año pasado pero quedó en el denominado grupo B, sin mayor explicación. No lo llamaron. Este año, ocupa el lugar 1290 y según los mismos lineamientos de la Unidad del Sistema para la Carrera de los Maestros y las Maestras, el resultado es inapelable. Nadie sabe y nadie supo ni antes ni hoy, por qué el profe José todavía no está ni cerca de obtener su plaza.

Mientras escribo este artículo, he tenido que suspender varias veces la redacción, porque las lágrimas no me dejan avanzar y siento un coraje e impotencia que me paraliza. No sé si debería escribir esta parte del artículo y tampoco sé si conservaré este párrafo o al final lo borraré, como muchos otros que no me atrevo a publicar por temor a que las buenas conciencias apelen al clásico “no me gusta la forma en la que lo dice” en lugar de debatir sobre el fondo de estos asuntos.

Sin embargo, nadie en su sano juicio debería permanecer indiferente ante tamaña injusticia que están padeciendo los aspirantes a obtener una plaza docente.

Estos muchachos son sólo números, como tampoco son sólo números los resultados que emitió el día de hoy la USICAMM

En cada folio hay una historia de esfuerzo, superación y sacrificio que no merece ser recompensada con la ineptitud que ha demostrado el organismo responsable.

Las múltiples y graves fallas en la comunicación, la ponderación y la explicación de la Unidad del Sistema para con los aspirantes, ha convertido a los muchachos de nuevo ingreso en carne de cañón de mercenarios de la información a los que acuden en su desesperación porque los tickets virtuales de atención al público simplemente no dan respuestas en tiempo y forma

El reclamo es legítimo, es generalizado y es justo: Si no pueden, RENUNCIEN.

Y, por ultimo, todo esto es un muy mal augurio

Estas son las bases para las futuras promociones verticales y horizontales en el sistema educativo nacional. Cabe la pregunta ¿usted confiaría en las Instituciones que han demostrado una ineptitud sin la más mínima consecuencia? ¿usted presentaría una evaluación que puede significar un ingreso familiar extra (indispensable) en procesos inapelables que se legitiman con la participación de buena fe de los aspirantes?

Para reflexionar, sin duda.


[1] https://www.youtube.com/watch?v=eFk3hGBUpiE

[2] https://educacion.nexos.com.mx/?p=1628

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