Un poco de futbol.


Nada mal nos cae un poco de televisión deportiva; en este mes de mundial futbolero. Es una razón muy válida para olvidar por 90 minutos la situación económica, política, etc.

Apartarnos de la obstinación y la incertidumbre nacional en que vivimos enredados los mexicanos. Después de nuestra sesión diaria de estrés, después de atender la multiplicidad de asuntos que pretenden corregir lo irremediable.

Terminando la rutina diaria nos consuela la alegría de los que ganan el encuentro, y nos resigna la tortura de los que pierden, tal vez porque compartidos derrotas similares.

No es argumento suficiente decir y creer que por ver los partidos de la copa del mundo, no nos interesen los asuntos del país; porque el tiempo de los encuentros deportivos no es equiparable a los asuntos legislativos.

Con la atención ciudadana y sin ella, la legislación a favor de intereses monopólicos se consuma.

Además otro factor que aún no sabemos si es positivo o negativo para nuestra oscura realidad, es que la participación de la selección nacional de nuestro país tiene una caducidad anticipada y la sombra histórica de un desempeño insuficiente y mediocanchero.

Entonces, es recomendable tener nuestra lista de favoritos con posibilidades reales de profesionalismo.   Relajarse y disfrutar la convivencia, aprovechar el pretexto para desahogar la ira contenida…y, ¿por qué no? darle descanso a la vesícula biliar.

Un poco de futbol en lugar de violencia exacerbada, un poco de olvido para un presente confuso. Algo de risa y burla al final de un ciclo escolar desatinado y contradictorio.


Baldemar Montejo Martínez
Profesor de educación primaria. Simpatizante de la justicia y la honradez.

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