Un circo en la SEP: el destino del calendario escolar

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Como espectadores tendremos que esperar al próximo 11 de mayo para conocer el último acto de este, insisto, pésimo espectáculo..


Vaya que sí le ha dado resultado a la presidenta Sheinbaum y al secretario “de educación” el tremendo circo que han armado en la Secretaría de Educación Pública (SEP) en torno a las modificaciones del calendario escolar porque, seamos honestos, en este momento quién habla de Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa que recientemente fue acusado por el gobierno estadounidense por sus nexos con el narcotráfico, pero tampoco se habla mucho del enfrentamiento que tiene la mandataria nacional con el país del norte por el tema de los dos agentes de la CIA fallecidos en Chihuahua; y bueno, de temas locales como la incesante lucha de las madres buscadoras y de la creciente demanda de la CNTE para abrogar la Ley del ISSSTE de 2007 (propuesta que la misma presidenta hizo en campaña electoral y que no ha cumplido) ya ni hablamos.

Resulta que ese espectáculo circense comenzó en la mañanera “del pueblo” el 30 de abril; Mario Delgado, titular de la SEP, muy al estilo de cualquier ringmaster o maestro de ceremonias circense, dejó abierta la posibilidad de que el cierre del ciclo escolar pudiera adelantarse derivado de la ola de calor que se está sintiendo en el país, pero también, por el mundial de futbol que, como sabemos, se desarrollará a partir del 11 de junio. De hecho, ahí mismo, este personaje fue muy enfático en señalar que tal situación había sido una “propuesta” de las y los maestros (no dijo quiénes o de qué lugar), así como de los secretarios de educación de algunas entidades, pero que el 7 de mayo se definiría en virtud de que tendrían una reunión con dichos funcionarios en otro de esos circos que se conocen como CONAEDU (Consejo Nacional de Autoridades Educativas). Sí, solo así lo dijo, me imagino para “calentar” el escenario.

Llegada la fecha, y después de haber sostenido la reunión comentada, con bombo, platillo, sombrero de copa y levita elegante, anunció que ya se había logrado un acuerdo unánime con los secretarios de educación locales para que el calendario escolar se modificara, conforme a las siguientes fechas: fin de clases para estudiantes el 5 de junio, fin de labores administrativas para docentes 12 de junio, regreso al CTE 10 de agosto, periodo de reforzamiento de aprendizajes del 17 al 28 de agosto e inicio del ciclo escolar 2026-2027 31 de agosto.

Obviamente que tal situación generó una reacción interesante en todas y todos los espectadores, es decir, en diversos sectores sociales y en los medios de comunicación, específicamente en las redes sociales; estas últimas literalmente explotaron.

Y es que, muy al estilo de todo mago (en este caso muy maleta), de un plumazo se desaparecieron poco más de 30 días del calendario escolar bajo un argumento simple y llano: el mundial de futbol y las temperaturas tan elevadas que se han estado sintiendo en todo el país. Por lo que respecta al primer tema, estos magos ¿dónde dejaron el derecho a la educación del que gozan niñas, niños y adolescentes?, ¿no acaso este derecho es menester salvaguardar por parte de las instituciones del estado?, ¿no acaso en otros momentos se ha acusado a la CNTE de que no privilegian ese derecho por salir a manifestarse a las calles? Peor aún, ¿dónde queda aquella idea de atender el rezago educativo que dejó la pandemia por Covid a partir de la pésima estrategia que implementó el gobierno federal de López Obrador? Y si esto fuera poco, lo más irrisorio es este mensaje, que no solo se mandó a miles de mexicanas y mexicanos, sino a nivel mundial: importa más un juego de futbol que la educación de niñas y niños. Por lo que toca al segundo tema, ¿no acaso recientemente la secretaria de educación de Tabasco se negó a hacer ajustes a los horarios y/o calendario escolar por el calor que se siente en esa entidad… ¿entonces? ¿efecto la chimoltrufia en varios secretarios?

Aquí hago un paréntesis para dar respuesta a, tal vez, algunos comentarios relacionados a que en unos días más se tienen que entregar calificaciones a las autoridades educativas y que, por tal motivo, después del 15 de junio las escuelas se vuelven “guarderías” a las que asisten por asistir las y los estudiantes; si este fuera el caso, espero se me permita estar en desacuerdo, porque, me consta, que muchos planteles escolares y muchas y muchos maestros continúan realizando su quehacer para beneficio de sus chicas y chicos. En fin, sigamos.

Unas cuantas horas después de anuncio, para ser más específicos en la mañanera, la presidenta, en una voltereta y maroma espectacular dio un giro inesperado al espectáculo, porque, a decir de ella, lo que se había dicho y acordado el día anterior era una propuesta, no algo definitivo; la dueña de ese curioso circo habló y todo se volvió un caos. Nada importó que la SEP hubiera emitido comunicados por sus canales oficiales el día anterior, y tampoco que el que se haya hecho público el “nuevo” calendario escolar. No, nada de eso importo. La jefa había hablado y punto.

Unas horas después de ese anuncio, tal vez en ese afán de decir “en mi espectáculo mandó yo como ringmaster” Delgado quiso componer lo que la presidenta había dicho por la mañana; pienso que por más que buscó en su elegante sombrero de copa alguna carta que le permitirá recomponer el asunto, el golpazo ya estaba dado y algunos y algunas quedaron en ridículo. Vaya, a partir de ese momento fue curioso observar cómo distintos secretarios y secretarias de educación locales intentaron hacer otro circo, maroma y teatro para decir que no habían dicho, aceptado y acordado lo que un día anterior habían dicho, aceptado y acordado en el CONAEDU. Muchas y muchos de ellos, en una fotografía que se tomó el día en que tomaron esos acuerdos se veían muy sonrientes y contentos, pero después, tal sonrisa se les quitó de un plumazo. Es obvio, la dueña dio fuerte manotazo en la mesa y, pienso que solo se escuchó decir: “lo que usted diga señora presidenta”.

Si alguien piensa que este fatal espectáculo ahí terminó, se equivoca, horas después volvió a reaparecer el maestro de ceremonias para declarar que, atendiendo a las indicaciones de la presidenta, su jefa, el próximo 11 de mayo se reunirían otra vez los integrantes del CONAEDU para dialogar y, tal vez acordar algo sobre este penoso y vergonzoso asunto.

Mal y de malas estamos en el país y en el sistema educativo mexicano. Estoy seguro de que pudieron haberse propuesto muchas, pero muchísimas alternativas para combinar la justa mundialista con las actividades escolares; pienso en el desarrollo de proyectos para que las y los estudiantes, a partir de los diferentes campos formativos, pudieran conocer más sobre los países que nos visitarían, los que jugarían en la copa mundial, conocer sus territorios, sus costumbres, su gente, en fin, se pudieron hacer y proponer muchas cosas, pero, desafortunadamente, México cuenta con un secretario de educación federal y muchas y muchos estatales que poco saben de educación, lo cual evidencia una enorme ignorancia en este tema. En fin, como espectadores tendremos que esperar al próximo 11 de mayo para conocer el último acto de este, insisto, pésimo espectáculo.

Por cierto, en mi paso por las escuelas públicas en las que cursé mis estudios desde mi infancia, recuerdo haber vivido algunos mundiales. Al escribir estas líneas, traje a mi mente con singular aprecio aquellos momentos en que el profesor de educación física llevó la televisión de su casa para que viéramos el partido de México; las clases iniciaban en el horario normal, se suspendían las horas que duraba el juego y regresábamos a nuestros salones. El tema de conversación entre nosotros había sido lo bien que había jugado Maradona, por ejemplo, o que México hubiera ganado o perdido con cualquier otro equipo. Este tema, lo recuerdo perfectamente, lo sabía aprovechar mi maestra de Español, porque pedía que elaboráramos un informe, un resumen o un cuento de tal acontecimiento. ¡Qué tiempos aquellos!

Al tiempo.