Una escandalosa y perversa noticia apareció hoy en los periódicos y medios electrónicos del país.
El secretario general del SNTE, senador Alfonso Cepeda Salas, informó a los maestros de la Sección 15 del estado de Hidalgo que, en dos semanas, se llevará a cabo una reunión del Consejo Nacional del SNTE para acordar el aplazamiento de la emisión de las convocatorias para la renovación de las directivas seccionales, debido al proceso electoral que se avecina para junio de 2027, en el que se elegirán gobernadores, cabildos, diputados federales y locales.
El dirigente del SNTE expresó: “No queremos que se junte la elección de la política pública con la elección de los dirigentes de las secciones sindicales, porque los candidatos buscan a los maestros para que los apoyen, y si se emite la convocatoria, seguramente querrán que quede alguno afín a sus intereses”.
Agregó además: “Nosotros queremos preservar nuestra autonomía, nuestra independencia y que los compañeros libremente y sin presiones puedan elegir a los dirigentes que ellos consideren los más adecuados para sus secciones sindicales”.
Afirmó que “para este proceso de renovación sindical ya los Estatutos permiten la reelección”.
Analizaré primero las implicaciones estatutarias; después, lo político.
El Consejo Nacional del SNTE está integrado por el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, los presidentes de los comités nacionales de Vigilancia, Transparencia y Electoral, los secretarios generales de los Comités Ejecutivos Seccionales y los consejales de cada Sección (Art. 70 del Estatuto).
Entre las 27 facultades estatutarias del Consejo Nacional no figura la de aplazar las convocatorias para la elección de las Directivas Seccionales del SNTE (Art. 72 del Estatuto).
Ningún órgano nacional del SNTE, de carácter permanente, está facultado para enmendar, violentar o pasar por encima del Estatuto, que establece las normas para la elección de los dirigentes sindicales.
El Estatuto establece, en su artículo 141, que: “El Comité Ejecutivo Seccional durará en su cargo cuatro años”.
El Estatuto no establece, en ninguno de sus artículos, que los Comités Ejecutivos Seccionales puedan ser reelectos.
El Estatuto no permite la reelección de los Comités Ejecutivos. La Ley Federal del Trabajo lo permite por una sola vez, siempre y cuando se realice una nueva elección y que las bases emitan su voto libre y favorable. Para ello tendría que emitir la convocatoria el CEN del SNTE. No hay forma de evadirlas.
El senador Alfonso Cepeda está empeñado en violentar el Estatuto y necesita de la convalidación del Consejo Nacional, integrado casi en su totalidad a su imagen y semejanza, con secretarios generales seccionales que no dudarán en aprobar esta propuesta porque les conviene permanecer en su cargo por dos años más, aunque sea de manera ilegal e ilegítima.
Si el Consejo Nacional se atreviera a aprobar la propuesta de Alfonso Cepeda Salas, incurriría en una grave ilegalidad e irresponsabilidad, porque a los dirigentes, como a las autoridades, solo les está permitido hacer lo que la ley y, en nuestro caso, el Estatuto les mandata.
Ahora bien, abordando la parte política:
El argumento de que, si se juntaran las elecciones políticas con las elecciones internas del sindicato, se pondría en riesgo la autonomía sindical es otra falacia. Tampoco es una razón de peso ni es congruente con lo que ha venido haciendo el senador Cepeda desde hace tiempo: instruyó a las dirigencias seccionales del SNTE para que afiliaran a 1,500,000 maestros y a sus familias a Morena; participó activamente en las elecciones para diputados locales en Coahuila. Hoy mismo está comprometido y compromete al SNTE, sin considerar la libre voluntad de los agremiados, a apoyar y votar corporativamente por los candidatos de un partido político. Esto le hace daño al SNTE y le hace daño a Morena.
Cerca de la mitad de las Directivas Seccionales tienen vencidos los periodos para los cuales fueron electas. Algunas, desde hace más de un año. ¿Por qué no fueron convocadas para su renovación en su momento? ¿Qué pretexto había entonces?
El dirigente nacional dice que no hubo ni hay “condiciones” para la emisión de las convocatorias electivas.
¿A qué condiciones se refiere?
— ¿A las condiciones políticas, para mantener la calma, el sosiego y aplacar el ánimo de las bases magisteriales?
— ¿O a las condiciones sindicales, para que sus planillas estén en situación de ser impuestas en cada una de las secciones sindicales?
Sectores cada vez más amplios del magisterio nacional, de Yucatán a Baja California, pasando por Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Morelos, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Tlaxcala, Querétaro, Chiapas y Quintana Roo, no asumirán de manera silenciosa y sumisa las maniobras y decisiones antidemocráticas, convenencieras, perversas, antiestatutarias e ilegales de los dirigentes nacionales y seccionales del SNTE.
¡Urge defender, de verdad, la democracia y la autonomía sindical en el SNTE!
¡Urge la unidad y la coordinación de los demócratas y las bases magisteriales para exigir la emisión de las convocatorias en tiempo y forma, no hasta que lo decida el senador Alfonso Cepeda Salas!
