La salida de Marx Arriaga de la Secretaría de Educación Pública (SEP), más allá del relevo de un funcionario polémico, evidencia una institución que atraviesa una etapa de incertidumbre, falta de rumbo claro y debilitamiento del liderazgo interno. Así lo señaló Erick Juárez, director de Educación Futura y de Dialoga MX –centro de análisis de políticas públicas–, quien advirtió que las fracturas internas y la existencia de diversos grupos al interior de la dependencia ponen en riesgo la continuidad de las políticas educativas en el país.
En entrevista, el especialista en temas educativos explicó que la investigación en materia de política pública ha demostrado que las estrategias en educación requieren periodos de consolidación. Los cambios drásticos, así como las reformas constantes, impiden que una política madure, se implemente de manera adecuada y, sobre todo, que puedan evaluarse sus resultados. La educación, subrayó, es un proceso de largo plazo que no puede estar sujeto a vaivenes políticos continuos.
Juárez también se refirió al proceso de diseño de los nuevos libros de texto gratuitos, en el que participaron miles de docentes de educación básica. Aunque el proceso fue polémico y generó un intenso debate público, los materiales ya estaban siendo utilizados en las escuelas durante el ciclo escolar actual. Recordó que el diseño y producción de nuevos libros no es una tarea sencilla, especialmente cuando están alineados con una reforma educativa vigente y con la última reforma constitucional en la materia.
En ese sentido, señaló que si se pretendiera modificar de manera radical los contenidos y enfoques de los libros, sería necesario emprender una nueva reforma educativa de fondo y ajustar el marco normativo correspondiente. Sin embargo, advirtió que ello implicaría un proceso político y legislativo complejo, que en el contexto actual no parece viable, dado el ambiente de división y las múltiples polémicas en el Poder Legislativo.
Asimismo, explicó que tras la salida de Marx Arriaga —quien se desempeñaba como director general de Materiales Educativos de la SEP— también se ha hecho visible el descontento de sectores del magisterio hacia Mario Delgado. Algunos docentes le reprochan la falta de estabilidad y certezas derivadas de los recientes cambios, además de recordarle su papel como uno de los promotores de la reforma educativa impulsada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, lo que desde su llegada generó reservas en parte de la comunidad magisterial.
Finalmente, Juárez advirtió que quien asuma la responsabilidad en el área de Materiales Educativos encontrará no solo resistencias internas del personal cercano a Arriaga, sino también tensiones externas. Esto se debe a que el propio exfuncionario manifestó que, desde fuera de la institución, llamaría al magisterio a “refundar” la SEP desde sus bases, asegurando que no dejaría “ni una piedra” de la institución sin revisar. Este escenario anticipa un periodo de confrontación y reacomodos que podría afectar la estabilidad administrativa y la continuidad de las políticas educativas en el corto plazo.
