Presupuesto real.

Una parte fundamental del ejercicio de un gobierno tiene que ver con la forma en que distribuye el presupuesto, sin embargo, resulta aun más importante la manera en que realmente lo ejerce, ya que se puede decir que se va a ejercer de una manera y terminar haciéndolo de una manera discrecionalmente diferente.

Un tema que ha sido recientemente tocado por una cantidad importante de comentaristas tiene que ver, precisamente, con la ampliación o reducción del presupuesto para el siguiente ejercicio 2019, no así el tema de lo que realmente ha sucedido con el presupuesto, con lo que se dijo que se iba a ejercer y no sucedió de esa manera.

La Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH) promulgada en 2006, cuya última modificación es de diciembre de 2015 establece en su artículo 6, que “el Ejecutivo Federal, por conducto de la Secretaría (de Hacienda), estará a cargo de la programación, presupuestación, evaluación y control presupuestario del gasto público federal correspondiente a las dependencias y entidades”.

Sin embargo, en el artículo 58 establece que “las adecuaciones presupuestarias se realizarán siempre que permitan un mejor cumplimiento de los objetivos de los programas a cargo de las dependencias y entidades” y, en  el cuarto párrafo señala que “Cuando las adecuaciones presupuestarias representen en su conjunto o por una sola vez una variación mayor al 5 por ciento del presupuesto total del ramo de que se trate o del presupuesto de una entidad, la Secretaría deberá reportarlo en los informes trimestrales”.

Lo anterior ha sido justificante para que, en el marco de dicha presunción, se alteren los presupuestos, tanto para sobre como subejercerlos a diestra y siniestra, sin que pase a mayores consecuencias, puesto que un gasto de un programa difícilmente tendrá un impacto que rebase el porcentaje asignado por dicha normatividad.

De esta manera, por ejemplo, en 2014 se creó el Programa Nacional de Becas con un 35% más que nuca, sin embargo, y si ponemos el ejemplo de la Educación media superior, para Chihuahua, se pasó de 28,454 becas en 2014, a 4,010 becas en 2018 (un 86% menos), la reducción permanente de los recursos a la reforma educativa en los últimos años, o este año pasado, en que se registraron subejercicios mayores al 50% en el Programa para el Desarrollo Profesional Docente.

Resulta muy importante el poder observar cual es el camino que se pretende llevar a cabo el apoyo hacia los diferentes programas que resulten prioritarios al presente gobierno, pero debemos de estar más alertas en la realidad que resulte en la implementación del presupuesto a partir de lo que signifique la realidad o no que buscamos para el país. Feliz año 2019…


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