Nace una nueva…televisión en México: ¿la educación como contenido prioritario o alternativo para las televisoras?


El día de ayer 3 de agosto se anunció finalmente la fecha tan esperada del inicio del ciclo escolar 2020-2021 hubo algo diferente a lo ya comentado en anteriores análisis? Si revisamos el contenido del informe desafortunadamente no. Se ratificó el compromiso del gobierno federal por garantizar el derecho a la educación, las clases presenciales solo con semáforo verde y la continuación de la estrategia aprende en casa.

De los dos primeros aspectos  no habría  mucho que decir, entendiendo  la obviedad de las razones de llevarlas a efecto. Del tercero ciertamente es demandante el uso de la tecnología para llegar a los lugares más apartados del país pero no suficiente ni adecuado. No suficiente porque habría que consultar que ocurrió con la experiencia más próxima de aprende en casa para el cierre del ciclo escolar anterior.

La experiencia pedagógica  si bien es cierto fue una modalidad que incluyó a una gran parte  de los estudiantes para poder acceder a los contenidos educativos a través de la televisión abierta también es cierto que la revisión, retroalimentación y evaluación quedaron incompletas. El regreso de las actividades de los estudiantes para revisión fue algo que no se consolidó, una de las razones más recurrentes lo  constituyó la falta de recursos económicos y tecnológicos traducidos específicamente en condiciones desfavorables de infraestructura que no le permitieron a los estudiantes el poder comunicarse con sus maestr@s.

El asunto, que no es cosa simple, no se resolvió aún con todo y el acuerdo que se firmó con las principales televisoras del país. Los estudiantes podrán tener acceso a los contenidos educativos sin duda, pero como van a hacer llegar sus actividades a los docentes sin que recurran a la tecnología tan necesaria para dicho fin.

Es complicado pensar cómo se hará esa retroalimentación sin que se usen los servicios electrónicos. Pero no abundaré más al respecto, ya que está muy claro que no se resolverá, por lo menos así lo refleja una de las afirmaciones del titular de la SEP quien señaló “la educación a distancia no es solamente internet, la educación a distancia es fundamentalmente televisión”.  ¿Se apostará entonces a la televisión y su amplia cobertura? Es innegable que tiene ese amplio poder de cobertura, lo que es cuestionable es el cómo se vincularán maestros y alumnos sin el uso de internet lo cual es un reto muy grande.

Ahora bien, otras  de las afirmaciones  fueron “que con la alianza con las televisoras nace una nueva televisión y que se alejara la crítica de que la televisión compite en la tarde con lo que la escuela enseña por la mañana”. ¿Será verdaderamente una nueva televisión?, ¿dejarán de pasarse contenidos de violencia,  entretenimiento , consumo que solo enajenan a los tele-espectadores? , ¿los horarios destinados para la transmisión de contenidos educativos sustituirán la programación de los canales de mayor audiencia?

El Secretario señaló que habrá nuevos canales para la transmisión. ¿Acaso serán los canales 7.2 , 5.2 , 11.2 en dónde no se afectara la programación de los canales?, ¿ese será el apoyo de las televisoras?, ¿por qué no ahora que se habló de que nace una nueva televisión se empieza a regular los contenidos de las televisoras?, ¿por qué no revisar qué contenidos de los actuales pueden estar o no en horarios en que los niños  tienen acceso a la televisión?

Ciertamente hay una corresponsabilidad de los padres para autorizar, controlar o regular el acceso de sus hijos a los contenidos de la televisión pero recuérdese que no todo el tiempo están los progenitores en casa, porque deben trabajar para satisfacer las necesidades familiares, por lo tanto hay una imperiosa necesidad de que el Estado regule los contenidos de la televisión con o sin pandemia.

La televisión sigue y seguirá teniendo contenidos que van más allá del entretenimiento, fomenta formas de pensar, actuar y ser. En las series televisivas, tele-teatros, tele shows en vivo, se promueven a través de mensajes subliminales estereotipos sociales así como el consumo irracional .  Algo tendría que pasar con todos estos contenidos para que verdaderamente hubiese un cambio en la televisión, pero la fuerza del  mercantilismo desenfrenado parece no tiene límites y lo que hoy se ve como una alianza si precedentes puede llevar hacia otro destino que no es precisamente el de mejorar los aprendizajes de los estudiantes.


Juan Carlos Oropeza Tapia
Docente con 29 años de servicio en Educación Pública en México. Egresado de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, generación 87-91. 25 años de servicio en Educación Media Superior como Profesor horas clase. Maestría en Enseñanza Superior por la UNAM.

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