Moctezuma, representante sindical sustituto.

Quienes fuimos agraviados por oponernos a la reforma educativa no tuvimos líder sindical alguno que nos representara ante los atropellos de las diversas autoridades. Tuvimos que esperar a las elecciones federales del primero de julio para comenzar a contar con uno: con Esteban Moctezuma Barragán, actual representante sindical sustituto. Los representantes nacionales y seccionales del SNTE no nos quisieron representar.

Al perder el SNTE su primogenitura, como la perdió el bíblico Esaú, no se le invitó a los foros por separado. La convocatoria fue general, “a todos a los actores involucrados en la educación básica, media superior y superior del país: maestros, alumnos, padres de familia, legisladores, investigadores, autoridades educativas, organizaciones de la sociedad civil y a todo interesado en aportar propuestas para la construcción de políticas públicas que permitan al país alcanzar una educación con equidad y calidad en todos los niveles educativos y que beneficie a todos los habitantes del país”. Y el SNTE sigue sin fotografiarse con López Obrador. Es lo correcto.

Seamos puntuales con la sustitución de actores políticos. Para sustituir a Juan Díaz, a Alfonso Cepeda y a Jaime Léon Navarrete, que no quisieron representarnos laboralmente, debimos esperar a la aparición de Moctezuma Barragán. Para sustituir a Nueva Alianza, que no quiso representarnos políticamente, debimos esperar a que apareciera Morena en el horizonte nacional. Recién el seis de septiembre la nota 083 de la Cámara de Diputados (bit.ly/2M8w1lu) publicó algo que ya hubiésemos deseado los hasta ahora agraviados que hubiese salido de los diputados federales de Nueva Alianza. Dice el comunicado: “Palacio Legislativo, 06-09-2018 (Notilegis).- Un grupo de diputadas y diputados de Morena anunció un punto de acuerdo en el que se exhorta a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a gobiernos estatales a reinstalar de manera inmediata a más de 800 maestros en el país, que fueron despedidos”. El martes citado en el texto es el martes once del septiembre en curso.

¿Por qué no quisieron los dirigentes nacionales y seccionales, en mi caso la 32 SNTE de Veracruz, representarnos oportunamente de esta precisa manera como era su obligación? ¿Por qué no lo hicieron los más de veinte diputados federales de Nueva Alianza que colaboraron en las dos legislaturas federales del presidente Peña Nieto? A Díaz y a Cepeda les escribí antes de las elecciones del primero de julio anticipándole que el SNTE había abandonado su voluntad de servir. También les hice ver que se valía golpear pero no se valía humillar. La soberbia, y la seguridad de un triunfo electoral y de un escaño que no llegó, les impidió toda posibilidad de comentario al respecto.

En las propuestas que tenemos la obligación de hacerle llegar al próximo secretario del ramo debemos subrayar que los despidos de personal no se derivaron únicamente de la negativa a evaluarse en esa atrocidad que es la evaluación que no evalúa. Nos proponemos, respetuosamente, hacerle llegar por esta vía, otra larga lista de causales para despidos que hay qué resolver. Los foros del Acuerdo que encabeza Moctezuma (sustituto del SNTE) y las iniciativas que presente Morena (sustituto de Nueva Alianza) deben tomar en cuenta para restañar los agravios:

1) Reinstalación de los docentes que hubiesen sido cesados por el tema de la evaluación docente; 2) reinstalación por cualquier otro motivo derivado de la Ley General del Servicio Profesional Docente; 3) recuperación de salarios caídos de docentes agraviados; 4) recuperación de la adscripción de docentes desplazados de su centro de trabajo; 5) desistimiento, “allanamiento sobre el procedimiento jurídico laboral del despido injustificado de maestros en el país”, como dice la ya citada nota 083, de cualquier tipo de demanda o denuncia laboral o penal que hayan instrumentado en contra de trabajadores en cualquier parte del país principalmente si los temas derivan de la resistencia hacia la reforma educativa.

Mientras tanto a los agraviados (sin sueldo, sin adscripción, sin empleo, sin pago) nos toca seguir esperando un poco de tiempo más. Hemos esperado meses o años mientras los líderes del SNTE se abstenían de intervenir, por lo que unos pocos días más de espera ya no importan tanto; tenemos un representante sindical temporal en Moctezuma. Esperaremos con gusto y con tranquilidad porque hemos resistido el embate y la reforma educativa ya se va. Se cancela por el bien de jóvenes y niños, por el bien del país, por el bien de todos. Incluso sería por el bien político del PRI, de Nueva Alianza y de los líderes del SNTE, aunque para todos ellos la cancelación les llega demasiado tarde.

Si para dejarnos a nuestra suerte privó en los dirigentes nacionales y seccionales del SNTE el cálculo político, debe haber solidaridad con las víctimas. Si lo que los orilló a no defendernos fue lo económico, el dinero fácil del erario, debemos tener entonces compasión por ellos, misericordia, misericordia y compasión por nuestros verdugos.

 

 
 

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