La revalorización docente que sí se ve @Lopezobrador_

"Si el Presidente de México desea pasar a la historia como el Mandatario que promovió la revalorización docente más allá del discurso, debería autorizar la partida presupuestal necesaria para que todos los participantes logren ganar el incentivo."

Anel Guadalupe Montero Díaz

Cuando la Secretaría de Educación Pública promueve temas como la educación socioemocional, la salud mental y la resiliencia a través del material que se difunde en cada sesión de Consejo Técnico Escolar, los aborda tangencialmente, como si las innumerables fuentes de estrés y desequilibrio emocional de los profesores provinieran de agentes externos, pero de ninguna manera se considera a sí misma como parte del problema.

Si la Secretaría de Educación Pública no acepta que las evidencias de su trabajo y el de organismos como la USICAMM y el MEJOREDU reflejan mucho más que “áreas de oportunidad”, promoviendo un positivismo tóxico que en lugar de revalorizar la tarea docente, la denigra, lo que resta del sexenio será sólo el preludio del fin del proyecto de la Cuarta Transformación, porque si no se reconoce que hay un problema, es imposible construir la vía de solución más justa para los maestros mexicanos (y sus alumnos), que a todos convenga.

El viacrucis

Participar en los procesos de ingreso y promoción vertical y horizontal a cargo de la Unidad del Sistema para la Carrera de los Maestros y las Maestras (USICAMM) ha sido un viacrucis, con la plataforma funcionando de manera discrecional, a veces en horario de oficina y otras más allá de las horas sueño, pero no sólo eso, todo el proceso ha estado plagado de opacidad y de la forma más insultante de corrupción: la ineptitud.

Los maestros que estuvieron dispuestos a concursar en el proceso de promoción horizontal de acuerdo a la convocatoria emitida por la USICAMM, vivieron de manera sucinta lo que a continuación se relata.

1.- La inscripción. El primer filtro

La inoperatividad de la plataforma de USICAMM mantuvo en vilo a todos los participantes que se vieron en la necesidad de revisar la página a cada rato para ver si la suerte los favorecía o el espíritu que gobierna los sistemas de la Unidad del Sistema andaba de buenas. Al estrés del día a día se aumentaba el fiasco de no poder inscribirse para participar en el proceso, simple y sencillamente porque la plataforma no funcionaba.

Cuando los docentes en redes sociales cuestionaban a las Autoridades de la Unidad y de la SEP a través de cuentas institucionales, las respuestas genéricas sólo aumentaban el nivel de frustración de los aspirantes, que no tenían más opción que esperar.

Y así pasaron los días. Algunos maestros lograron por fin la inscripción. Otros (¿cuántos más?) se quedaron en el camino por errores atribuibles a la misma plataforma de la Unidad de Sistema. Esa es la primera de muchas graves injusticias en todo este proceso de evaluación a cargo de la USICAMM.

2.- La primera parte del instrumento. Factores

La primera parte de la evaluación a cargo de la USICAMM tiene que ver con tres factores: Antigüedad (40 puntos), Reconocimiento al buen desempeño (20 puntos) y Grado académico (20 puntos).

En este primer apartado, los errores de diseño y captura de la plataforma impactaron en la ponderación de los Factores, pues en la mayoría de los casos, el resultado final no reflejaba el grado académico ni la antigüedad de forma correcta por errores de la misma página. Lo mismo de siempre.

Sin embargo, cuando los afectados enviaron un correo a la USICAMM para solventar el problema, la respuesta genérica confirmó a todos que los resultados son inapelables.

Nada que decir, pues, de los resultados obtenidos por medio de una plataforma que tuvo fallos un día sí y otro también para cargar la documentación probatoria del aspirante.

3.-La segunda parte del instrumento. Examen y preguntas abiertas

La primera parte del denominado “Sistema de Apreciación de Conocimientos y Aptitudes”, concretado en un “Instrumento de valoración de conocimientos y aptitudes” fue un examen de corte memorístico, más parecido a un cuestionario de google que a un instrumento diseñado por profesionales y dirigido a sus pares.

A los 120 puntos del instrumento, la USICAMM habría que restarle los reactivos que no tenían respuesta porque la pregunta no estaba planteada. A quien esto escribe, le tocaron dos reactivos con esta particularidad. Sin embargo, el resultado fue de 105 aciertos de 120; es decir, la Unidad del Sistema no solamente no asumió los errores, sino que cobró factura de los mismos a los participantes, gracias a un examen diseñado (es un decir) sobre las rodillas.

Entonces ¿La falta de planeación del instrumento tiene que ver con la falta de planeación presupuestaria? Si la pregunta es retórica, entonces la revalorización magisterial no sólo es demagógica, sino causa directa de que el magisterio permanezca estancado sin posibilidad de mejorar sus condiciones laborales, ya sea por los candados de la normatividad de USICAMM plasmada en las convocatorias que promueven la inequidad y castigan a docentes de todos los niveles del Sistema Educativo Nacional en mayor o menor grado o por la opacidad de los procesos a cargo de la misma Unidad del Sistema.

La segunda parte del instrumento, de corte “argumentativo”, consistió en 12 preguntas abiertas que fueron ponderadas de acuerdo a lo que la USICAMM denomina “redes neuronales”, una metodología de última generación, que al parecer tenía la capacidad de validar la disertación de cada participante independientemente de su nivel y función, de la bibliografía y de su status académico, pues nada tenía relación ni coincidía en mínimamente para poder entender un poco de qué van los 80 puntos que valía esta parte de la evaluación. Es un misterio

¿Cómo se cargaron los conceptos que validaron las redes neuronales si la bibliografía no coincidía con el examen ni las preguntas, tampoco con el nivel (preescolar, primaria o secundaria) del sustentante?

¿Qué peso tuvo el perfil académico en la ponderación de las preguntas abiertas? Es decir, ¿Asume el sistema que la argumentación de un docente con posgrado es más válida que la de un docente con licenciatura?

Es un caso para la araña, sin duda.

4.- El grupo de la ignominia

¿En qué cabeza cabe, unir en una sola lista de prelación a Asesores Técnico-Pedagógicos, Supervisores, Jefes de Sector y Directores? En la cabeza de la USICAMM, quien reunió perfiles tan heterogéneos en una sola lista de prelación debido a cuestiones presupuestarias, como si el argumento de los dineros justificara el entuerto, la ineptitud y la injusticia.

5.- Una propuesta de revalorización magisterial

No hay forma de justificar ninguna parte del proceso de promoción horizontal a cargo de la Unidad del Sistema de las Maestras y los Maestros en México.

Sirva el recuento de los daños plasmado en este artículo para darse cuenta de la gran injusticia de la que se quiere hacer víctima (de nueva cuenta) a los docentes que hemos esperado años para participar con todas las de la ley en la obtención de un incentivo que, lo sabemos, no se reflejará en la pensión que el docente recibirá al jubilarse, pero ese es otro tema.

Si el Presidente de México desea pasar a la historia como el Mandatario que promovió la revalorización docente más allá del discurso, debería autorizar la partida presupuestal necesaria para que todos los participantes logren ganar el incentivo.

A fin de cuentas, gracias a la inoperante plataforma de la USICAMM, el número de docentes que lograron completar estos procesos fue sólo una fracción de los aspirantes y el 2024 está a la vuelta de la esquina.

¿Usted qué opina, estimado lector?

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