La reforma educativa está desorientada.

José Antonio Martínez Gutiérrez

La reforma educativa hoy por hoy está desorientada debido a los pronunciados desatinos de origen, pero sobre todo de armonización.

Dicha reforma, excluyente de los maestros desde su gestación, sigue enfrentado resistencias, y peor aún, parece acalambrada por los recientes sucesos ocurridos en el municipio de Iguala.

El propio Secretario de Educación, Emilio Chuayffet, le ha “bajado rayitas a su volumen” debido a que entiende las implicaciones políticas de querer hacer tronar sus chicharrones en los dominios de los maestros adheridos a la CNTE, que cuestionable o no, se subieron al barco de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

En Oaxaca Gabino Cué clama por la armonización de la ley educativa, mientras que el Congreso de la Unión autorizó a la SEP el aplazamiento hasta el mes de marzo de 2015 de la nómina magisterial a través del FONE para entidades donde el censo escolar fue boicoteado.

Por otro lado el bajo perfil del INEE que no termina de envestirse de organismo autónomo, con el peso específico para imponer sus atribuciones en materia de evaluación, rodeado además de consejos por aquí y consejos por allá, pero que ya con casi medio ciclo escolar 2014-2015, no ha podido siquiera decirnos cuál será la evaluación que va a sustituir a ENLACE.

Por último el relevo a todas luces político en dos importantes Subsecretarías en la SEP, entendibles solamente porque el 2014 es la antesala de los “importantísimos” comicios electorales de 2015.

¡Así las cosas lector-lectora con la reforma educativa!

Back to Top