“Jubilar” a los maestros, ¡un acto de ingratitud, no de justicia laboral!


En los últimos años, el gremio magisterial ha experimentado un gran número de jubilaciones y retiro de la función docente, sin que en su totalidad hayan sido planeadas por los profesores con anterioridad; y es que a partir de la Reforma Educativa, transcendieron rumores, versiones y acontecimientos que motivaron a muchos profesores a tomar la decisión de retirarse del servicio educativo; el temor, la incertidumbre, el desánimo y la decepción inundaron a una gran parte del magisterio nacional.

Si, afirmo categóricamente que la mal llamada REFORMA EDUCATIVA instaló en el ámbito magisterial un escenario de “Pánico Laboral”; entre pasillos y en diferentes espacios formales e informales las preguntas de los profesores empezaron a circular, por cierto muy válidas eh; ¿Qué va a pasar si no paso la evaluación?  ¿Sobre qué me van a evaluar? ¿Van a evaluar parecido al examen de Carrera Magisterial? ¿Quién me va a evaluar?

Mientras en el ámbito magisterial circulaban estas y otras preguntas, aquellos maestros egresados muchos de ellos de las normales rurales o que ingresaron al servicio quizá no con el perfil docente pero si con la vocación  para instruir a la niñez, sintieron la llegada de dicha reforma como un balde de agua fría pues el simple hecho de imaginarse en un pupitre resolviendo un “examen” o “rindiendo cuentas de su desempeño” a cierto “ente omnipotente” les causaba estrés, pánico, inseguridad.

Me detengo un poco en esta gran generación de maestras y maestros que nos han formado, que quizá no dominan “conceptualmente” el más rimbombante vocabulario pedagógico pero, que la interacción con sus alumnos son eficaces, el ejemplo es su método privilegiado y el amor al próximo un valor fundamental.

Si, a esta generación de profesores el sistema educativo les dio la espalda y después de haber dado grandes años de su vida a la formación de muchas generaciones les ha dicho que el Instituto Nacional de Evaluación Educativa les evaluará y definirá si SON O NO IDONEOS, y si no lo son perderán su permanencia.

Que poco agradeció el sistema educativo a los grandes maestros, me atrevo a asegurar que muchos maestros y maestras “fueron jubilados” por dicha reforma, y claro, era su intención “retirar” a tantos maestros y maestras que se formaron con una conciencia social reflexiva y critica.


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