Toluca, Edo. Méx. – En un esfuerzo por “tomar el pulso” a la implementación y apropiación del Plan y los Programas de Estudio 2022, se llevó a cabo el Foro Estatal “La Nueva Escuela Mexicana a tres años. Recuperación, diálogo y construcción colectiva desde la experiencia”. El encuentro, que congregó a autoridades educativas de la entidad y a la base magisterial, se convirtió en un espacio de balance crítico donde se confrontaron los planteamientos del modelo educativo con las complejas realidades que se viven en las aulas mexiquenses.
El evento, efectuado en las instalaciones de la Escuela Secundaria Federal No. 1 “Ignacio Ramírez”, ubicada en la capital mexiquense, contó con la presencia del Mtro. Miguel Ángel Hernández Espejel, titular de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTI); el Profr. Jenaro Martínez Reyes, Secretario General del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM); la Dra. Rita Yánez Garnica, Subsecretaria de Educación Básica; y el Dr. Magdaleno Reyes Ángeles, director general de los Servicios Educativos Integrados al Estado de México (SEIEM). Frente a ellos, una nutrida representación de subdirectores regionales, supervisores, directores y docentes de los distintos municipios del estado, quienes expusieron de viva voz sus experiencias pedagógicas en la concreción de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
El núcleo analítico de la jornada estuvo a cargo de la Dra. Xóchitl Leticia Moreno Fernández, directora general de Desarrollo Curricular (DGDC) de la SEP federal, quien dictó una conferencia magistral basada en un estudio cualitativo de casos múltiples e instrumentales desarrollado durante el ciclo escolar 2024-2025. Esta investigación utilizó la observación sistemática en los Consejos Técnicos Escolares (CTE) como principal técnica de recolección y se estructuró en siete dimensiones: cambio de paradigma, codiseño, planeación didáctica, libros de texto, autonomía profesional, vinculación comunitaria, y retos y dificultades. Para identificar patrones recurrentes en el país, se analizó una muestra nacional de 384 escuelas (12 planteles por entidad federativa) que abarcó diversas modalidades de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria.
Moreno Fernández subrayó que los principales hallazgos del estudio revelan que, si bien existe un reconocimiento generalizado y un compromiso por parte del magisterio para transitar hacia el paradigma de la NEM, su apropiación en las aulas es heterogénea y enfrenta importantes desafíos estructurales. Procesos como el codiseño y la planeación didáctica muestran avances hacia prácticas más flexibles y situadas, pero se ven limitados por la fragmentación curricular, la carga administrativa y la presión institucional, factores que reducen los tiempos efectivos dedicados al análisis pedagógico. Asimismo, la investigación evidencia marcadas desigualdades entre contextos: los libros de texto funcionan adecuadamente como materiales orientadores, pero en Educación Inicial, por ejemplo, la ausencia de recursos específicos sobrecarga la labor docente; por otra parte, la autonomía profesional y la vinculación comunitaria se ven frenadas por inercias tradicionales, una insuficiente formación continua y la falta de acompañamiento especializado para atender de manera equitativa la inclusión y la diversidad.
La conclusión de la titular de la DGDC coincidió con el sentir expresado en las mesas de trabajo por los docentes mexiquenses: para que la Nueva Escuela Mexicana se consolide, no basta con la “voluntad pedagógica” del profesorado. Se requiere, con urgencia, una política educativa coherente que garantice condiciones institucionales adecuadas: más tiempo para la reflexión colectiva, recursos pertinentes, formación continua sistemática y un acompañamiento pedagógico real en el territorio.
El Foro Estatal cerró con el compromiso de las autoridades de la SECTI, el SEIEM y la representación sindical para canalizar estos hallazgos en estrategias de apoyo estatal. A tres años de su arranque, la NEM en el Estado de México se reporta viva, en constante debate, pero con una exigencia clara desde las bases: menos burocracia y más herramientas para transformar el aula.
