¿Era necesario exhibirlos? USICAMM desata debate entre maestros

La decisión de la USICAMM de exhibir casos de presuntas trampas durante la evaluación provocó opiniones encontradas entre maestras y maestros.


La difusión de imágenes de docentes sorprendidos presuntamente realizando “conductas indebidas” o “trampas” durante la aplicación del instrumento de apreciación del proceso de selección de Promoción Horizontal 2026, de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), provocó un intenso debate entre el magisterio.

Y es que mientras un sector considera que exhibir a quienes intentan hacer trampa fortalece la transparencia del proceso, otro sostiene que la USICAMM cruzó una línea al vulnerar la privacidad de los participantes.

Como se recordará, en redes sociales la USICAMM destacó sobre la detección de “conductas indebidas” de docentes, a quienes dio de baja del proceso.

Sin embargo, por primera vez, la USICAMM anexó una serie de imágenes de participantes que utilizaban fotos para engañar a la cámara o utilizando el celular para encontrar mas fácilmente las respuestas del examen.

Dichas imágenes se viralizaron en redes sociales, pero generó también división de las opiniones.

Por un lado numerosos docentes respaldaron la decisión de exhibir estos casos al considerar que las promociones y cambios de función deben obtenerse únicamente por mérito.

En diversas publicaciones afirmaron que quienes intentan obtener una ventaja indebida afectan a miles de maestros que realizan el proceso de manera honesta, por lo que consideran correcto que sean identificados y sancionados.

Alguien que hace trampa en un examen para maestros, no merece serlo”, “Qué bueno que los exhiban” y “Patético y lamentable que haya este tipo de personas, por eso estamos como estamos”, fueron algunos de los comentarios compartidos por usuarios que avalaron la actuación de la USICAMM.

Sin embargo, otro sector del magisterio manifestó su preocupación por la forma en que se difundieron las imágenes, aunque reconocieron que cualquier irregularidad debe investigarse y sancionarse conforme a la normatividad.

El problema que advirtieron es que consideron que hacer públicas fotografías de los participantes podría vulnerar su derecho a la privacidad y al debido proceso.

Entre los comentarios también aparecieron cuestionamientos sobre si la USICAMM tiene atribuciones para difundir este tipo de material y si los docentes otorgaron consentimiento para que sus imágenes fueran utilizadas públicamente con fines de exhibición.

La discusión entre maestras y maestros también abrió otro debate sobre el equilibrio entre garantizar procesos transparentes y respetar los derechos de los participantes.

Mientras unos consideraron que la exposición pública podría funcionar como medida disuasoria contra futuras irregularidades, otros advirtieron sobre límites que no deben cruzarse, que solo deben limitarse a los procedimientos administrativos previstos en la convocatoria, sin recurrir al escarnio público.

Es más,  tras este episodio, el magisterio manifestó sobre la necesidad de que las evaluaciones regresen al formato presencial y en papel.