El regreso a las actividades escolares: el inicio de un nuevo ciclo escolar lleno de indefiniciones e incertidumbre

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El lunes 27 de julio reiniciaron actividades de manera virtual las escuelas de educación básica, con el propósito de diseñar las estrategias que se llevaran a cabo en el regreso a clases de los estudiantes.

Entre otras temáticas la agenda estará conformada por las medidas sanitarias que regularán a todos los que conforman la comunidad educativa, la importancia de trabajar las habilidades socioemocionales con alumn@s, padres de familia y tutores, el periodo remedial, las implicaciones del confinamiento sanitario y los aprendizajes esenciales que se considerarán durante el ciclo escolar 2020-2021.

Todos los tópicos sin duda son importantes, sin embargo, sigue habiendo indefiniciones por parte de las autoridades educativas. Se elaboró un documento denominado “Orientaciones para padres, madres de familia o tutores” ¿Qué debe aprender mi hijo o hija en esta etapa de educación básica? (1).  En este documento se hace referencia en su presentación a la importancia de la participación de los padres en el acompañamiento de los aprendizajes de sus hij@s, en la disponibilidad que deben tener para darle seguimiento a los cambios, problemas, avances, retrocesos, confusiones, etc. que vayan teniendo los estudiantes.

Posteriormente se presenta un listado de aprendizajes que se logrará “al término de cada ciclo escolar”, así lo refiere el documento, situación errónea porque tendría que decir al término de cada grado escolar, que es lo que presenta el documento referido, pero más allá de esa imprecisión me referiré a las indefiniciones.

¿Qué pasará con las asignaturas de vida saludable y nutrición que presentó el titular de la SEP si no vienen contempladas en el listado de aprendizajes?, ¿se impartirán o no? ¿Qué pasará con los libros de texto?, ¿habrá o no entrega? ¿Qué sucederá con la disponibilidad de tiempo de los padres para dar acompañamiento a sus hij@s? ¿estarán en condiciones de poder asistir a sus hij@s para dar seguimiento a su aprovechamiento académico? Si no se entregarán los libros de texto en físico, ¿se digitalizarán para que los estudiantes puedan trabajar con ellos? ¿contarán con los recursos tecnológicos para realizar las actividades y hacer su entrega? ¿A qué se está apostando en este modelo de virtualización de la enseñanza cuando no ha habido una capacitación técnica para los docentes?,¿no es necesaria?, ¿están los maestros preparados para tal desafío?

Cierto que la salud es un tema primordial que no está a discusión, pero no se pueden enfocar todos los esfuerzos a esa preocupación, la función sustantiva de la escuela va más allá de la promoción de la salud y las habilidades socioemocionales, mínimamente se tienen que atender necesidades como la lectura, escritura y el razonamiento matemático que efectivamente si se encuentran contempladas en el listado de aprendizajes pero lo que no está considerado es la forma de enseñanza.

No se puede aspirar a una calidad de excelencia si se va a continuar con un modelo de enseñanza y aprendizaje en el que sólo se envían actividades para resolver en casa (no sabemos cómo) y a partir de ello realizar una valoración de los aprendizajes porque sería demasiado subjetivo. Aún con todo y recursos tecnológicos implicaría mayor tiempo de inversión para preparar clases, revisar actividades solicitadas, retroalimentarlas y evaluarlas. Habría que definir además de lo ya indefinido la jornada de trabajo online porque una gran parte de los docentes tienen doble jornada laboral lo que implica que no se puede disponer de todo el tiempo para dedicarlo a una escuela.

Ahora bien, no se trata de una cuestión de actitud, compromiso, ganas o no de hacerlo, el asunto es de otra índole y es esencialmente en referencia a las habilidades digitales que los docentes puedan o no tener, la disponibilidad de tiempo, la conectividad de los estudiantes, el acompañamiento de los padres, los recursos disponibles, así entonces el documento, está lleno más de buenas intenciones, que de situaciones alcanzables.

Nuevamente no ha sido importante para las autoridades educativas dar respuesta a todas estas interrogantes. ¿En qué estaban pensando las distintas instancias de servicios educativos, así como los responsables de contenido cuando elaboraron el documento y no contemplaron todos estos cuestionamientos?, ¿consideraron la participación de los docentes?, ¿no era importante hacerlo?

Pensar en un cambio que realmente modifique el paradigma vigente y dominante de la enseñanza y el aprendizaje parece está con pocas posibilidades de implementarlo o lo que es peor, lejos del alcance de la presente administración que por cierto, para resolverlo sería un compromiso en el que participaran los grandes consorcios tecnológicos como google para para abatir un desafío tan grande como es la tecnología y su accesibilidad.


(1) Orientaciones para padres, madres de familia o tutores. ¿Qué debe aprender mi hija o hijo en esta etapa de educación básica? SEP. Julio 2020, Ciudad de México.

TEMÁTICAS: OPINIÓN