El mundo “paralelo” de la profesora y sin un plan de regreso a clases presenciales

"¿Por qué no se propuso dotar de autonomía a cada una de las escuelas para que, con base en ello, se hablara de un regreso contextualizado con la organización de cada plantel escolar?"

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Sin un Plan Nacional para un Regreso Seguro a las Escuelas, la profesora Delfina Gómez, Secretaria de Educación, se presentó en la conferencia mañanera de López Obrador del pasado 12 de agosto, para asegurar que el “regreso a clases presenciales era inminente el próximo 30 de agosto” (Profelandia.com, 2021). Anuncio que evidenció, con mucha claridad, que no hay manera de contradecir al Presidente pues, antes, éste ya había afirmado que los centros escolares abrirían en esa fecha así “lloviera, tronara o relampagueara”.

No importó la serie de reportes que se difundieron a través de diversos medios de comunicación en las últimas semanas, en cuanto al estado de la infraestructura educativa de las aulas y los planteles escolares; tampoco se tomó en cuenta la escasa o nula dotación de insumos para las jornadas de limpieza a las que fueron convocados profesores y padres de familia; y mucho menos se consideró los altos niveles de contagio en los mexicanos por la variante Delta que, como sabemos, han alcanzado cifras históricas. No, nada de estos hechos y datos importaron; la indicación fue contundente: se abren las escuelas porque se abren, y punto.

¿Cuál fue la reacción, ante este anuncio, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que, dicho sea de paso, solo goza en el papel y no en los hechos de la representación del magisterio? Ponerse a los pies del Presidente y de la Secretaria. Una muestra fehaciente de sometimiento y servilismo. ¿Dónde quedó el tan pomposamente anunciado acuerdo que logró esta organización sindical con la parte oficial mediante el cual se afirmaba que el regreso a las aulas sería conforme a las Tres V: asistencia voluntaria, trabajadores de la educación vacunados y semáforo epidemiológico en verde?, ¿qué pasó con los resultados de la tan anunciada encuesta que realizaría este sindicato para conocer el estado de salud de los trabajadores de la educación y de las condiciones de las escuelas?, ¿qué habrá negociado, para sí mismo, este líder sindical con la aceptación irrestricta de esta insensata medida dejando en completa vulnerabilidad a quien dice representar?, ¿será que con ese servilismo, este personaje, logró que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, dé el visto bueno a su reglamento electoral aún y cuando éste está plagado de irregularidades?

Se esperaba pues, que este día se diera a conocer el referido Plan Nacional para ese Regreso Seguro a las Escuelas, pero no fue así. En su lugar, se dio a conocer lo que ya se sabía desde hace tiempo, un decálogo consistente en: 1. Integrar comités participativos de salud en los planteles educativos. 2. Establecimiento de tres filtros sanitarios: en casa, en la escuela y en los salones. 3. Lavado constante de manos con agua y jabón, además de usar gel antibacterial. 4. Uso de cubrebocas que cubra nariz y boca en todo momento. 5. Mantener la sana distancia de 1.5 metros. 6. Dar uso a los espacios abiertos de las escuelas. 7. Cancelación de ceremonias y reuniones generales en los planteles educativos. 8. Aviso de manera inmediata sobre la presencia o sospecha de algún caso en las escuelas. 9. Inscribirse a cursos de apoyo socioemocional en línea de la SEP-SALUD. Se propuso el curso Retorno Seguro del IMSS. 10. Al salir de casa, llevar firmada la Carta Compromiso de Corresponsabilidad.

Decálogo que evidenció, tal y como lo he señalado, que alguien en la Secretaría de Educación Pública (SEP) no hizo la tarea requerida. En su lugar, se convocó al Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) para que se lograran acuerdos que, desde luego, obedecen a lo mandatado desde la presidencia de la república, mismos que quedaron de la siguiente forma:  1. Regreso a clases presenciales el 30 de agosto de manera responsable y ordenada. 2. Inicio el ciclo escolar 2021-2022 con una valoración diagnóstica y reforzamiento de aprendizajes para identificar casos de ausentismo y abandono escolar. 3. Implementación de las 10 acciones (decálogo) para promover y coadyuvar a la seguridad, salud e higiene de las comunidades escolares. 4. Decisión de los padres de familia o tutores para enviar a sus hijos a la escuela, con la firma de una carta compromiso de corresponsabilidad que será entregada a la autoridad escolar correspondiente. 5. Uso de tecnologías de la información y otros materiales y herramientas educativas que fortalezcan el proceso de enseñanza y aprendizaje. 6. Elaboración de una guía para el regreso presencial de los alumnos con la participación del sector salud para promover el apoyo socioemocional de los educandos y docentes. 7. Asistencia del personal educativo respetando los protocolos de salud; los consejos técnicos escolares y los comités de participación de salud escolar, serán presenciales y organizarán las medidas de salud, limpieza e higiene, así como las actividades escolares en las aulas. 8. Los comités participativos de salud escolar, establecerán comunicación con los centros de salud más cercanos y tendrán a su cargo la organización y seguimiento de las labores para integrar a los alumnos a las actividades escolares. 9. Acompañamiento cercano (de las autoridades educativas) a las escuelas indígenas, telesecundarias, telebachilleratos y centros educativos del Conafe y de educación especial. 10. Flexibilizar al máximo las disposiciones que faciliten el tránsito escolar y permitan la inscripción y reinscripción de estudiantes en los tres niveles educativos (Profelandia.com, 2021).

Consejo Nacional de Autoridades Educativas que, como sabemos, rara vez se preocupan y ocupan de las verdaderas necesidades escolares que son más que evidentes en cada uno de sus contextos. Acuerdos que, como he referido, obedecen más al cumplimiento de una política presidencial que a las circunstancias propias de cada localidad.

¿Por qué no se propuso dotar de autonomía a cada una de las escuelas para que, con base en ello, se hablara de un regreso contextualizado con la organización de cada plantel escolar? Cierto, hablar de autonomía es algo que no es del agrado del Presidente e, imagino, de la Secretaria de Educación tampoco puesto que, tal como lo es, el centralismo es uno de los rasgos que caracterizan a este gobierno. ¿Acaso se piensa que los colectivos docentes carecen de propuesta cuando, en los hechos, dichas propuestas han sido las que han mantenido a flote el sistema educativo desde que inicio el confinamiento educativo?, ¿por qué no dar la posibilidad de que cada centro escolar tome las decisiones que considere pertinentes para la apertura de sus planteles o para que continúen a distancia el proceso formativo de sus alumnos dado el incremento de contagios por la variante Delta, la precariedad de sus centros escolares o la escases de insumos para realizar las acciones de limpieza?, ¿por qué no confiar en los proyectos de cada uno de los colectivos docentes y de padres de familia?, ¿por qué no confiar en el criterio de estos últimos actores?, ¿por qué una decisión unilateral cuando se ha dicho hasta el hartazgo que nada es por la fuerza y todo por la razón y el convencimiento?

Sí, está visto que la profesora Delfina “vive” en un mundo “paralelo”; uno en el que le significa atender lo dispuesto por la presidencia de la república porque, de lo contrario, perdería la oportunidad de contender por la gubernatura del Estado de México en las próximas elecciones; tal cuestión, imagino, le hace suponer que los más de 100 millones de mexicanos vivimos en un país con escuelas inmejorables; con condiciones laborales, profesionales y de salud del magisterio y de padres de familia insuperables; con una status de vida donde la pobreza solo es un amargo sueño.

No, no es a través del episcopado mexicano y de las oraciones que pueden ser dirigidas a un ser supremo, lo que puede lograr que en las escuelas se prevengan los contagios por este virus.

No, no se trata de pedir que los maestros justifiquen su salario porque así lo afirma un dirigente sindical que no pisará las aulas en los próximos días.

No, no es por instrucción presidencial que se tenga que cubrir el salario del profesorado mexicano cuando en los hechos nunca dejaron de trabajar.

Se trata pues, de garantizar que tanto el derecho a la salud y a la educación se cumplan y, para ello, el Estado Mexicano, a través del gobierno, tienen que hacer lo indispensable para ello.

Referencias:

Redacción Profelandia.com. (2021). Estas son las 10 acciones para el regreso a clases presenciales. Profelandia.com. Recuperado de: https://profelandia.com/estas-son-las-10-acciones-para-el-regreso-a-clases-presenciales/?fbclid=IwAR3ilE6zAlc1UWKjDcAJ1jytwVax9gJPaa9zJG_2v_u42TpwkE9xL2wQy2s

Redacción Profelandia.com. (2021). Estos son los acuerdos de la CONAEDU para al regreso a clases presenciales. Profelandia.com. recuperado de: https://profelandia.com/estos-son-los-acuerdos-de-la-conaedu-para-el-regreso-a-clases-presenciales/?fbclid=IwAR2RoaNH32OXnQskhF2aviu6oRV33-4821yPca6UHZyJxI3jE84NKBcGsGc

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