El Director escolar y sus rituales

 

En la antesala del inicio del ciclo escolar 2017 – 2018, parece estar todo listo para recibir en las escuelas a las niñas y niños; algunos de ellos quizá ya sepan que maestro o maestra les va a tocar, los menos estarán con el mismo maestro que les atendió el ciclo escolar anterior o porque cursarán el segundo grado o porque así lo determinó el director o directora de la escuela.

Es lamentable pero cierto, que algunos padres de familia al saber que maestro atenderá a sus hijos manifestarán su inconformidad; otros, por el contrario, insistirán ante la dirección de la escuela y si es preciso ante la supervisión escolar para que a sus hijos les sea asignado algún maestro o maestra en particular pues goza de prestigio gracias a su responsabilidad, dedicación y resultados.

Cuando esto sucede, difícilmente los padres de familia son tomados en cuenta y cual escudo en batalla campal y de manera categórica los directores les dicen a los padres de familia que NO TIENEN INCUMBENCIA EN LOS ASUNTOS ADMINISTRATIVOS Y PEDAGOGICOS DE LA ESCUELA; lo cual es cierto, sin embargo no estaría mal que al menos el director considere las razones por las cuales los padres protestan la designación de algún maestro; en la realidad puede más la arrogancia que la apertura.

Por otro lado, hay que recordar que el responsable del “buen funcionamiento de una escuela” es el director de la escuela, así lo mandatan los ordenamientos legales (desde antes de la reforma educativa) de él depende, que la organización escolar, las prácticas de enseñanza, la participación de los padres de familia y todo lo que suceda en la jornada escolar contribuyan la mejora permanente de los aprendizajes de los alumnos.

En la práctica esto no sucede, más bien el director actúa con base en un sin número de rituales que poco abonan a la mejora del aprendizaje, ante las que destacan:

-Recibe en la dirección escolar la planeación didáctica de los maestros y la firma sin analizar y retroalimentar.

-Solicita el llenado de formatos sin identificar que la información incluida en ellos hace alusión a la realidad áulica.

-Implementa un esquema de “reconocimientos” para alumnos de “destacado desempeño” basándose en una calificación numérica.

-Promueve el uso de un uniforme para proyectar la imagen de una “escuela unida”, sin embargo propicia el trabajo aislado y censura al que piensa diferente.

-Fomenta la separación entre los padres de familia y la planta docente, su visión es, “mientras estén más lejos los padres mejor”.

A estas alturas, el director ya desarrolló la fase intensiva del consejo técnico escolar en su escuela; si es que no delegó dicha responsabilidad en algún maestro o maestra ya sea porque es una manera de meterlo al redil o porque según él cuenta con los elementos necesarios para coordinar dichos trabajos ;si el director superó la sarta de ejemplos que la guía de la SEP incluyó, está en condiciones de iniciar esta semana un proceso de diagnóstico en cada aula y con ello recuperar información valiosa sobre los alumnos; a partir de ello, estará en posibilidades de diseñar de manera colaborativa una ESTRATEGIA GLOBAL DE MEJORA.

Si en verdad se quiere mejorar, un director ya debe estar preparando su estrategia de seguimiento a las prácticas de los docentes que año con año son objetados por los padres de familia; cabe señalar que hay docentes que incluso son aceptados y solicitados por los padres de familia y hasta generan una relación de cordialidad, sin embargo los resultados en el desempeño de los alumnos que atiende año con año no son halagadores.

Continuará. . .