El desgraciado.

José Antonio Martínez Gutiérrez

Lucrar, lucrar y lucrar, ese es sin temor a equivocarme,  el deporte favorito de la señora Laura Bozzo.

La consentida de Televisa  se anota una bajeza más:   presentará en su programa el caso del niño Kevin de Jesús Calderón Díaz, alumno  de la  secundaria “Carlos Pellicer Cámara”  del Municipio de Emiliano Zapata, Tabasco, quien fuera  golpeado, atado y enjaulado por  sus propios compañeros.

Según  la propia conductora,  jamás de los “jamases” ha usado ninguno de los casos  que tarde con tarde y  de lunes a viernes,  se presentan  en su programa;  sino no es porque sus  “damnificados” protagonistas le piden ayuda.

Es decir, el caso del niño Kevin será expuesto  en semejante bazofia gracias a que  sus familiares directos  clamaron a la bondad y piedad de la peruna experta en montajes asquerosos.

Desde mi punto de vista, reprobable  decisión de los padres de Kevin.

Digo, lo que nunca debió  pasar, pasó;   y  su familia seguramente tentada por la farándula barata, puso en bandeja a su propio hijo para que con el morbo que supone ser la victima de un feroz caso de bullying, alimentar el raiting de la empresa que celosamente  cobija a la “señorita Laura”.

Tanta miseria solo es  posible  porque sucede en México, País donde no  hay quien frene el caudaloso torrente  de programas basura repletos de estiércol, como los que se producen  Televisa.

Increíble inmoralidad de la señora Bozzo, así como de los padres de niño Kevin, quien es, lamentablemente; el único “desgraciado”.

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