Comunicación. El talón de Aquiles de la @SEP_mx


“La comunicación es la única tarea que no puedes delegar”

Roberto Goizueta

“El gran mito de nuestro tiempo, es que la tecnología es la comunicación”

Libby Larsen

 

Frente a la nueva normalidad, hay anormalidades que se han vuelto costumbre y que hemos dado como válidas sin cuestionar ¿por qué llamamos “parte oficial” a la SEP y “parte sindical” al SNTE? De acuerdo con Pablo Latapí, la relación entre estas dos instancias, se podía explicar partiendo del concepto colonización. Para otros, la interacción se remite a un cogobierno, aunque en algunas Entidades Federativas, hasta hace unos años, unos y otros, eran exactamente lo mismo.

En la nueva conformación de fuerzas que luchan por sobrevivir, prevalecer o dominar dentro del campo educativo desde la promulgación de la Reforma Educativa que redujo a “la parte sindical” a mero observador de los procesos de ingreso, promoción y cambio de adscripción, es evidente que la desinformación ha sido la estrategia favorita de unos y otros.

Las asociaciones gremiales, que en algunos Estados han operado más como partidos políticos al servicio del gobernador de turno que como organizaciones clave en la defensa de los derechos de sus agremiados, han hecho su parte en la difusión de información confusa, paralela a la de la autoridad oficial que, omisa en su función, deja hacer y deja pasar abonando al clima de incertidumbre en el marco de la contingencia.

¿Cuál es el antídoto para este caos? El docente autodidacta, el docente intelectual de Henry Giroux, el educador democrático e insumiso de Paulo Freire.

El maestro Faustino Lorméndez, supervisor escolar de nivel primaria federalizada, entrevistado por quien esto escribe en el marco del análisis sobre la comunicación oficial federal y estatal, resalta algunos puntos que se deben considerar si se desea construir una estrategia que permita mejorar los medios y los mensajes que recibimos los maestros vía la Secretaría de Educación Pública y las Secretarías de los Estados.

1.- Es evidente que existe un tipo de filtración de información grave en la Secretaría de Educación Pública, porque circulan materiales preliminares creando desinformación y confusión. Esto es más evidente cuando hablamos de Consejos Técnicos Escolares.

2.- Los supervisores escolares son “la parte oficial” en la que recae la responsabilidad de informar puntual y eficientemente a los directores de las escuelas a su cargo. No es posible hacerlo cuando somos los últimos y no los primeros en recibir la información.

3.- En la última conferencia virtual impartida por el Secretario de Educación, se impulsó un diálogo que nunca fue tal, porque incluso se deshabilitaron los comentarios de la página. Eso da una idea del tipo de escucha activa de la SEP.

Efectivamente, cuando el organismo encargado de solucionar un problema se convierte en parte del mismo, llegó la hora de proponer nuevas formas de comunicación efectiva, más allá de la sociedad de la información que toma todo sin cuestionar y en armonía con la sociedad del conocimiento, cuyos ciudadanos tienen la capacidad de discriminar de manera crítica, analítica y reflexiva tanto el medio como el mensaje.

Los terceros en discordia

En medio de esa lucha intestina en el contexto del vacío de información oficial, surgen los youtuberos, los feisbuqueros y los autodenominados “especialistas en redes sociales”. Son fuerzas vivas que nacen de la necesidad de información que existe en los docentes de todos los niveles en México. Cuando no hay estrategia ni rumbo, eso pasa.

Y así, los maestros dejamos de ser sujetos críticos para convertirnos en fans, seguidores y defensores a ultranza de cuentas y cuentahabientes. No se puede criticar a estas figuras emergentes sin ponderar al mismo tiempo el actuar de quienes los siguen y alimentan para que sus cuentas tengan cientos de miles de clic$

Estas cuentas virtuales, no son entes neutrales, también tienen agenda y aprovechan la coyuntura y la falla comunicativa de quienes tienen la responsabilidad de informar de manera clara y expedita. Su labor no es altruista ni desinteresada, pues están en la búsqueda de seguidores y patrocinadores que hagan valer la monetización de sus redes sociales, al tiempo que buscan ser un contrapeso efectivo de la información que la SEP y las secretarías de los Estados tienen la obligación de proporcionar en tiempo y forma.

Hoy, al axioma aquel de “la información es poder”, hay que agregar…“y dinero”.

Es decir, frente a la total ausencia de liderazgo por parte de los organismos responsables, el marketing de redes sociales de algunas cuentas, pretende dictar una parte importante de la agenda educativa en México.  

Y así, en lugar de estar hablando de problemas concretos y soluciones reales en el marco de la peor pandemia de la historia, perdemos un tiempo valiosísimo (estrategia de marketing muy ad hoc a la sociedad de la información) difundiendo la “información” que estas cuentas sugieren a sus seguidores difundir, aunque no estén validadas por ninguna autoridad oficial.

Sin embargo, no nos confundamos y vale la pena insistir en este argumento: Es responsabilidad absoluta de la Secretaría de Educación Pública y de los Estados, el caos informativo que se suscita al permitir que los líderes emergentes en la sociedad de la información, “les coman el mandado”, como se dice coloquialmente. No debería ser tan difícil corregir la falla y si no pueden, renuncien.

El respeto a la estructura, la clave

La Secretaría de Educación Pública y de los Estados, está soportada por un aparato burocrático y una estructura organizativa que sólo parecen tomar en cuenta cuando así conviene a los intereses “oficiales” y “sindicales” y a gusto, simpatía y modo de los gobernantes de turno.

Sin embargo, si es grave que un youtubero, un líder gremial o un “especialista en redes sociales” se apropie de pedazos de información clave en aras de posicionarse hegemónicamente frente al discurso oficial, es mucho más grave que quienes representamos “la parte oficial”, difundamos la misma en aras de “ganar” la difusión de la información. Es un tipo de oportunismo político que atenta en contra de la estructura misma (y por ende, de sí mismo) en aras de perseguir también sus propios fines, su propia agenda. 

¿Cómo entender a un supervisor o jefe de sector que al margen de la información oficial difunde él mismo, notas y documentos sin sustento? ¿O qué decir de aquellos que “por servir” informan antes que la misma autoridad, de temas nodales, sólo por quedar bien con Tirios y Troyanos? ¿A quién se debe pedir cuentas, a estos personajes o a las autoridades que lo permiten al promover el vacío de información?

Al final del día, por eso existe una estructura que pasa por el secretario de educación del Estado, la subsecretaría, la dirección de cada nivel, las jefaturas de sector, las inspecciones escolares y, por último, las escuelas. Aquí en Veracruz, por ejemplo, ha llegado información directamente de la SEP a las supervisiones escolares sin tomar en cuenta a las jefaturas de sector, con la venia, complicidad o indiferencia de las autoridades estatales ¿significa esto que la Secretaría de Educación Pública de está a cargo de la Secretaría de Educación de Veracruz? Si es así, que lo digan, pero si no, sería deseable que los locales hagan valer la estructura para bien de todos los implicados.

El problema de la comunicación oficial, existe y es un reto que entre todos debemos enfrentar. No es cuestión de presupuesto, sino de estrategia inteligente y, sobre todo, de respeto a la estructura oficial y más en estos tiempos de incertidumbre y contingencia.

¿Usted qué opina, estimado lector?


¡Compártelo en la red!

726 veces compartido

Zona de debate