Ante la demanda de abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, el Gobierno Federal ofrece a la Comisión Negociadora de la CNTE:
1. Crear una Aseguradora Pública para administrar el pago de las pensiones.
2. Fortalecer el PensionISSSTE, incrementando su cobertura y disminuyendo el costo de las comisiones.
Ambos instrumentos tendrían un carácter social y no lucrativo, lo que, según la propuesta oficial, repercutiría en una mejoría de las pensiones.
- La propuesta oficial no contempla la abrogación de la Ley del ISSSTE ni pretende construir un régimen solidario, como lo demandan los maestros de la CNTE y también los del SNTE.
- Lo incongruente de esta propuesta es que el Gobierno Federal pretende corregir los daños causados por el sistema de cuentas individuales fortaleciendo dicho sistema; es decir, robusteciendo su esencia, su estructura y su funcionamiento.
- Apuntalar al PensionISSSTE como AFORE pública, cuando se encuentra en plena decadencia y actualmente solo administra el 3.6 % de las cuentas individuales, mientras que las AFORE privadas manejan el 96.4 % restante, constituye un contrasentido.
- Se busca que la AFORE pública compita con las gigantes AFORE privadas, no que las sustituya.
- La Aseguradora Pública funcionará también como las aseguradoras privadas, administrando los ahorros de los trabajadores y definiendo pensiones precarias.
- Estas propuestas de carácter administrativo no afrontan el fondo del problema pensionario. Pueden mejorar de manera marginal las rentas vitalicias, pero no resuelven el daño causado por el sistema de capitalización individual, que seguirá vigente y reforzado.
- Las propuestas del Gobierno Federal, a lo sumo, buscan remodelar y darle un rostro menos inhumano al sistema de cuentas individuales.
- Es hora de que la presidenta Claudia Sheinbaum se disponga a dialogar con la CNTE. En el entendido de que la solución a este grave problema, heredado de los gobiernos neoliberales, no se resolverá de un día para otro, sino que requiere profundos y sensatos estudios actuariales y financieros, así como tiempo para aterrizarlos. Los recursos financieros no se van a requerir todos de inmediato; se irán acumulando durante un largo periodo.
- ¿Por qué no instalar una mesa de negociación de alto nivel con la CNTE, el SNTE y los sectores involucrados, integrando a especialistas en seguridad social, para definir una propuesta que conduzca al desmantelamiento gradual y programado del sistema de capitalización individual en un plazo determinado?
- En una primera etapa podría establecerse un sistema mixto, con un fondo colectivo y solidario administrado por el ISSSTE mediante la Aseguradora Pública, y otro fondo integrado por las cuentas individuales acumuladas hasta el momento.
- El fondo público, colectivo y solidario podría constituirse de la siguiente manera:
— Con los recursos destinados a la Pensión Garantizada.
— Con el Fondo de Pensiones para el Bienestar.
— Con las cuotas y aportaciones de los trabajadores, de las entidades públicas y del gobierno que se generen a partir de la entrada en vigor de una nueva Ley del ISSSTE.
Todo ello sin tocar el fondo acumulado hasta ahora con la suma de los saldos de las cuentas individuales de los trabajadores.
El nuevo esquema pensionario debe tener como objetivo la consecución de una pensión justa y digna, vinculada al salario y calculada sobre la base de un porcentaje adecuado del salario base de cotización del trabajador.
El problema está aquí y ahora. Es obligación del gobierno encontrar el camino para buscar una solución.
Mientras se prepara la indispensable reforma hacendaria de largo aliento, para que México pueda robustecer el Presupuesto Federal y el de las entidades federativas, con miras a hacer frente no solo al tema de las pensiones, sino también a los de salud, educación, vivienda e infraestructura.