Ahora los pobres…

En la actualidad, a partir de las modificaciones generadas en el ambiente educativo a partir del resultado de las elecciones de julio pasado ha cambiado diametralmente la clave para entender su realidad, en donde, a partir de los posicionamientos del nuevo gobierno, se han incorporado, en el centro del debate, elementos como la equidad que, aunque se mencionaban en el discurso del pasado gobierno federal, se encontraba ausente en la realidad de las decisiones y aplicación de las políticas públicas en el tema.

Un ejemplo claro de lo anterior tiene que ver con el documento que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) entregó al Secretario de Educación pública, Esteban Moctezuma Barragán de manos de su Secretario General José Ángel Gurría el documento “Getting it Right – Prioridades estratégicas para México”, versión actualizada de la que se entregó en Paris hace seis años al entonces presidente electo Enrique Peña Nieto.

El documento, a pesar de que reconoce avances en ciertos aspectos, señala importantes deficiencias, principalmente entre quienes menos tienen, que aun se presentan en el Sistema Educativo y que sin duda habrán de representar un espacio en la agenda del gobierno federal que recién inicia su administración.

Entre tras cosas, el documento señala que sólo cerca de la mitad de los jóvenes de 15 a 17 años de entornos desfavorecidos se inscriben en el sistema educativo; el gasto por alumno en educación básica en 2014 fue de 2,896 dólares estadounidenses, en comparación con los 8,733 dólares estadounidenses en promedio en la OCDE; solo 9.8% de los alumnos indígenas monolingües de 15 a 17 años de edad siguen inscritos en la escuela y, los que lo están, con frecuencia aparecen en niveles educativos más bajos de los que les corresponde por edad, además de que el 43% de los docentes de escuelas indígenas informan que carecen de libros de texto específicos en la lengua nativa y gran parte de ellos (15 a 25%) señala que su conocimiento de las lenguas indígenas es bajo.

El documento reconoce que algunos estudios nacionales ponen de manifiesto que los recursos pueden asignarse de forma más equitativa entre las escuelas y los municipios: actualmente las escuelas rurales, indígenas o multigrado tienen menos acceso a recursos que las escuelas más favorecidas, por lo que es momento de ver por aquellos centros educativos que menos tienen y que a lo largo de décadas han sido los olvidados del sistema.

 

 
 

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