A partir del 5 de julio de 2026, la Sección 50 del SNTE se encuentra acéfala, es decir, sin Directiva Seccional legalmente vigente.
Lo anterior obedece a que el periodo estatutario para el cual fue electa la Directiva Sindical concluyó el pasado 4 de julio de 2026.
La Sección 50 se agrega al casi 50 % de las secciones sindicales del SNTE cuyas directivas agotaron la vigencia de su mandato, es decir, concluyó el periodo para el cual fueron electas, sin que hasta la fecha el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, como es su obligación y responsabilidad, haya emitido las convocatorias correspondientes para su renovación.
La prórroga o ampliación del periodo de las directivas nacionales, seccionales y delegacionales constituye un acto ilegal, arbitrario e impune, que vulnera el Estatuto del SNTE y las disposiciones constitucionales y laborales que rigen la vida interna del sindicato.
El Estatuto del SNTE es la norma fundamental que regula la vida interna de la organización y es de observancia obligatoria tanto para sus dirigentes como para todos sus integrantes.
El Estatuto establece con toda claridad, en sus artículos 35 y 141, que los Comités Ejecutivos Seccionales serán electos cada cuatro años mediante el voto personal, libre, directo y secreto de sus miembros, y que dichas directivas durarán cuatro años en el ejercicio de su encargo.
La extensión del periodo de una directiva sindical no está prevista ni regulada en el Estatuto del SNTE ni en las leyes laborales aplicables a los sindicatos.
Las leyes laborales emanadas del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como el propio Estatuto, disponen que los dirigentes sindicales deben ser elegidos ineludiblemente mediante el voto personal, libre, directo y secreto de sus agremiados, no por acuerdos o decisiones de los órganos nacionales del sindicato.
En consecuencia, la permanencia de una directiva sindical más allá del periodo establecido en el Estatuto carece de sustento legal.
¿Quién autorizó la ampliación del periodo? ¿El Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje? ¿Qué juez o qué autoridad jurisdiccional emitió una resolución en ese sentido?
El abuso y la displicencia de los dirigentes nacionales llegan al extremo de no emitir ningún comunicado o documento oficial dirigido a los agremiados de la Sección 50, en el que expliquen los motivos y fundamentos jurídicos y estatutarios que justifiquen la prolongación del periodo de la Directiva Seccional.
Pero el colmo del cinismo es la explicación del exsecretario general de la Sección 50, Juan José Gutiérrez Reynosa, quien sostiene que es normal extender el periodo de una directiva porque así lo hicieron todas las que le precedieron.
Increíble. Como si esa práctica irregular debiera mantenerse por los siglos de los siglos, ignorando que el marco jurídico laboral y sindical de nuestro país ha cambiado de manera sustancial.
La permanencia ilegal de la directiva encabezada por Juan José Gutiérrez perjudica gravemente a la organización sindical y a sus agremiados, porque debilita su representación frente al Gobierno del Estado, la Secretaría de Educación, el ISSSTELEON y cualquier otra institución pública o privada, toda vez que perdió la personalidad jurídica para representar legalmente a los trabajadores de la educación al concluir el periodo para el cual fue electa. De ello el Gobierno del Estado ya ha tomado nota.
La directiva cuyo mandato venció ya no puede celebrar acuerdos con plena validez jurídica con las autoridades. Las firmas del exsecretario general y del exsecretario de Finanzas perdieron vigencia y eficacia legal. En consecuencia, tampoco deberían continuar administrando el patrimonio ni los recursos financieros de la Sección 50 sin incurrir en responsabilidades.
Hoy existe un verdadero vacío de dirigencia sindical. Nadie puede tomar decisiones plenamente legales y válidas en representación de los agremiados.
La permanencia de una Directiva Seccional con mandato vencido atenta contra la democracia sindical, porque priva a los trabajadores de su derecho a elegir libremente a sus dirigentes.
¡Urge restablecer la legalidad sindical en la Sección 50!
¡Urge expedir la convocatoria para la elección de una nueva Directiva Seccional!
¡Queremos un sindicato democrático, honesto y al servicio de los trabajadores de la educación, no de sus dirigentes!
¡Vivimos tiempos de cambio y el SNTE tiene que transformarse de raíz!
¡Los maestros activos y jubilados unidos, jamás seremos vencidos!
