Por:   José Antonio Martínez  Gutiérrez.

Tabasco es el segundo estado que ha obtenido mayores avances de manera permanente en los niveles de primaria y secundaria  en la asignatura de matemáticas, además del tercer lugar nacional en español en educación primaria y el cuarto lugar nacional en español del nivel secundaria.    Lo dice la prueba ENLACE 2011 y sus estadísticas.

Momento entonces de  la celebración,  del disfrute,  la alegría, el jolgorio  y  más…

Así se percibe el ambiente entre profes.    Muchos enfatizan sobre la medalla plateada que se ha colgado Tabasco en materia educativa, es decir, se presume el asunto con tanta emoción que cualquiera se convence del repunte educativo.

Sin embargo, no es momento para  caer en la falacia de autoridad, osea aquella que se comete cuando   respaldamos algo como cierto por el simple hecho de que alguien (o algo como la prueba ENLACE) así lo afirme.    Si no más recuerdo cuando se conocieron los resultados anteriores que ubicaron a Tabasco en los últimos lugares de aprovechamiento,  muchos (los mismos) desestimaron los resultados porque según la prueba esta descontextualizada, compleja, es ingrata, muy canija,  también gandalla y… demás argumentos que ayudaran a esquivar  el bulto.

No entiendo ahora por qué no se desestiman  los resultados de la prueba ENLACE 2011 (¡Aaah! como se pierde la memoria).

Estoy cierto que tal vez moleste a más de un profe por ahí, pero resulta por demás curioso que el repunte de los resultados se aprecie precisamente cuando el telón de los estímulos individuales y colectivos está abierto.

 Aclaro además que existen muchos maestros honestos que  confiando en su esfuerzo  permitieron fueran evaluados con absoluta limpieza,  sin embargo, también existen aquellos que basados en  la desgracia nacional de la corrupción metieron sus manitas en el proceso de evaluación.   ¡Como de que no!…

Lector apreciado,   deseo en serio nos ubiquemos.    Siempre he creído que la prueba ENLACE es  un instrumento más  (de  otros tantos)  que se  utilizan para  estructurar una valoración  más certera  de la educación mexicana.     Aun cuando la moda de momento  pinta a la evaluación como una cultura,  que ésta es un proceso continuo y formativo y cosas por el estilo, parece por demás  lamentable que el gobierno tome los resultados como la radiografía más exacta de la funcionalidad del sistema educativo.     Pero resulta más lamentable  que nos engañemos tocando música de  banda en honor a los  resultados producto de una prueba que en tiempos pasados fue  blanco de  acusaciones.

Sin ánimos de ofender..¡A poner los pies sobre la tierra!

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