Tiempo libre: Importancia de integrarle en la agenda de formación


Colaboradora: Dra. Eilén Oviedo González*

El termino ocio etimológicamente proviene del latín otium, que significa según el Diccionario de la Real Academia Española RAE (2020) tiempo libre, fuera de las obligaciones y ocupaciones laborales habituales. Queda bien, tomar un par de días o más de descanso en tu propio hogar, dada la gran cantidad de actividades que se presentaron para atender durante el confinamiento. El tiempo que dedicamos a disfrutar de los temas que nos agradan, sin presión alguna de entregar una reflexión, leer, escribir, viajar a través de una película, con la música, a tomar un spa casero, a tomar una sana distancia de nuestras actividades cotidianas, a jugar con los pequeños y disfrutar con los familiares que comparten la estancia durante el confinamiento, en fin. El ocio mal vivido destroza la vida de las personas.

Así, la importancia de generar concepciones positivas sobre el uso del tiempo libre. Los resultados de un estudio con 91 entrevistados señalaron positiva la sana distancia con la actividad laboral porque destacaron mejoras en la salud emocional con beneficios en la forma y nivel de participación de las múltiples ocupaciones diarias después del descanso (Cristiani, Prada, Cacciavillani, Montilla, & Suarez, 2019).

Emocionar es un verbo que también se puede asociar al ocio, aunque cuando no sabemos cómo producirlo o no queremos hacerlo, es cuando el comercio hace su negocio. Por ello la importancia de crear aficiones e intereses para orientar el ocio de manera sana, divertida y que a la vez, apoye a la formación académica de niños y jóvenes en las escuelas. Es una necesidad en los colegios formar para la vida a las y los estudiantes, no únicamente para hacerlos aficionados al trabajo, es saber estar en el disfrute compartido, desocupar la mente de los problemas y de las demandas del trabajo. Aprovechar el tiempo para una acción rentable, no es perder el tiempo. 

Es así, que en los colegios existen los recesos, tiempos para destinarlos a socializar para mejorar nuestras relaciones, nuestro saber, hacer y ser. Al respecto, al mirar el lienzo del pintor estadounidense Winslow Homer, nacido en la ciudad de Boston en el año 1836. Pintura titulada, El látigo, que muestra un juego de la infancia. Lienzo creado en 1872, es decir, hace casi siglo y medio, podemos entender que los juegos colectivos en plena naturaleza forman parte de la propia condición humana. Ahora ante el problema de sanidad, las pregunta a los juegos del mundo ¿Será un adiós a la escena de cercanía en el juego? ¿Cómo serán los juegos con la sana distancia encima?

¿Por qué debemos pensar en el ocio? Porque con el ocio bien empleado incrementa la cultura de las y los profesionales de la educación y de las y los estudiantes quienes comparten conocimientos, recursos y estrategias que adquirieron en sus tiempos libres, actividades que posiblemente nos hacen felices y nos hacen sentido con los aprendizajes escolares. 

Cabe destacar, que en la Ley de Educación (LGE) (2019) el artículo 30 aborda los contenidos curriculares deseables a trabajar para garantizar que las y los educandos los reciban y construyan con ellos y lo mismo en el Programa Sectorial de Educación 2020 – 2024. Pero, en ningún renglón de la LGE (2019) o del Programa Sectorial de Educación se habla en forma literal de preparar para el ocio y la importancia de su formación para prevenir problemas y para preparar para la vida.  

Ahora bien, escuchar las voces de las y los involucrados en la labor educativa y que conocen el contexto social como fuerte facilitador para hacer ajustes o considerar mejoras educativas, es deseable. Así paso, cuando el Dr. Hugo Casanova Cardiel, Director del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM en su conferencia del 25 de junio de 2020 y en las subsecuentes conversatorios en que fue invitado para trazar rutas en tiempos oportunos señaló entre los muchos análisis educativos con ejemplos precisos y preguntas, los conflictos que se presentaban a raíz de la ausencia del Programa Sectorial de Educación en la presente administración, como era el desconocer montos de financiamiento que se iban a destinar para desplegar las estrategias o acciones que se planean para sostenibilidad como necesarias para acompañar y derivar planes acorde a lo previsto en la hoja de ruta educativa a nivel nacional (COMECSO, 2020; González, 2020). Fue así, que las autoridades educativas mexicanas parece que afortunadamente le escucharon y entonces ocurre la publicación del Programa Sectorial Educación 2020 – 2024, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) con fecha, 6 de julio de 2020.

Sin embargo, parece que el Programa Sectorial Educación 2020 – 2024 desilusionó en sus planteamientos a algunos o algunas de los protagonistas del sistema de educativo porque deja lagunas sin resolver y en los contenidos de las notas de periódico las voces destacan que no se cubrieron con las expectativas de lo esperado o prometido como novedad, porque desde un inicio se anunció como nueva escuela mexicana. Por ejemplo el profesor investigador, el Dr. Carlos Ornelas en un artículo del 12 de julio enfoca los análisis del Programa Sectorial Educación en las normales y le inquieta que no aseguren pasos puntuales para su transformación, o se desconozcan los recursos que se van a asignar, o no se establezcan plazos de cumplimiento y destaca en términos generales, que se dificulta conocer y comprender con claridad las acciones que se proponen para revalorizar al magisterio mexicano (Ornelas, 2020).  

Y como en administraciones pasadas se presenta un listado de posibilidades educativas a lograr, con un análisis en cifras que muestran porcentajes de la situación que presenta el contexto, aunque sin mostrar mecanismos claros para alcanzar los compromisos que enuncia la presente administración que es la de lograr el fuerte compromiso de alcanzar la excelencia educativa. Sobre todo considerando que el Dr. Luciano Concheiro, Subsecretario de Educación Superior de México, se sumó a hacer consciencia histórica en un conversatorio virtual que organizó el IISUE UNAM (2020) al señalar que desde antes del nuevo sexenio, México ocupaba un mal lugar en términos educativos y que la pandemia llegó, a la par en que se trabajaba para las soluciones y en el montaje de la nueva reforma educativa (IISUE, UNAM, 2020).

El Programa Sectorial Educación 2020 – 2024 parece que requiere mejoras para dar claridad de los pasos para que México ocupe un mejor lugar en términos educativos y así sirva de orientación a las y los profesores para apoyen con claridad a la misma. También conviene escuchar la sugerencia del Dr. Casanova Cardiel, titular del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM que en conferencias mencionó la conveniencia de considerar otro término razonable, distinto a excelencia para que las metas educativas resulten alcanzables (COMECSO, 2020; González, 2020).

Regresado al tema de preparar para el ocio es deseable incorporarle como parte de las agendas educativas por su importancia para prevenir o atender problemas sociales y una forma de preparar para una vida sostenible. Porque el ocio puede relacionarse con el uso de celulares, ordenadores o videojuegos para los tiempos libres como una estrategia de comunicación entre algunos o algunas de las y los estudiantes y la sociedad en general y dada su importancia para trabajar en un modelo de ciudadanía sostenible es deseable pensar en el ocio como preparación desde la escuela. Y sin duda, cabe lo que señaló el Dr. Casanova, titular del IISUE de la UNAM, referente a que niñas, niños y jóvenes se les relaciona con poseer una habilidad nata en el uso de dispositivos que muestran actividades de sentido lúdico, porque ante aprendizajes académicos entonces requieren de apoyo para asimilar los contenidos y precisó que el uso de la tecnología es para acrecentar la propia formación (COMECSO, 2020; González, 2020). 

Disponer del tiempo a criterio personal también hace posible generar sensaciones de satisfacción, de realización, de reconocimiento, de autonomía, de creatividad, de desarrollo pertinente de la competencia lingüística oral y escrita con oportunidades para fortalecer el trabajo académico que se desarrolla en los centros educativos, con beneficios para potenciar los aprendizajes escolares y preparar para la vida a las y los estudiantes, el modelo de ciudadano/a que contribuya a disponer del conocimiento para el servicio de la humanidad, no solo para dar resultados a la ciencia.


*Es Doctor en gerencia y política educativa y maestra en educación con especialidad en formación de docentes, especialista en el área de competencias. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Miembro del Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), pertenece a la Red de Investigadores de Chihuahua y a la Sociedad Mexicana de Educación Comparada SOMEC, así como a la Red de Capacidades y Desarrollo Regional del Colegio de la Frontera Norte. Docente de tiempo completo de licenciatura y Posgrado en Universidad Pedagógica Nacional y responsable de posgrados de educación online en Cesun Universidad. Líder del cuerpo académico políticas, formación y actualización en centros escolares. Autor de 18 artículos arbitrados e indizados, así como participación en la publicación como autor de 4 libros. Evaluadora desde 2010 de competencias docentes en el nivel Medio Superior. Sus líneas de investigación son: formación docente y uso de TIC, así como formación, actualización y evaluación del desempeño docente en el nivel medio superior. Es árbitro de algunas revistas nacionales.


COMECSO [Consejo Mexicano de Ciencias Sociales]. (2020, jun 18). Conferencia de Hugo Casanova. Educación y Pandemia el futuro que vendrá. [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=yt_78lYBKf4

Cristiani, L., Prada, M., Cacciavillani, M., Montilla, S., & Suarez, L. (2019). Ocio y tiempo libre: Percepción de la limitación a la participación. In XI Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXVI Jornadas de Investigación. XV Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. I Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. I Encuentro de Musicoterapia. Facultad de Psicología-Universidad de Buenos Aires. https://www.aacademica.org/000-111/240

Diario Oficial de la Federación (DOF) (2020). PROGRAMA Sectorial de Educación 2020 – 2024. México: Autor. http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5596202&fecha=06/07/2020

Diario Oficial de la Federación (DOF) (2019). DECRETO por el que se expide la Ley General de Educación y se abroga la Ley General de la Infraestructura Física Educativa. México: Autor. https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5573858&fecha=30/09/2019

González, L. (2020, Jun 24). Hugo Casanova Cardiel en conferencia organizada por Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (COMECSO). Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAMhttps://www.iisue.unam.mx/iisue/medios/profelandia-nota-sobre-participacion-de-hugo-casanova-en-evento-academico-896.pdf

Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM [IISUE, UNAM] (2020, jun 18). Conversatorio: La Educación Pública en México y Argentina. Entre el COVID-19 y la nueva normalidad [Archivo de video]. https://youtu.be/4MfPlnUFIGs

Ornelas, C. (2020, jul 12). Los maestros y el programa Sectorial Educación. Educación Futura. http://www.educacionfutura.org/los-maestros-y-el-programa-sectorial-de-educacion/


María de Lourdes González Peña
Maestra en competencias docentes. Profesor investigador. Ha sido profesora en servicio en todos los niveles educativos, Participa en la evaluación de trabajos en la Red de Investigadores Educativos de Chihuahua (Rediech), forma parte de la Red multidisciplinaria de México en la Revista Transdigital y colabora con artículos en la revista Multiversidad Management y en algunos periódicos.

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