Villahermosa, Tabasco.— Ante las protestas de madres y padres de familia inconformes con la asignación de planteles de Educación Media superior para estudiantes de nuevo ingreso, la titular de la Secretaría de Educación de Tabasco (SETAB), Patricia Iparrea Sánchez, defendió el mecanismo utilizado para distribuir los espacios disponibles.
En entrevista para medios locales, la funcionaria explicó que durante el registro, las y los estudiantes pueden seleccionar hasta cinco opciones de planteles.
Sin embargo aclaró que colocar una escuela como primera opción no garantiza que el alumno obtenga un lugar en ella, debido a que la asignación depende de la disponibilidad y de los criterios establecidos por el sistema.
Iparrea Sánchez señaló que el algoritmo da prioridad a quienes viven cerca de la comunidad donde se encuentra el plantel y a estudiantes que tienen algún hermano ya inscrito en esa institución.
“El algoritmo es siempre escoger primero a las personas que viven ahí cerca de la comunidad que son los derechosos o los que tienen algún hermano ya en ese plantel”.
Agregó que una vez cubiertos los espacios disponibles, los estudiantes que no alcanzan lugar son enviados a la segunda opción que ellos mismos registraron y, posteriormente, a las siguientes alternativas, de acuerdo con la disponibilidad.
La secretaria de Educación reconoció que esta situación generó inconformidad entre las familias, pero sostuvo que la capacidad física de los planteles limita el número de estudiantes que pueden ser aceptados.
“Es imposible que todos los alumnos van a quedar en el plantel que ellos hayan escogido”
Y es que comparó esta situación con lo que ocurre en las universidades, donde la demanda puede superar la capacidad disponible y, ante la falta de espacios, es necesario buscar alternativas en otras instituciones.
“Si ya no hay espacio, es como las universidades, ahorita estoy viendo al rector aquí de la UJAT, pues si ya no hay espacios pues ya dónde los vamos a acomodar”
Tal problemática se convertió en un nuevo foco de inconformidad entre familias tabasqueñas, particularmente entre quienes consideran que sus hijos fueron enviados a planteles distintos a los que habían colocado como primera opción.