Antes de analizar los resultados de México en la prueba PISA 2025, es necesario considerar que hubo una caída generalizada en los puntajes de todos los países participantes. Los países élites en esta prueba bajaron su puntuación entre 20 y 30 puntos con respecto a la evaluación anterior de 2022. Seguramente los efectos del uso excesivo de los celulares, Tablet y la inteligencia artificial ya están mostrando sus efectos nocivos en los sistemas de escolarización de todo el mundo.
La prueba PISA se ha aplicado en 9 ediciones (2000, 2003, 2006, 2009, 2012, 2015, 2018, 2022 y 2025) y México al igual que todos los países latinoamericanos (Chile, Colombia y Costa Rica), nunca han superado el promedio de los países pertenecientes a la OCDE, que incluye las 38 economías más grandes del mundo, 2025 no fue la excepción.
Lo que indica que no hay nada nuevo bajo el sol, no debe sorprendernos los resultados 2025, no hay que alarmarse, más bien hay que ocuparse para mejorar.
¿Pero qué estamos haciendo mal en el terreno educativo que no permite mejorar los resultados en las evaluaciones internacionales y con ello mejorar los niveles de aprendizaje de nuestros estudiantes?
1.- Tenemos un magisterio con muchas deficiencias formativas. Nuestras maestras y maestros egresan con muchas carencias pedagógicas, conceptuales y prácticas de las escuelas normales y universidades pedagógicas públicas del país, en estas instituciones formadoras de maestros todavía está vigente el viejo vicio de herencia de plazas a familiares por parte de los maestros que se jubilan. Los docentes formadores de los nuevos maestros, que es una posición sumamente estratégica e importante, no siempre quedan en manos de los mejores maestros.
2.- Los docentes que ya están en servicio no tienen acceso a un sistema permanente, obligatorio y de calidad para su profesionalización docente, cada quién se profesionaliza como puede y donde puede, con recursos propios de los mismos docentes se paga la actualización y profesionalización de las maestras y maestros de México.
3.- Hay poca disposición de los maestros por profesionalizarse, puesto que el salario real del magisterio nacional es muy bajo y no genera motivación por superarse, en nuestro país más del 65 % del total de maestros apenas ganan $15 600 mensuales, de los cuales todavía tienen que pagar traslado y hospedaje en los lugares donde les asignan su plaza laboral, y en ocasiones es a cientos de kilómetros de su lugar de residencia.
4.- Las condiciones de infraestructura en las escuelas es muy limitada, en muchas de las escuelas se carece de condiciones mínimas para llevar a cabo los procesos de enseñanza aprendizaje. Un simple ejemplo son los servicios de electricidad y refrigeración, son deficientes o simplemente no existen, las altas temperaturas terminan por apagar el poco interés que hay para el aprendizaje.
5.- Hay un profundo desinterés de un porcentaje elevado de padres de familia por el aprendizaje de sus hijos, para muchos de ellos, la escuela ya no representa una esperanza de movilidad social, la escuela por tanto se ha convertido en una guardería para dejar a los hijos encargados 5, 6 y hasta 8 horas al día.
6.- Los padres de familia de muchísimos estudiantes de nivel básico en México, se han hecho demasiado permisivos para el usos desmedidos del celular, Tablet y los videojuegos, los estudiantes mexicanos pasan horas y horas sin vigilancia ni restricción, olvidando por completo sus obligaciones escolares como la lectura, las tareas, el estudio en casa; así como llegan de la escuela a casa, regresan a ella al siguiente día sin abrir su mochila, en la casa no se fomenta el amor al conocimiento, no hay retroalimentación de aprendizajes, no se solventan dudas y preguntas de los hijos. Es nula la extensión de la escuela en casa.
7.- Tenemos todo un sistema de medios de comunicación que en su inmensa mayoría solamente privilegian el mercado y su ganancia, no hay responsabilidad social sobre el contenido en sus programas, promueven la sexualidad, violencia, la frivolidad y casi nada de programación educativa que vaya formando ciudadanos.
8.- Asimismo hay otra causa muy importante, la pedagogía contemporánea se ha hecho blanda, tibia y permisiva, ya no se puede presionar, hablar fuerte a los alumnos, imponer disciplinan en los grupos, ni exigir trabajo a los estudiantes, todo se demanda, todo se censura, todo se canaliza a derechos humanos, la escuela y sus maestros han perdido autoridad.
9.- Por último, hay algo que no debemos perder de vista, tenemos un país mega diverso cultural, geográfica y económicamente, amplias regiones habitadas por grupos originarios que ni siquiera hablan el español, además cerca de 38 millones de mexicanos viven en pobreza y pobreza extrema a pesar de los esfuerzos que han hecho los últimos gobiernos de la 4T por reducir la pobreza. En las ciudades siguen creciendo descontroladamente los polígonos de marginación donde la escuela es lo que menos importa, la supervivencia es la que tiene la atención y el esfuerzo de las familias que viven en esta condición.
Además, somos un país súper extenso, donde tenemos miles de escuelas unitarias, bidocentes, tridocentes y tetradocentes dispersas en terrenos con escasas vías de comunicación, aun así, los maestros se tienen que trasladar a estas escuelas con muchas dificultades lo que va minando sus posibilidades de éxito académico.
Hay problemas estructurales de gran trascendencia que difícilmente se pueden solucionar de la noche a la mañana, la transformación educativa y el mejoramiento académico de nuestros estudiantes necesita la participación de muchos actores y la inversión de grandes cantidades de recursos, de lo contrario, dentro de 4 años vamos a seguir hablando de los mismos resultados. La posibles soluciones las presentamos en la segunda parte.