El Exsecretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, reveló detalles sobre el origen y la negociación de la Reforma Educativa impulsada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, la cual dijo, comenzó a delinearse apenas un día después del arranque del sexenio.
Durante una conversación en el canal de YouTube de Julio Di-Bella Roldán, Nuño Mayer recordó que el 1 de diciembre de 2012 Peña Nieto tomó protesta como presidente y que, al día siguiente, el 2 de diciembre, se firmó en el Castillo de Chapultepec el llamado Pacto por México, el cual fue un acuerdo político entre el PRI, el PAN y el PRD que, según sus propias palabras, sorprendió al país por haberse negociado en privado.
La primera reforma del sexenio
Aurelio Nuño explicó que el 3 de diciembre de 2012, cuando se desempeñaba como jefe de la Oficina de la Presidencia, presentó ante los integrantes del Pacto por México la propuesta de Reforma Educativa.
“Fue la primera. Y me toca a mí, por esa misma inercia, hacer toda la negociación de la reforma”, afirmó.
Dijo que fue a partir de ahí que le tocó encabezar las negociaciones tanto dentro del marco del Pacto por méxico como posteriormente en el Congreso de la Unión, primero en la Cámara de Diputados y después en el Senado.
Asimismo aseguró que ese proceso le permitió involucrarse de lleno en el rediseño del sistema educativo, lo que dijo, le generó una cercanía directa con la reforma.
El salto a la SEP y el reto de la evaluación docente
Del mismo modo, Aurelio Nuño recordó que tres años después, ya con varias reformas estructurales aprobadas, Peña Nieto realizó cambios en su gabinete a mitad del sexenio, y fue entonces cuando Nuño dejó la Oficina de la Presidencia para asumir la titularidad de la Secretaría de Educación Pública.
En la charla, Nuño Mayer señaló que la reforma ya estaba en marcha, pero enfrentaba su fase más compleja: la implementación de los procesos de evaluación docente, advirtiendo que el desafío no solo era logístico, sino eminentemente político.
La oposición de la CNTE
Nuño detalló que existía una oposición “muy férrea” por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) frente a las evaluaciones docentes.
“Ya se había aprobado la ley, pero apenas iban a empezar los procesos. Había un enorme reto, tanto logístico como político, porque además existía una oposición muy férrea de parte de la coordinadora, de la CNTE, a estos procesos de evaluación”, dijo.
Y si bien advirtió que el SNTE también hubo resistencia, no fue tanto problema, porque su caso y pese a ser el organismo más numeroso, solo se trató de un problema político.
“Yo iba a resolver un problema político, porque una reforma educativa es una reforma política, sobre todo la reforma que estábamos planteando, que cambiaba drásticamente las relaciones de poder entre el Estado mexicano y los líderes sindicales“, puntualizó Nuño Mayer.