La Secretaría de Educación Pública (SEP) reinstaló a 96 maestras y maestros del Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco (Colbach) que fueron despedidos en 2016 por negarse a presentar la evaluación de permanencia establecida durante la Reforma Educativa del gobierno de Enrique Peña Nieto.
El acto fue encabezado por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, quien afirmó que con esta decisión el Gobierno de México cumple el compromiso asumido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de reparar esa injusticia y restituir los derechos laborales de los docentes afectados.
Durante un encuentro realizado en el Salón Iberoamericano de la sede histórica de la SEP, el titular de la dependencia señaló que la reinstalación pone fin a una lucha de una década y representa un acto de justicia para el magisterio.
“96 maestros de Jalisco fueron dados de baja y hoy, después de una larga lucha de 10 años, se les hace justicia por parte del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, siendo ya reinstalados. Son todavía rezagos que quedan de la mal llamada Reforma educativa”, aseguró el secretario de Educación Pública.
Y agregó:
“Hoy podemos vernos a los ojos y decirles que cumplimos lo prometido. Sí se pudo, sí se logró y su lucha valió la pena. No hay transformación sin justicia, y este es un acto de justicia para el magisterio de Jalisco”.
En tanto recordó que las y los docentes fueron separados de sus cargos en 2016 por rechazar la evaluación de permanencia contemplada en la Ley del Servicio Profesional Docente de 2013, una medida que calificó como una reforma de carácter persecutorio y laboral, disfrazada de reforma educativa, al privilegiar la amenaza del despido por encima de la confianza en las maestras y los maestros.
Asimismo, destacó que durante los gobiernos de la Cuarta Transformación se ha logrado la basificación de un millón 200 mil docentes y una recuperación salarial que ha beneficiado al magisterio nacional.
El funcionario sostuvo que la política educativa impulsada durante la administración anterior reducía la labor docente a un modelo estandarizado de evaluación e ignoraba la vocación y el compromiso del profesorado. En contraste, afirmó que la Nueva Escuela Mexicana reconoce a las maestras y los maestros como profesionales capaces de construir, junto con sus comunidades escolares, aprendizajes acordes con las necesidades de cada contexto.
“La Nueva Escuela Mexicana no nació para vigilar a las maestras y los maestros; nació para devolverles la palabra, la confianza y el reconocimiento como protagonistas de la transformación educativa. Hoy el magisterio ya no es objeto de una reforma, sino su sujeto, su autor y su corazón”, afirmó.
El secretario de Educación también subrayó que la reincorporación de estos docentes fortalecerá la Educación Media Superior en un momento en el que el Gobierno federal busca ampliar la cobertura para garantizar que ningún joven se quede sin estudiar.
Añadió que las maestras y los maestros reinstalados tendrán un papel clave para incentivar la permanencia de los estudiantes en las aulas, promover la conclusión del bachillerato y contribuir a la construcción de proyectos de vida alejados de la violencia y otras condiciones que limitan el desarrollo de las juventudes.
“Necesitamos maestras y maestros como ustedes, que demostraron con hechos su compromiso con la educación pública y con sus estudiantes. Después de diez años de resistencia, regresan a las aulas para formar a una nueva generación bajo los principios humanistas, comunitarios e incluyentes de la Nueva Escuela Mexicana”, destacó.
Por último transmitió a las y los docentes el reconocimiento de la presidenta Claudia Sheinbaum por su perseverancia y aseguró que el Gobierno de México mantendrá el diálogo permanente con el magisterio para atender sus demandas y continuar fortaleciendo una educación pública sustentada en la dignidad, los derechos laborales y el humanismo mexicano
