Los maestros también extrañamos la escuela

Comparte la nota:

El 19 de junio es la fecha en que la Secretaría de Educación dará como terminado el ciclo escolar 2019–2020. El último día de clases fue el pasado 12 de marzo, tal vez no parece tanto si lo toman en meses, pero en días, son casi 100 días desde la última vez que vi a mis alumnos…

En todo México las escuelas están desiertas, en miles de hogares se anhela el regreso a clases. Porque la realidad es que aunque se manden actividades y se tenga comunicación con los alumnos y sus padres, por correo electrónico, por Whatsapp, Google classroom, Zoom, Edmodo, etc. La educación no es igual.

En la casa, hay muchísimas distracciones y ahora el apoyo de los estudiantes recae totalmente en los padres de familia o familiares en casa, quienes muchas veces tienen que poner a prueba toda su paciencia, cambiar su rol de padre a educador, de uno o varios hijos y todos en diferentes grados. Más todas las tareas del hogar y del trabajo, si es que son afortunados de aún tener uno…

Estar en casa está afectando también mentalmente a todos nuestros alumnos, tristes y aburridos todos los días, extrañando la escuela porque muchas veces es en el aula donde encuentran un momento de individualidad, se da el desarrollo de su personalidad, es donde eran ajenos a su familia y tenían un nombre y una vida propia lejos de sus padres y hermanos.

La idea de tener a un alumno inerte frente a ti en una videollamada es muy triste, en la escuela se aprende viendo el resultado de los demás, comparando tus logros, dando retroalimentación a los alumnos, leemos en plenaria, reímos y discutimos todos los temas que se den en clase. En línea se puede intentar, pero jamás se tendrá esa chispa improvisada que se tiene en clase.

Los niños están perdiendo mucho más que contenido, están perdiendo el juego con sus amigos, la convivencia diaria, compartir con personas de su edad.

Están perdiendo también la oportunidad de compartir con su maestro, algo muy importante en México, porque en muchas comunidades rurales, es el maestr@ la única persona con la que convive diariamente fuera de su ámbito familiar. Tal vez es la única persona que conoce que estudió una licenciatura, es a veces la única persona que le abre los ojos de que hay un mundo más allá de lo que le brinda su comunidad. Porque no somos solo letras o números, los maestros somos ejemplos a seguir y ventanas que muestran lo que sucedió y sucede en el mundo.

La educación a distancia se cumple cuando el estudiante es capaz de ser autodidacta y tiene un interés genuino de aprender, esto se puede en la universidad, posgrados, tal vez preparatorias con alumnos de clase media alta y alta, pero no en los primeros niveles y menos en las condiciones económicas de la mayoría de los hogares mexicanos.

Extrañamos la escuela no porque no podamos dar clases a distancia, la extrañamos porque no podemos vivir una » nueva normalidad» en una pantalla.

Correo electrónico: jessicasanchezballado@gmail.com

Twitter: @Jess_Sb

Instagram: @jessicaballado

TEMÁTICAS: OPINIÓN