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Importante conocer y retomar la experiencia de los actores educativos en el diseño de nuevas estrategias para mejorar la educación

Con la participación de expertos extranjeros y nacionales, la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) analizó el informe Comunidades escolares al inicio del confinamiento por SARS-CoV-2. Voces y perspectivas de los actores, en el que, ante un posible regreso a clases de forma híbrida, se destacan como aspectos a mejorar: eliminar las barreras para la comunicación; definir los aprendizajes fundamentales para cada grado escolar, y generar estrategias que apoyen a las familias en el acompañamiento de sus hijas e hijos.

Al presentar los resultados obtenidos con el estudio, Gabriela Naranjo Flores ―titular de la Unidad de Apoyo y Seguimiento a la Mejora Continua e Innovación Educativa de Mejoredu― informó que, con base en los testimonios de los actores educativos, también se puede trabajar en la construcción de un repositorio nacional de materiales de apoyo educativo; consolidar una oferta formativa para las figuras educativas, y promover estrategias de apoyo socioemocional para la comunidad escolar.

En la segunda mesa del ciclo de análisis Aportes para la Mejora Continua de la Educación, dijo que el informe señala como aprendizajes del confinamiento la flexibilidad, la empatía y la solidaridad que las y los estudiantes percibieron de sus maestras y maestros; la importancia que tiene lo socioemocional en los procesos educativos, y la resignificación de la escuela como un espacio social de exploración, reconocimiento y respeto a la diversidad.

Luego de destacar la capacidad de las y los docentes para reinventarse, adaptarse y desarrollar nuevas habilidades durante el confinamiento, señaló que los resultados del informe también muestran la necesidad de fortalecer el trabajo colectivo y las redes de apoyo entre docentes, y de reconocer el potencial y los límites de las TIC en la enseñanza y el aprendizaje.

Informó que para Mejoredu es fundamental acercarse a los actores educativos, conversar, recuperar sus experiencias y escuchar las problemáticas que viven, individual y colectivamente, para proponer estrategias que permitan seguir cumpliendo con la garantía del derecho a la educación en México.

Epifanio Espinosa Tavera ―investigador y docente de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN)― manifestó que uno de los principales aportes del estudio de Mejoredu es la capacidad para aprender de las voces y las perspectivas de las distintas figuras educativas provenientes de diversos contextos sociales y de diferentes tipos y niveles educativos.

Dijo que el estudio es la génesis de un proceso aún en curso, de búsqueda y construcción de una y mil «artimañas» para dar continuidad a la enseñanza y el aprendizaje que mostraron problemas añejos, y que muestra las diversas tonalidades, dificultades, retos y logros que durante la pandemia cambiaron de tajo la vida misma y alteraron la forma de hacer escuela y promover los aprendizajes.

Agregó que el reto pedagógico, con o sin pandemia, es diseñar y estructurar propuestas de trabajo que consigan el interés de las y los estudiantes y los conduzcan en el desarrollo de mejores habilidades. «Lo bueno de lo malo que pasó es que al final de todo aprendimos», subrayó.

Johanna Milena Rey Herrera ―investigadora y docente de educación primaria de Bogotá, Colombia― aseveró que el informe realizado por Mejoredu provee de elementos diversos para pensar, repensar y comprender los desafíos que implican continuar los procesos de enseñanza y aprendizaje en el espacio del hogar y cuando se retorne a la presencialidad en cada contexto particular de trabajo y en la situación coyuntural que vivimos.

Comentó que durante la pandemia una de las problemáticas que han enfrentado las comunidades escolares de su país ha sido que las matrículas de estudiantes en las escuelas públicas bajaron considerablemente, aun cuando muchos niños de colegios privados pasaron a la educación pública.

Consideró que para el regreso a clases presenciales es necesario contar con las condiciones mínimas ―como el acceso a los servicios públicos en las escuelas y la dotación de infraestructura para las comunidades educativas más necesitadas―, de modo que se garantice el derecho a la vida para todas y todos los integrantes de la escuela.  

Elsie Rockwell Richmond ―Investigadora emérita del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV― afirmó que la pandemia mostró la gran heterogeneidad de estrategias y acciones de los actores educativos para enfrentar la contingencia dentro de sus posibilidades.

Señaló que la pandemia reveló mucho acerca de la realidad social y económica del mundo y de las escuelas y las políticas educativas. Destacó que el aspecto socioemocional «pegó» fuerte durante el confinamiento y que los niños quieren regresar a la escuela, para lo que es importante se abran poco a poco los centros escolares y se recupere el contacto con las y los docentes, y en especial con las y los niños que no se conectaron virtualmente durante un año.

Finalmente, opinó que el cierre de escuelas continua y que para el regreso deben establecerse las medidas sanitarias adecuadas.

El estudio puede consultarse en:

https://www.mejoredu.gob.mx/images/publicaciones/comunidades-escolares-informe.pdf