Ecos de la comparecencia de Esteban Moctezuma Barragán en el Senado de la República


“En este 2020 se está escribiendo nueva historia en la educación en México. El sistema educativo, los maestros y los padres de familia han mostrado ser insustituibles y dignos de toda confianza” (Milenio 14/10/2020).

Durante la comparecencia en el Senado, Esteban Moctezuma hizo esta declaración entre otras, sin embargo, la realidad es que si se sustituyeron y se apostó por la televisión como herramienta principal para enfrentar la emergencia sanitaria.

Como medida para guardar la distancia y evitar riesgos de contagios sin duda que es acertada, como estrategia educativa, no la creo la más pertinente. La oferta educativa por televisión abre escenarios que ya se han comentado en otras ocasiones, pero vale la pena no olvidar: la función de la televisión históricamente ha sido más para entretenimiento, distracción, esparcimiento o como se le quiera llamar que, para educar, promover el conocimiento, fomentar valores. Hoy por hoy se le ha querido ver cómo un agente de cambio en el sistema educativo mexicano. El secretario le ha querido asignar un carácter de innovadora, solucionadora de los grandes problemas académicos que este país arrastra desde hace mucho tiempo, la realidad es que hablando de cobertura la televisión efectivamente puede ser la estrategia que ha tenido mayor acercamiento a la población, sin embargo esa misma estrategia no puede garantizar mejores resultados en el aprovechamiento de los estudiantes.

La oferta educativa que se presenta requiere necesariamente de una retroalimentación para dar seguimiento al trabajo docente y al desempeño de los estudiantes, lo cual es poco viable a través de la televisión, ya que los alumnos sólo son tele espectadores y no hay una interacción para verificar el trabajo y desempeño de los estudiantes, proceso que no tendría que saltarse para aspirar a un mejor rendimiento académico. La estrategia de televisión se queda incompleta en ese sentido, dado que es indispensable este momento en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por otra parte, no hay certeza de qué es lo que ocurre realmente en el escenario en el que están trabajando los estudiantes, si los alumnos trabajan solos, si lo hacen en compañía de sus padres o tutores, si los trabajos son producciones que no están direccionadas por los padres (no ayudan en la resolución) sino solamente los orientan. En las condiciones en que se trabaja esto se vuelve muy subjetivo debido a la falta de interacción y/o retroalimentación de tal manera que la gran prueba será cuando asistan de manera presencial y trabajen en el aula sin la ayuda de sus padres.

Los ”30.4 millones de personas a través de televisión abierta, televisión de cable, Internet y radio“ que menciona el secretario son números redondos que distribuidos fueron planteados así: “8 millones y medio a través de televisión abierta; 7.5 millones por televisión por cable; 5.9 millones de personas mediante la red de televisoras estatales públicas y estaciones, mientras que por Internet, 7.3 millones de usuarios”. Eso significa que la mayor parte de usuarios es de la televisión y que no hay una cobertura amplia para los servicios de internet que sería la opción más adecuada para tener un contacto más cercano y un acercamiento más real al trabajo de los estudiantes, aunque este hecho tampoco garantizaría la tan anhelada calidad educativa, en todo caso podríamos hablar posiblemente de calidad en la estrategia educativa (con el uso de la televisión) más no en el aprovechamiento escolar. Eso es un tema pendiente, dadas las circunstancias actuales que hacen muy compleja y poco objetiva la comprobación del rendimiento escolar .

Aspirar a la reiterada calidad educativa requiere de estrategias más completas, la televisión, sin duda representa un recurso fresco, adecuado, pertinente para las condiciones en que estamos por la pandemia pero es incompleta, inadecuada e inapropiada para valorar, dar seguimiento y retroalimentar el desempeño de cada uno de los estudiantes. Lo ideal sería el trabajo de manera presencial, sin embargo, al no ser realizable por obvias razones la estrategia más adecuada sería a través de Internet, aunque en palabras del secretario estaríamos a dos años de estar en condiciones de ello. Se decidió la televisión como la estrategia más adecuada sin analizar las ventajas o desventajas que pudiera tener para el seguimiento de los aprendizajes de los alumnos. El tiempo nos dirá que tan efectiva fue la estrategia.

Referencias:

Senado de la República (14-10-20209) Boletín COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL. http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/informacion/boletines/49430-el-sistema-educativo-a-la-altura-del-desafio-de-la-pandemia-informa-esteban-moctezuma-al-senado.html


Juan Carlos Oropeza Tapia
Docente con 29 años de servicio en Educación Pública en México. Egresado de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, generación 87-91. 25 años de servicio en Educación Media Superior como Profesor horas clase. Maestría en Enseñanza Superior por la UNAM.

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