1. Cuando el aula empieza a competir con la pantalla
Cualquier maestro frente a grupo lo ha vivido: la mirada del estudiante que se desvía hacia el bolsillo, el murmullo de una notificación, la atención que se fragmenta antes de terminar una idea. Ese fenómeno, que parecía anecdótico hace pocos años, hoy preocupa al más alto nivel del Estado mexicano. La presidenta Claudia Sheinbaum lo llamó por su nombre: “asunto de salud pública”, debido a la enorme cantidad de niñas, niños y adolescentes cuyo desarrollo cognitivo se ve afectado por el uso excesivo de celulares y redes sociales. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, fue más allá y habló de una responsabilidad ineludible del Estado, pues hay evidencia científica que vincula ese uso excesivo con daños en la salud física y mental de los menores.
Los datos que respaldan esta preocupación son, cuando menos, inquietantes. La investigadora Lucía Magis-Weinberg documentó que hace veinte años una persona podía concentrarse dos minutos y medio frente a una pantalla antes de distraerse; hoy ese margen se ha reducido a apenas 47 segundos. La especialista Tania Jiménez añadió una cifra que golpea: las nuevas generaciones podrían perder hasta 20 años de su vida frente a las redes sociales, y advirtió algo que a menudo se olvida en este debate: la adicción no es solo un problema del dispositivo, sino una respuesta emocional, un alivio o un escape que exige mirar a la persona, no solo confiscarle el teléfono.
2. El mundo ya está decidiendo qué hacer
México no está solo en esta reflexión. Alrededor del planeta, 79 países —el 58% de los sistemas educativos evaluados— ya han optado por restringir o prohibir el celular dentro del salón de clases, una cifra que hace apenas dos años era de 60. Detrás de esas decisiones hay, casi siempre, la misma preocupación de fondo: proteger la salud mental de los estudiantes, recuperar su capacidad de concentración y devolverle al aula algo de la convivencia que se ha ido perdiendo.
| País | Por qué lo hicieron | Cómo lo aplicaron |
| Francia | El celular entorpece la concentración y facilita el ciberacoso | Ley nacional vigente desde 2018 |
| Países Bajos | Reducir la distracción constante en clase | Veto desde 2023, con resultados positivos |
| Brasil | Recuperar la socialización cara a cara entre estudiantes | Ley de 2025, uso solo con fines pedagógicos |
| Corea del Sur | Dar al docente autoridad real sobre el aula | Vigente desde marzo de 2026 |
| Chile | Mejorar la convivencia y frenar el ciberacoso | Ley vigente desde enero de 2026 |
3. México frente a su propia decisión
En el Senado mexicano, el legislador Alberto Anaya Gutiérrez, del PT, ya puso el tema sobre la mesa con una propuesta concreta: reformar el artículo 84 de la Ley General de Educación para que celulares, tabletas y relojes inteligentes queden fuera del salón durante la jornada escolar en educación básica, salvo casos de emergencia. La idea, dice, no es satanizar la tecnología, sino “recuperar a la escuela como un entorno de atención plena, reflexión y desarrollo humano integral”. Bajo su propuesta, sería el propio personal docente quien resguarde los dispositivos y los devuelva al término de las clases, un gesto que descansa, en buena medida, en la confianza hacia el magisterio.
Esa iniciativa ya está en comisiones del Senado, y mientras avanza el proceso legislativo, la SEP decidió no adelantarse: organizará tres foros nacionales de consulta, en Nuevo León, Chiapas y Guerrero, para escuchar a la comunidad educativa antes de construir una política definitiva. Algo similar ya se ensayó en Querétaro, donde las restricciones propias han traído, según reportes locales, menos casos de bullying y una mejor comprensión lectora en los estudiantes. Son señales alentadoras, aunque todavía parciales.
4. Lo que Freire nos recordaría
Si algo enseñó Paulo Freire es que ningún objeto, por sí solo, libera ni oprime: lo que importa es el uso que se hace de él y la conciencia con la que se aborda. Freire nunca rechazó la tecnología; lo que le preocupaba era su “mistificación”, el riesgo de que se convirtiera en instrumento de dominación en lugar de herramienta de emancipación. Quitar el celular del salón sin abrir, al mismo tiempo, una conversación honesta sobre lo que significa vivir conectados sería, desde esta mirada, una medida a medias: resolvería el síntoma sin tocar la raíz.
Pensar la alfabetización digital desde Freire implica algo más ambicioso que enseñar a usar un dispositivo: significa formar una mirada crítica capaz de leer el mundo digital tal como Freire enseñaba a leer la palabra. En la práctica, esto puede traducirse en pequeños gestos pedagógicos: círculos de diálogo donde estudiantes y maestros hablen abiertamente de la exclusión digital que viven algunos compañeros; ejercicios donde se analice críticamente una imagen viral y lo que dice de nuestra relación con el otro; conversaciones sinceras sobre cómo funcionan los algoritmos y esa sensación de libertad que, muchas veces, es apenas una ilusión bien diseñada. Freire lo llamaba el “inédito viable”: esas soluciones que nadie ha ensayado todavía, pero que ya son posibles si una comunidad decide construirlas juntas.
5. La otra cara de la brecha digital
Aquí conviene hacer una pausa y mirar los números con cuidado, porque no todos los estudiantes llegan a esta discusión desde el mismo lugar. En Yucatán, un estudio encontró que 69% de los niños encuestados no tenía acceso a internet en casa, y esa carencia se relacionaba directamente con peores resultados en lectura y aritmética. En otros estados del sureste mexicano, quienes sí tenían acceso a internet obtenían mejores calificaciones en lectura y matemáticas, incluso comparando a estudiantes de condiciones socioeconómicas similares.
La brecha digital en México, dicho de forma sencilla, tiene tres capas: no basta con tener acceso, hace falta saber usarlo y, además, aprovecharlo realmente. Y esa brecha golpea de forma desigual: mientras 73.1% de los hogares urbanos tiene acceso a internet, en el campo esa cifra cae a 40.6%, según el INEGI. Durante la pandemia esto se hizo doloroso: 65.7% de los estudiantes mexicanos dependió del celular como único medio para seguir sus clases, y en primaria, 74.6% tuvo que compartirlo con hermanos o padres. Hay algo casi irónico en todo esto: el mismo aparato que hoy se discute sacar del salón es, para buena parte de la niñez rural, la única ventana que tiene hacia el mundo digital.
6. ¿Quién decide y cómo, dentro de la escuela?
| Modelo | Dónde se aplica | Cómo funciona |
| Prohibición total | Francia | Veto sin excepciones, ni siquiera pedagógicas |
| Prohibición con matices | Brasil | Se permite si el docente lo autoriza con fines educativos |
| Decisión del propio docente | Corea del Sur | Cada maestro decide en su espacio de trabajo |
| Resguardo temporal | Propuesta mexicana (Anaya) | El dispositivo se guarda y regresa al terminar clases |
| Ensayo estatal | Querétaro | Reglas propias, con buenos resultados reportados |
Vale la pena preguntarse qué modelo hace justicia a lo que Freire nos enseñó. Uno que solo confisque el celular, sin más, corre el riesgo de repetir esa “educación bancaria” que él criticaba: una norma que se impone desde arriba, sin diálogo ni conciencia. Por eso, la fórmula más honesta probablemente combine ambas cosas: guardar el dispositivo durante la clase, sí, pero también abrir espacios donde toda la comunidad escolar —maestros, madres, padres y estudiantes— pueda conversar sobre su relación con la tecnología. Es justo lo que la presidenta Sheinbaum y el secretario Delgado han insistido en señalar: prohibir, por sí solo, no basta.
7. Pensando en las escuelas rurales de Yucatán
Todo esto adquiere un matiz particular cuando pensamos en las comunidades rurales de Yucatán, donde la señal telefónica a veces va y viene, y donde hay escuelas con equipo de cómputo descompuesto desde hace años, sin que nadie lo repare. En estos contextos, un modelo como el que propone el senador Anaya —guardar el celular durante la jornada y devolverlo al final— resulta especialmente viable, porque no depende de comprar tecnología nueva ni de una infraestructura que muchas veces no existe.
Pero conviene no perder de vista algo importante: si 69% de los niños yucatecos no tiene internet en casa, la escuela puede ser, para muchos, el único lugar donde tocan una pantalla con fines de aprendizaje. Por eso, más que una prohibición sin matices tendría sentido reservar momentos específicos del día donde el celular se use, ya no como distracción, sino como herramienta guiada de alfabetización digital crítica, retomando esa idea tan freireana de los círculos de cultura, pensados originalmente para comunidades rurales que la educación formal había dejado atrás.
Para cerrar
Retirar el celular del salón de clases es, sin duda, una medida viable, y el mundo entero parece caminar hacia allá. Pero la experiencia y el pensamiento de Freire nos recuerdan que ninguna política educativa se sostiene solo en la prohibición: necesita ir acompañada de diálogo, de conciencia y de una mirada atenta a las desigualdades que ya existen. En Yucatán, esto significa entender que el celular puede ser, al mismo tiempo, un distractor que hay que regular y una puerta de acceso que no todos tienen. Encontrar ese equilibrio, más que imponer una regla uniforme, es quizás el verdadero reto pedagógico que tenemos por delante.
Referencias bibliográficas
- La Jornada (28 de julio de 2026). Asunto de salud pública, daños por uso excesivo de los celulares y redes.
- Infobae (2026). Crecen las prohibiciones de celulares en escuelas a nivel global.
- Emol / Infobae (marzo 2026). Más de la mitad de los países tienen ya restricciones a los teléfonos en las escuelas.
- BBC Mundo (27 de marzo de 2026). Qué pasó en Países Bajos dos años después de prohibir el uso del celular en todas las escuelas.
- Swissinfo/EFE (12 de febrero de 2025). Móviles en las mochilas: Brasil último país en unirse al veto del teléfono en el aula.
- Univa Ágora (21 de enero de 2026). En Chile se aprueba la prohibición de los celulares en las escuelas a partir de 2026.
- Tribuna (20 de julio de 2026). ¿Prohibirán los celulares en las escuelas? Gobierno de Sheinbaum y SEP inician debate nacional.
- EFE (26 de diciembre de 2025). México propone prohibir celulares y dispositivos móviles en las escuelas.
- El Imparcial (31 de diciembre de 2025). México quiere sacar los celulares del aula.
- Educ@ FCC (s.f.). Contribuições para o debate na obra de Paulo Freire: tecnologias e educação.
- Canedo Chávez, R. F. (2023). Tecnología digital y ruptura paradigmática en educación: Una crítica, a la luz de la pedagogía de Paulo Freire. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, 4(6), 788-797.
- Nodos (2022). El pensamiento pedagógico de Paulo Freire en correspondencia con la humanización de la sociedad.
- Por Esto (12 de mayo de 2026). Brecha digital divide a Yucatán: comunidades rurales siguen atrapadas en el rezago.
- Gómez, M. V. (2002). Alfabetização na esfera digital: uma proposta freireana. Educação em Foco, 7(1).
- Pérez-Castro, E. B. (2022). La alfabetización digital crítica frente a la relación entre imágenes en red y alteridad en la adolescencia. Revista de Investigación Educativa.
- RIUdeG (2023). Brecha digital y rendimiento académico de los estudiantes del Centro Universitario de los Valles ante la COVID-19.
