Amiga, date cuenta

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Cuando parecía que Delgado no podía dar un problema mayor, llegó el jueves 7 de mayo de 2026…


Amiga Claudia, ¿Qué necesitas para entender que Mario Delgado no sirve, sino que se sirve de la SEP? ¿Cuántos tropiezos, improvisaciones y decisiones cuestionables más hacen falta para admitir que su presencia ahí ha sido un error político y educativo?

Desde su llegada las dudas cunden por todos lados. Dudas sobre su perfil, sobre su experiencia en el rubro y, sobre todo, sobre las verdaderas razones que lo llevaron a ocupar una secretaría que debería estar en manos de alguien con conocimiento profundo del sistema educativo, no de un operador político reciclado. Al final, casi todas las respuestas a estas interrogantes terminan inevitablemente contigo, porque fuiste tú quien decidió ponerlo ahí.

Aquí van tres botones de su anodino paso por la SEP:

1.- Vacaciones en Portugal. Solo a Mario Delgado se le ocurrió irse de vacaciones a un hotel de lujo, cuando el calendario escolar marcaba “receso escolar”, es decir, cuando las autoridades educativas deben planear y organizar el siguiente ciclo. Para como van las cosas, no es de extrañar que el calendario esté como esté. Tampoco hay que olvidar que se fue de dispendioso viaje cuando tú, Claudia, intentabas construir una narrativa de austeridad. Su actitud no abona cuando la pobreza y la desigualdad siguen siendo de los mayores flagelos en la sociedad mexicana actual. Delgado adujo que había ido con recursos propios, lo que evidendia que no entendió nada.

2.- Rebatinga en Materiales Educativos. Más allá de nuestra postura en torno a  Marx Arriaga, los modos en que le despidieron son impropios de una secretaría que predica con el humanismo e insiste en el diálogo para solucionar conflictos. Delgado escamoteó los motivos del cese, pretextó diferencias y al final trató de lavarse las manos diciendo que él no sabía que habían mandado guardias para sacar a Arriaga. Lo que comenzó como un simple despido, se convirtió en un circo. Lo anterior evidencia el desgarriate de quienes se supone deben manejar la SEP. Un desorden que, si leemos entre líneas, trasmina a otras áreas, direcciones y por supuesto, a las escuelas.

3.- El nuevo ciclo escolar que no fue. Cuando parecía que Delgado no podía dar un problema mayor, llegó el jueves 7 de mayo de 2026, cuando anunció que el ciclo terminaría el 5 de junio, por el mundial y por el calor. Todo apunta a que lo hizo sin tomarte en cuenta. Ni a ti, ni a los maestros y menos aún, a los alumnos. Su discurso leído (y que por cierto, leyó mal; “oh, maldicion de secretarios disléxicos/ enfermedad del presente…”) consistió en un vaniloquio digno de Cantinflas: que si los microclimas, que si el neoliberalismo, que si el futbol, que si la escuela es guardería, que si después de junio ya no se hace nada. Y con todo este desbarajuste, tuviste que ser tú, otra vez, la que tuvo que dar la cara, hacerle el trabajo y corregirle la plana.

Entendemos que Mario Delgado está en la SEP por compromisos políticos, pero habiendo tanto espacio en el gobierno para que haga su politiquería, por qué decidiste mandarlo a una oficina en donde lo que menos se necesita es grilla. Se sabe que en política lo que no suma, resta. Y hasta ahora no hemos visto las aportaciones del titular de la SEP.

Para como van las cosas, amiga Claudia, yo nomás veo dos caminos: si no conoces la inepcia de Mario Delgado, pecarás de ignorante, lo cual es grave. Pero si ya la descubriste y aún así lo mantienes, entonces serás omisa, lo cual es más grave todavía.

Y entonces se harán verdad los versos de la gran Wislawa Szymborska, a quien de seguro ya has leido: “Lo que hay es ignorancia de la ignorancia/ Y manos ocupadas en lavarse las manos”.