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Supervisores y Jefes de sector de Chiapas se unen a la lucha magisterial.

Aseguraron que no serán verdugos de sus compañeros, pues consideran les asiste la razón y el derecho de participar en este movimiento ocasionado por la falta de atención a las justas demandas del magisterio y del pueblo de México.

Supervisores, jefes de zona y del sector de educación básica de Chiapas se unieron a la lucha magisterial y denunciaron que sus superiores “pretenden enfrentarnos” con los profesores de las secciones 7 y 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que se encuentran  en paro de labores desde hace un mes.

Señalaron que la autoridad educativa le exige  envíen  reportes de inasistencia para realizar los descuentos o en su caso los  despidos correspondientes con la finalidad de “debilitar al movimiento e imponer sus reformas”.

En un documento aseguraron  que “no seremos verdugos de nuestros compañeros, pues nos asiste la razón y el derecho de participar en este movimiento ocasionado por la falta de atención a las justas demandas del magisterio y del pueblo de México”.

Agrupados en el Frente de Supervisores, Jefes de Zona y de Sector de Educación Básica (preescolar y primaria general e indígena, Física, telesecundaria, secundaria general y técnica) responsabilizaron al gobierno federal de la actual “crisis política y social por no aceptar que se instale una mesa de negociación nacional con carácter resolutivo”

Exigieron que haya “un diálogo con compromisos y que cese la represión en contra del magisterio de Chiapas y de México”, al tiempo de señalar que seguirán reuniéndose “para dialogar y fortalecer nuestra unidad como directivos socialmente responsables”.

Manifestaron que como parte de la “insurgencia magisterial de Chiapas más de 95 por ciento de los profesores se encuentran en paro de labores y estamos a favor de que, de acuerdo con los padres de familia, se implementen medidas de atención pedagógica que permitan el logro de todos los aprendizajes esperados en este ciclo escolar”.

Asimismo señalaron que  “la reforma laboral y administrativa que se nos impone no define la calidad de la educación sino que se centra en desaparecer la seguridad laboral, en establecer evaluaciones con carácter punitivo, en desparecer los tribunales laborales para dar paso a tribunales administrativos y en debilitar al SNTE”.

Afirmaron que  “trazaremos nuestra propia ruta de organización plural, autónoma, solidaria y democrática que necesitamos para reivindicar nuestros derechos laborales y profesionales, al mismo tiempo que contribuimos a mejorar la calidad de la educación pública para todos”.

Pidieron a los padres de familia y demás sectores de la sociedad mexicana a que “no se dejen manipular, que respalden a los maestros de sus hijos y nos opongamos juntos a la mal llamada reforma educativa y a las reformas fiscal y energética que nos imponen para beneficiar a las grandes empresas transnacionales”.

Se pronunciaron en contra  del hostigamiento de las autoridades educativas “que pretenden sustituirnos en nuestras funciones directivas y/o docentes por oponernos a las reformas que afectarían a la mayor parte del pueblo de México. Estamos de acuerdo en que se contraten a los miles de maestros que hacen falta, no para sustituirnos sino para que los grupos no sean mayores de 30 alumnos y, de esa manera, se asegure mejor atención y mayor logro educativo”.

Con información de La Jornada.