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SNTE garantiza elecciones democráticas; se desterrará la “simulación y el dedazo”

El Secretario General del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), Alfonso Cepeda Salas, garantizó procesos democráticos en las elecciones que se realizarán en diferentes secciones del país.

“Convencidos de las virtudes de la democracia, en las próximas elecciones de las directivas seccionales se respetará plenamente la libertad y voluntad de las y los agremiados en la elección de sus órganos de gobierno. Serán procesos legales, libres, equitativos y transparentes, que desterrarán para siempre la simulación y el dedazo”, expresó durante una reunión virtual con más de 60 mil integrantes del SNTE.

Dijo que a través de la democracia directa y participativa que el SNTE otorga a la base sindical,  se podrá “evitar la restauración de prácticas patrimonialistas y de dirigencias vitalicias, y nefastas prácticas de opacidad y corrupción”.

Advirtió que los trabajadores de la educación confían firmemente en la fortaleza de la organización y en la acción colectiva, por lo que “rechazamos categóricamente a los falsos sindicalistas que buscan dividir y debilitar al SNTE”.

En otro tema, el líder del magisterio adelantó que la siguiente semana continuarán las gestiones con la Secretaría de Hacienda y el ISSSTE, con el objetivo de mejorar las pensiones de los jubilados.

Asimismo destacó que en los próximos días se tendrá la respuesta de la SEP al Pliego Nacional de Demandas 2021, el cual dijo, “se construyó con el concurso, con la participación de más de un millón 100 mil compañeras y compañeros”.

Por último, agradeció al Presidente Andrés Manuel López Obrador, por atender el planteamiento del SNTE para que los trabajadores de la educación fueran considerados de alta prioridad en la vacunación contra la covid-19.

Expresó su confianza en que “este proceso se acelere para seguir con nuestro trabajo en las aulas, para continuar como queremos todos en nuestros espacios educativos”.

Puntualizó que el SNTE se ha forjado como actor educativo, laboral, social y político, y que no puede sustraerse de participar en ninguno de esos ámbitos, “porque de ello depende nuestra capacidad para defender nuestras causas fundacionales: la escuela pública y los derechos de los trabajadores de la educación”.