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Javier Rosales Gómez

Licenciado en Educación Secundaria y Maestro en Desarrollo Educativo. Director de Educación Básica. @PearlJavs

Probabilidad cero

10 de octubre de 2020

Llevamos 6 meses y 21 días de aquel 20 de marzo, ultimo día de clases de manera presencial, ante la contingencia sanitaria que se avecinaba y que nadie sabia qué alcances tendría y que hasta ahora sigue sin saberse, un evento que llevo a tomar medida extremas como la sana distancia, confinamiento y una serie de actividades poco convencionales para la vida diaria con el fin de salvaguardar la salud. Esto llevó a la escuela mexicana a tomar decisiones de trabajo a distancia, de la misma manera en que los docentes, padres de familia y estudiantes, han enfrentado aun sin saber los resultados o afectaciones que pueda tener este periodo en la educación.

El trabajo a distancia en los diferentes niveles y modalidades educativas, pero sobretodo en la educación básica, ha provocado una serie de cambios radicales en la forma de enseñar, desde solventar dificultades de comunicación a distancia, pasando por tratar de capacitarse de manera express en el uso de recursos y medios digitales, así como el manejo de crisis que ya de por si era complejas. Con la pandemia han aumentado, como el caso de situaciones emocionales, violencia en el hogar y problemas para aprender.

De este modo, la práctica educativa se ha transformado, pero no como se ha pronosticado históricamente, es decir, para la mejora, sino que de manera obligada los maestros y maestras han mutado para solucionar, más que para atender con calidad, las necesidades educativas actuales.  Luego entonces el gobierno federal, en varios de sus tantos anuncios determinaron que las clases serían a través de la televisión, esto para alcanzar una máxima cobertura a nivel nacional, organizando la programación en parrillas de canales, horarios y contenidos, impartidos y presentados por docentes y conductores, “impartiendo” clases de la misma manera que se viene haciendo hace mas de cincuenta años. ¿A qué me refiero con esto?, a que las mismas formas y no poniéndonos tan estrictos con la metodología, siguen interviniendo en la educación actual y más aún, en la educación que el gobierno planeó, supervisó y seguramente evaluará, que ha sido impartida a millones de niños del país.

El programa inicia con un saludo entre el docente y conductor o conductora, mencionando algunos avisos importantes. Partiendo de una pregunta generadora, el conductor fungiendo como alumno de apoyo para el docente y ya de ahí en adelante la forma de explicar, el uso del lenguaje, la ejemplificación, recursos de apoyo (pizarrón y algunos materiales simples), ejercicios, preguntas y actividades finales, son idénticas a las clases que impartían mis maestros en la primaria y secundaria.  Y vaya que no soy tan viejo (esto último refiere al dicho “si no me echo porras yo, quién”).

Del mismo modo la educación no ha cambiado de fondo ni de forma, los esfuerzos, bien intencionados o no, por parte de las autoridades educativas en diferentes momentos de la historia, han tendido algunos destellos por la mejora educativa, no así en la práctica docente que sigue siendo igual a pesar de la teoría y recomendaciones vertidas por los expertos. Esta situación no ha hecho otra cosa, mas que dejar al descubierto, y desnuda, la practica docente del maestro mexicano, que por años ha sido enraizada en los salones de clase y ahora en la televisión nacional.

Si bien es cierto que nos encontramos en una situación extraordinaria y global, en donde lo primordial es cuidar de la salud y que las formas de enseñar cambiaron súbitamente a raíz de dicho evento, en mi opinión era un momento idóneo para mostrar al docente actual, moderno, creativo, contemporáneo y vanguardista, aquel que sigue los cánones de la educación informada, en donde la practica docente sea el parteaguas para propiciar el aprendizaje y no sólo para proporcionar información, pues entonces la idea de que la práctica docente se encuentra en proceso de cambio y mejora, es errónea, pues esto nunca ha ocurrido como tal y seguimos esperando a que ocurra.

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