Pantallas Maestras

"En la línea del tiempo de la educación, han hecho su aparición diferentes materiales, productos, equipos y tecnologías diversas de acuerdo a las necesidades, demandas y conformaciones sociales..."

Miguel Gallegos

Hace apenas un quinquenio me encontraba leyendo un libro en la sala de mi apartamento. En ese momento me hacía compañía mi pequeña sobrina –de dos años de edad– que por diversas circunstancias me toco cuidarla en dicha ocasión. No pasaron cinco minutos cuando me di cuenta de que la pequeña estaba manipulando mi teléfono celular, la observé por un rato y comprendí que, sin ella saber, estaba aprendiendo de lo que veía en la pantalla del móvil. A esa edad, con relativa sencillez usó el móvil de manera natural, mirando los diversos contenidos que en ese momento le mostraba el dispositivo.

En ese momento comprendí el nuevo y atractivo objeto para aprender de las inocentes y dóciles criaturas. La tierna “Ari” tenía una nueva maestra: la pantalla del móvil.

Era el año 2016 cuando ocurrió aquella lección. Hoy las pantallas maestras se han vuelto una cotidianidad; son aceptadas y promovidas por la mayoría de los actores en la sociedad: instituciones, docentes, padres y madres de familia y sobre todo por niños y jóvenes, sean estudiantes o no, sin dejar de mencionar a los adultos mayores.

Pantallas maestras es un término que decidí asignar a esas ventanas a la vida digital, aunque como en el mundo real, siempre existe la posibilidad de la dualidad.

Ante estos escenarios vale la pena ser analíticos del acontecer e influencia de la tecnología en los procesos formativos de los individuos. Como señala David Buckingham (2014): las niñas y los niños crecen en un mundo cada vez más mercantilizado, siendo víctimas de un manipulador marketing para convertirlos en participantes potenciales en la cultura del consumo.

¿Acaso no, los niños son el futuro de la humanidad? Entonces deberíamos cuidar que todos sean bien educados y formados, y no controlados y manipulados, si no, ¿a dónde irá el futuro de nuestra humanidad?

A través de los años, las formas y los métodos para enseñar han ido evolucionando. Cada sociedad crea y establece sus propios mecanismos. En la línea del tiempo de la educación, han hecho su aparición diferentes materiales, productos, equipos y tecnologías diversas de acuerdo a las necesidades, demandas y conformaciones sociales.

En otro momento hemos mencionado que a raíz de la pandemia y de la revolución 4.0 se ha comenzado a gestar una nueva sociedad y que, al mismo tiempo con el aislamiento físico presencial, surgieron nuevos tipos, formas y modalidades de educación y formación.

En la reciente nueva modalidad de actividades no presenciales en los diferentes ámbitos sociales, se crearon y posicionaron de manera exponencial cuatro elementos tecnológicos que tienen que ver con lo que presentan las pantallas maestras: conectividad, dispositivos, recursos y plataformas digitales.

Para tener una idea del acontecer y uso de estas cuatro categorías en México, se puede revisar la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), misma que se viene aplicando desde el año 2015 y tiene como finalidad obtener información sobre la disponibilidad y el uso de las tecnologías de información y comunicaciones en los hogares y su utilización por los individuos de seis años en adelante.

A partir de la información arrojada en la ENDUTIH 2020, se pueden destacar los siguientes datos:

  • Usuarios de internet 84.1 millones.
  • Usuarios de teléfonos celulares 88.2 millones.
  • Usuarios de internet de 6 años en adelante: 71.3% de las mujeres y 72.7% de los hombres.
  • Dispositivos de conexión a internet: Teléfono Inteligente (Smartphone) 96.0%; Computadora portátil 33.7% y; Televisor con acceso a internet 22.2%.
  • Se destaca que las principales actividades que realizaron los usuarios de Internet fueron: comunicación (93.8%), búsqueda de información (91.0%) y acceso a redes sociales (89.0%).

Aunque conectividad y acceso a internet no son necesariamente lo mismo, se puede identificar en un primer momento que un gran porcentaje de la población mexicana es usuaria de dos de las tecnologías apuntadas, dado que predomina el uso de Smartphone y el acceso e internet en relación con los 126 millones de personas que residían en México en 2020.

Paralelamente, esas dos tecnologías llevan a considerar los usos que involucran a los recursos y plataformas, encontrando lo siguiente en esa misma encuesta: El 90.9%, es decir 53.6 millones usaron aplicaciones de mensajería instantánea, el 78.1%, es decir, 63.3 emplearon para acceder a redes sociales y 77.6%, es decir, 62.9 millones utilizó aplicaciones para acceder a contenidos de audio y video.

Por otro lado, un referente importante sobre el uso de plataformas es el que muestra el portal alemán de estadística en línea “Statista” cuando presenta sus resultados sobre el uso de las plataformas sociales más utilizadas, siendo estas: Facebook, YouTube, Instagram y Twitter[1]. Esto permite identificar que las plataformas digitales han venido creciendo extraordinariamente dado que a decir de Nick Srnicek (2016) estás, son “infraestructuras digitales que posibilitan la interacción de dos o más grupos. Por lo tanto, se posicionan como intermediarios que reúnen a diferentes usuarios: clientes, anunciantes, prestadores de servicios, productores, proveedores y hasta objetos físicos”.

Lo que obliga a considerar la clasificación de dichas plataformas, según la utilización que dan los propios usuarios, siendo estas: educativas, de comercio electrónico, bancarias y de pago, que tienen que ver con modelos de suscripción, publicidad y acceso, según un informe de Parlamento Europeo.

Es por ello que a la combinación de dichas tecnologías y al gran uso que tienen les denominamos “Pantallas Maestras” porque guían, instruyen, enseñan, comunican, informan y envuelven a los ojos y mentes que miran.

Estas tecnologías digitales están cambiando todo lo que la sociedad hace, desde la interacción, el trabajo y la educación. La gran pregunta es ¿Qué les están enseñando las pantallas maestras a las niñas y a los niños? En el entendido que a la mayoría de los usuarios los acompañan desde que amanece hasta que anochece en las palmas de sus manos.  Brindar mejores contenidos, buenos hábitos de uso y alfabetización digital puede ser una buena opción.

[1] https://es.statista.com/grafico/24720/personas-que-usan-regularmente-las-siguientes-plataformas-de-redes-sociales/

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