Manipulación magisterial.

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Hace 14 meses, el magisterio tabasqueño retaba al recién empacado Gobierno de Arturo Núñez Jiménez.

Agrupados en la Alianza Magisterial, el SNTE, el SITET y el SITEM llamaron a sus agremiados a no iniciar el ciclo escolar 2013-2014.

Acusaban que desde la Secretaría de Educación de Tabasco, el  Profesor Rodolfo Lara Lagunas hacía todo lo que estaba a su alcance para violentar el contrato colectivo, así como acusarlo de ineficaz con las demandas en el sector, además de ser un ente partidizado.

La respuesta magisterial fue casi unánime y de la noche a la mañana, el titular de la SEP en el Estado se convertía en el enemigo número uno de los maestros tabasqueños.

Si bien el pliego de demandas era más amplio, lo cierto es que el conflicto se sustentaba en la razón principal que incomodaba  a los líderes Guadalupe Arias Acopa del SNTE, Rafael Burelo del SITET y Diego Ánimas del SITEM:  No querían a Lara Lagunas en la Secretaría de Educación.

El Gobierno del Estado por su parte, rechazó toda negociación con los líderes en torno a la caída del titular de la SEP.   Incluso el Gobernador de la entidad  advirtió que no había negociación fuera de  la ley y que “las prácticas del pasado”, osea, las negociaciones oscuras que en la mayoría de los casos beneficiaban a la élite cupular de los sindicados,  habían terminado.

En ese tenor, el magisterio tabasqueño endurecía su postura a grado tal de desconocer al Secretario de Gobierno, Raúl Ojeda, como interlocutor y exigió diálogo directo con Arturo Nuñez, diálogo que por cierto, no les concedió.

A la par,  recrudecía el rechazo social contra el magisterio y sus líderes, que lejos de apoyarles de manera frontal, se lanzaron contra ellos por el daño que causaban a los alumnos.

De ahí que los improperios  “flojos”, “holgazanes”, “buenos para nada” etc.  llenaron las redes sociales.

Y ni se diga el descrédito social tras el festín de carnitas y chicharrones que se dieron los maestros frente a la Quinta Grijalva; la morada del Gobernador, con el  sacrificio de tres cerdos que en cuyas espaldas llevaban escrito:  ¡LARA!

Los cerdos sacrificados llevaban escrito improperios contra Lara Lagunas.

Fin del conflicto.

El 1 de septiembre por la noche, el Gobierno del Estado emitía un comunicado en el que informaba el fin del paro magisterial.

Los líderes sindicales habían firmado una negociación que en el fondo no lograba la caída de Lara Lagunas, pero si, una negociación que incluía -entre otras cosas-  un fondo de 82 millones de pesos que serían repartidos entre los maestros de la entidad.

El anuncio sorprendió a los maestros que creían ganaban terreno en el conflicto.   Muchos de ellos no dudaron en recriminar a sus líderes porque entendieron que éstos, materialmente “habían vendido el movimiento”

Y ya en el recuento de los daños, la peor parte fue para  el magisterio que quedo exhibido socialmente, mientras que el Gobierno de Núñez, salía fortalecido al desarticular la movilización y de paso mantener a su secretario de educación por encima de todo.

Gobierno y sindicatos, por la calidad educativa.

Pues bien, el espinoso momento es historia.   Y es que la relación Gobierno Tabasco y Sindicatos magisteriales va viento en popa.

Así lo demuestra el jubiloso evento en donde el Gobernador Arturo Nuñez junto con su secretario de educación, Rodolfo Lara y los tres líderes magisteriales del SNTE, SITET y SITEM, establecieron un pacto dicen, por la calidad educativa del Estado.

gobierno y sindicatos_opt

A botepronto suena interesante.   Tabasco necesita de pactos para sacar adelante al sector educativo, sin embargo, por lo menos a mí me parece raro que luego de tanto encono y en tan poco tiempo, la relación Gobierno – Sindicatos magisteriales fluya de manera admirable.

Digo, es natural que en la antesala del convulso 2015 (políticamente hablado),  un viejo lobo de mar como lo es  Arturo Núñez anticipe las implicaciones de que su Gobierno se mantenga confrontado con el magisterio.

El problema es que hoy, al igual que ayer, los maestros siguen siendo un botín político, objetos de manipulación; no solo de sus propios líderes, sino del  Gobierno en turno.

El comentario aparte.

Siguen sin aparecer los 43 normalistas de Ayotzinapa.   Al escribidor le parece demasiado tiempo como para que,  del 26 de septiembre a la fecha, ningún funcionario de alto nivel haya presentado su renuncia.

José Antonio Martínez Gutiérrez

José Antonio Martínez Gutiérrez

Profesor de Educación Primaria.