Jueza ordena reestablecer las Escuelas de Tiempo Completo

A través del programa LEEN se contemplaba servicio de horario extendido y alimentación, siempre y cuando así lo decidieran los padres de familia.
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La Jueza Tercera de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México ordenó a todas las autoridades vinculadas restaurar el servicio educativo conocido como ‘Escuelas de Tiempo Completo’ (ETC), tal y como operaba antes del traslado de sus objetivos al programa ‘La Escuela es Nuestra’ (LEEN).

Así lo infirmó la organización civil Mexicanos Primero como resultado de una demanda de amparo presentada por ‘Aprender Primero’, su brazo jurídico.

En un comunicado de prensa, el organismo detalló que si bien se reconoce que LEEN persigue algunos de los objetivos de las ETC, en los hechos no se logran satisfacer en su conjunto de la misma manera que lo hacían en el Programa ‘Escuelas de Tiempo Completo’.

Destacó que en la demanda se reclamó, entre otras cosas, que las autoridades federales violaron el derecho a la educación y a la alimentación de millones de niñas, niños y adolescentes (NNA), ya que se excluyeron a beneficiarias y beneficiarios de años anteriores de manera arbitraria, y al no garantizar los recursos que permitan que las escuelas puedan tener horas adicionales de aprendizaje y alimentos en la práctica.

Precisó que la Jueza de Distrito obliga al Ejecutivo Federal, a la Cámara de Diputados y a todas las autoridades encargadas de la implementación de los programas ETC y LEEN, incluyendo la Secretaria de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a “adoptar todas las medidas que se estimen pertinentes a fin de que se sigan otorgando los mismos beneficios que se encontraban previstos en aquélla (ETC), incluyendo los ajustes presupuestarios que se estimen convenientes para ese fin”.

Según Mexicanos Primero, en la determinación de la Jueza se tomó en cuenta que las autoridades violaron el principio de progresividad respecto de los derechos a la educación y a la alimentación de las NNA, además del interés superior de la niñez, ya que las ETC otorgaban beneficios que garantizaban el ejercicio de estos derechos, mismos que ya no son posibles de obtener a través del programa LEEN.

Destacó además que la Jueza reconoció que se afectó desproporcionadamente a las mujeres madres de familia, quienes dependían de las ETC para tener un lugar seguro para sus hijas e hijos, mermando “la posibilidad de que (…) desarrollen de manera efectiva sus proyectos de vida y la posibilidad de una estabilidad laboral que tiene impacto en su economía”.

Señaló que el Programa ETC, en su punto más alto de cobertura, beneficiaba a cerca de 27 mil escuelas y a 3.6 millones de NNA, quienes recibían horas adicionales de aprendizaje y, para al menos 1.6 millones de estudiantes, un servicio de alimentación que para muchas de ellas y ellos les brindaba el primer alimento del día.

Detalló que en el supuesto de que la restauración de las ETC como programa no fuera posible, las autoridades están obligadas a modificar el programa LEEN 2022 de tal manera que “se contemplen los mismos derechos y beneficios prestacionales de servicio público educativo contenido en aquel sistema de la ‘Escuela de tiempo completo’, y no solo de apoyo económico (prestacional). Situación que no impide, incluso, la subsistencia de ambos servicios, tanto de la ‘Escuela de tiempo completo’, como de la ‘Escuela es nuestra’”.