El Gobierno Federal respondió por escrito al pliego de demandas que le entregó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el pasado 15 de mayo.
En dicho documento reconoce que la reforma a la Ley del ISSSTE de 2007 representó una “visión neoliberal” que fracturó principios fundamentales de justicia social y solidaridad entre generaciones.
Asimismo señaló que coincide con la exigencia de la CNTE sobre la necesidad de abrogar la legislación aprobada durante el sexenio de Felipe Calderón, al considerar que el esquema de cuentas individuales trasladó el riesgo de las pensiones a los trabajadores y debilitó el carácter colectivo de la seguridad social.
“El tránsito hacia un modelo de cuentas individuales rompió con el espíritu colectivo de la seguridad social y trasladó el riesgo al trabajador”, señala el documento.
Sin embargo, el gobierno federal sostuvo que la eliminación de la Ley del ISSSTE de 2007 implica un proceso complejo por sus repercusiones financieras, fiscales, jurídicas y políticas, por lo que planteó a la CNTE avanzar de manera gradual en la recuperación de un sistema público y solidario de pensiones.
Del mismo modo, la administración federal destacó diversas acciones emprendidas durante la llamada Cuarta Transformación para corregir efectos de la reforma. Entre ellas mencionó los cambios realizados en 2021 para limitar las comisiones de las Afores y permitir que una mayor parte de los recursos permanezcan en las cuentas de los trabajadores.
En tanto recordó que la reforma al artículo 22 de la Ley del ISSSTE aprobada ese mismo año, se tipificó como falta administrativa grave el incumplimiento en la entrega de cuotas retenidas a los trabajadores.
También subraya que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó cumplir las propuestas contenidas en las respuestas entregadas a la CNTE durante la Jornada Nacional de Lucha 2025.
Y como parte de esas medidas, el gobierno resaltó el decreto emitido el 24 de junio de 2025 para reconocer el derecho de los trabajadores del Estado a una “pensión jubilatoria justa y digna”, especialmente para quienes permanecen bajo el régimen del Décimo Transitorio de la Ley del ISSSTE.
Dicho decreto establece el freno al incremento de la edad mínima de jubilación y plantea una reducción gradual en los próximos años.
Por ello detalló que de 2025 a 2027, la edad se mantendrá en 58 años para hombres y 55 para mujeres; de 2028 a 2030 disminuirá a 57 y 55 años, respectivamente; de 2031 a 2033 bajará a 56 y 54 años; y a partir de 2034 quedará en 55 años para hombres y 53 para mujeres.
El Gobierno Federal indicó que estas medidas representarán una inversión de 36 mil 825 millones de pesos entre 2024 y 2030, y de 74 mil millones de pesos hasta 2037.
Por último defendió la permanencia del Fondo de Pensiones para el Bienestar, mecanismo que dijo, garantiza pensiones de hasta 17 mil 885 pesos mensuales para trabajadores bajo el régimen de cuentas individuales que, de no ser por dicho fondo, sus ingresos serán inferiores al promedio salarial cotizado ante el IMSS.
