Evaluación docente: un suplicio

Culpar a los maestros de saturar la plataforma del Servicio Profesional Docente es una irresponsabilidad por parte de la Coordinación Nacional del Servicio Profesional (CNSPD).

Y es que sobran casos de maestros que, hasta un “cuarto para las doce”, recibieron sus respectivos usuarios y contraseñas para cumplir con las etapa 1 y 2 de la evaluación del desempeño docente 2017-2018.

Incluso los casos de maestros que señalan haber concluido los requerimientos de la evaluación docente en la plataforma, pero que no pudieron imprimir su respectivo comprobante de que así fue, lo cual genera justificada incertidumbre.

No obstante, algún despistado tuvo la “brillante idea” de empalmar la fecha límite de conclusión de otros procesos de evaluación (diagnóstica, tutorías) el mismo día 15 de diciembre, lo cual contribuye a que los servidores  que almacenan la información colapsen.

Si embargo la soberbia que impera en la CNSPD es proverbial.   En un primer comunicado difundido el 15 de diciembre el organismo justificó que los problemas que experimentaron lo profesores para cumplir con el Proyecto de Enseñanza se debió a la carga simultanea que registró la plataforma, ya que un 30 % de los maestros convocados para la evaluación del desempeño “no había iniciado o completado la etapa del proceso de evaluación docente relativa al Proyecto de Enseñanza”.

Es decir, en la lógica de la CNSPD son maestros que, como buenos mexicanos, dejaron para el último día subir su Proyecto de Enseñanza.

En un segundo comunicado del 16 de diciembre, el organismo ofreció una disculpa a los maestros por la saturación de la plataforma al tiempo que hizo nuevas precisiones:

1.- La plataforma tuvo problemas de acceso ya que se registraron 101, 825 ingresos de usuarios que intentaban cumplir con los requerimientos de procesos de evaluación (etapa 1 y 2).

2.- Coincidieron otros procesos de evaluación con la fecha de cierre (15 de diciembre) tales como tutorías, evaluación diagnóstica o incluso, la consulta de las sedes de aplicación de la tercera jornada de evaluación del desempeño.

3.- Se abrió el ancho de banda para permitir 1000 usuarios por hora con una tendencia incrementarla en el transcurso del fin de semana.   En ese sentido la CNSPD recomendó que si algún usuario no podía ingresar a la plataforma, lo intentara más tarde (como si el tiempo que invierten los maestros se puede comprar en cualquier farmacia).

4.- Que una vez que la CNSPD revise las cifras de maestros que lograron cumplir con los requerimientos de la evaluación docente en la plataforma, se tomarán las decisiones que permitan que todos los participantes en la evaluación del desempeño ciclo escolar 2017-2018 que deseen acreditar dichas etapas (1 y 2), estén en condiciones de hacerlo.

Tras estas precisiones vale la pena preguntar: ¿es posible imaginar el estado de ánimo de los maestros que, además de tener el alto encargo de educar a los niños y jóvenes mexicanos, tienen que padecer este suplicio que llaman evaluación docente?

¿Merecen los maestros una la carga emocional de esta naturaleza que genera un proceso virtual plagado de torpezas y tropiezos, el cual deben cumplir sin excusa so pena de perder el empleo?

Y aún se atreven desde la SEP a presumir cifras alentadoras de maestros convencidos de que la evaluación docente es lo mejor que le pudo pasar a la educación del País.

Indignante, por decir lo menos, el trato que reciben los maestros mexicanos.

 

 
 

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