NO SON cosas de la vida, sino cosas que pasan en México.
MIENTRAS QUE Elba Esther Gordillo gana un round a la Procuraduría General de la República (PGR) por el amparo que le concedió un Juez que argumentó que a la exlíder del SNTE se le vulneró el derecho humano en la integración de su expediente, el maestro indígena y activista Alberto Patishtán, continúa con la dura batalla por su libertad en donde los recursos legales se le agotan para evitar la condena de 60 años de prisión.
LA MAESTRA acusada de delincuencia organizada y desvió de recursos del SNTE, Patishtán de haber asesinado solito en emboscada a siete policías.
EL PROFESOR pese a demostrar irregularidades en su detención y proceso tales como su aprehensión sin que existieran la debida orden, testimonios de sobrevivientes donde uno de ellos lo señaló como atacante, mientras que otro afirmó que los agresores iban encapuchados; al activista indígena se le cuentan ya; trece años en la cárcel.
POR SU LADO, la maestra Elba con apenas 7 meses ya se anota una breve victoria que, a decir de su hija Mónica Arriola, es una buena noticia para demostrar la inocencia de su madre.
Y ES QUE en el caso de la exlíder del SNTE la PGR erró en el armado de su expediente y el debido proceso (era lógico en una acción puramente política). Lo que se tiene que hacer notar es que con esa lógica, la Suprema Corte concedió libertad inmediata a la francesa Florence Cassez, aún cuando la resolución sería acompañada del repudio social.
CON ESE ritmo y con la impredecible justicia mexicana, la Maestra en una de esas queda libre y Patistan apelando a la clemencia.
RECIENTEMENTE el Partido de la Revolución Democrática (PRD) presentó un proyecto de ley al Congreso para dar amnistía a Patishtán. Con los legisladores enmarañados con los temas hacendarios, energéticos, petroleros y políticos, sea quizás la única esperanza por la que muchos hacemos votos.