El diputado Sergio Mayer Bretón, de Morena, encabezó el parlamento abierto que busca revisar si el sistema de justicia para adolescentes en México se está quedando corto frente a la realidad.
El evento titulado “Régimen Excepcional de Consecuencias Agravadas para Adolescentes” reunió a especialistas, autoridades y sociedad civil para entrarle a una pregunta incómoda: ¿qué hacemos cuando los delitos graves ya no son solo cosa de adultos?
Porque el diagnóstico que puso sobre la mesa Mayer no es precisamente optimista. Habló de un aumento en delitos como robo, secuestro, homicidio y hasta feminicidio cometidos por menores.
Y ahí es donde empieza el debate pesado: varios países ya endurecieron sus leyes, bajaron la edad de responsabilidad penal o aplican castigos más severos.
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Según el legislador, el problema no es menor: algo está pasando con las juventudes y que no basta con mirar hacia otro lado.
Eso sí, también aclaró que la intención no es tratar a los adolescentes como adultos ni criminalizarlos… pero tampoco dejar que los delitos graves salgan prácticamente sin consecuencias.
En ese contexto, Mayer puso ejemplos internacionales. Por un lado, modelos como el europeo que le apuestan a la rehabilitación. Por el otro, casos más extremos como El Salvador, donde se han endurecido las penas y que han bajado los índices delictivos.
Aunque, claro, no todo es aplauso: organismos como la Organización de las Naciones Unidas han criticado estas medidas por considerar que pueden violar derechos de los menores.
Y aquí viene uno de los puntos más polémicos: el diputado calificó algunas de esas posturas como “paternalistas” y desconectadas de la realidad actual.
En el plano nacional, Mayer advirtió que hay resoluciones judiciales que, en su opinión, están mandando un mensaje peligroso. ¿Por qué? Porque aunque los delitos sean graves, las sanciones a menores pueden ser mínimas. Y eso, dice, refleja una descomposición social… y un sistema que no está respondiendo.
Al final, la discusión no es sencilla. Se trata de encontrar un equilibrio entre los derechos de los adolescentes y los de las víctimas. Porque, como lo dijo el propio Mayer, el famoso “interés superior del menor” no debería servir para dejar en segundo plano a quienes sufren los delitos.
La gran pregunta que dejó en el aire: ¿México realmente está listo —legal y socialmente— para cambiar las reglas del juego?
Así lo dijo el Diputado Sergio Mayer:
“Muchos países han endurecido las penas para menores de edad y han reducido la edad de impunidad, como consecuencia del aumento de la delincuencia juvenil y el reclutamiento de jóvenes por organizaciones criminales”
“Estamos convencidos de que algo está pasando con algunos de nuestros jóvenes que debemos analizar con mayor responsabilidad y acompañamiento… con la finalidad de prevenir su participación en actividades delictivas e ilícitas”
“El interés superior del menor en ningún caso puede ser base para justificar un desbalance o menoscabar los derechos de las víctimas y de la sociedad”