En las últimas semanas, el dirigente nacional del SNTE y Senador Alfonso Cepeda Salas ha presentado dos propuestas para mejorar el sistema de pensiones de los trabajadores del Estado, adscritos a la Ley del ISSSTE.
En esencia, el Senador Cepeda propone equiparar la Ley del ISSSTE con la Ley del IMSS en dos aspectos:
1. Incrementar las aportaciones del Gobierno Federal de 5.5% a 13.87%, como en la Ley del IMSS.
2. Incrementar el tope de las pensiones del régimen solidario (Artículo Décimo Transitorio) de 10 a 25 UMAs.
• La primera propuesta deja intacto el régimen privatizador de cuentas individuales (AFORE), columna vertebral de la Ley del ISSSTE de 2007. Lejos de abrogarla, la fortalece.
• El dirigente del SNTE no propone la abrogación de la Ley del ISSSTE, ni la eliminación del régimen de capitalización individual. Lo que plantea es la modificación o derogación del artículo relacionado con el financiamiento de las pensiones; es decir, que el Estado incremente sus aportaciones de 5.5% a 13.87%.
Esto podría mejorar las pensiones de los trabajadores del Estado, pero solo para las generaciones futuras, para quienes ejerzan su derecho de jubilación dentro de 28 a 30 años, es decir, después del año 2050.
Lo anterior se debe a que el efecto del incremento en las cuotas y aportaciones no se refleja de inmediato en las pensiones de quienes actualmente, o en los próximos años, soliciten su retiro.
El impacto de este incremento se verá a largo plazo, conforme crezca el ahorro y el capital constitutivo del trabajador, es decir, el saldo de su cuenta individual, para poder alcanzar una pensión mayor al 30% del último salario.
Eso por un lado, por el otro, aunque se lograran incrementar las aportaciones del gobierno a 13.87%, no se alcanzarían pensiones del 75 o del 80%, como lo refiere el maestro Cepeda, a lo sumo se tendrían pensiones de 45 a 50% del último salario, según calculan los actuarios.
Pongo como ejemplo el caso de Nuevo León.
El ISSSTELEON introdujo el régimen de capitalización individual desde 1993 (14 años antes que el ISSSTE). La primera generación de trabajadores incorporados en ese periodo está actualmente solicitando su jubilación, al contar con aproximadamente 33 años de servicio.
Su cuenta individual se financió con cuotas y aportaciones del 12% del salario base de cotización.
En 2020 se modificó el régimen financiero, incrementando las cuotas y aportaciones del gobierno y de los trabajadores hasta llegar al 21% del salario base, siendo, por cierto, el costo financiero más alto del país.
¿Cuál fue el resultado de esta reforma?
Para los trabajadores en edad de jubilación no se logró el efecto esperado. A pesar del aumento en las cuotas y aportaciones, esto no se reflejó en la cuantía de las pensiones, debido a que su impacto es de largo plazo.
Las rentas vitalicias de los trabajadores del ISSSTELEON resultan menores a la pensión mínima garantizada. Estas rentas fluctúan entre 2,000 y 6,000 pesos mensuales, dependiendo del capital acumulado.
No alcanzan el monto de la pensión garantizada (8,436 pesos mensuales), menos el equivalente a un salario mínimo (9,577 pesos mensuales). En este caso, el ISSSTELEON ajusta la pensión para que, al menos, se cubra el monto mínimo garantizado.
• El régimen de capitalización individual (cuentas individuales) es un sistema injusto, inequitativo y depredador, que libera al Estado y a los patrones de su responsabilidad con los trabajadores. Además, castiga a estos con pensiones precarias y, en cambio, beneficia exponencialmente a las empresas administradoras de los ahorros (AFORE y bancos).
Es un sistema impuesto en México y en el mundo desde hace más de tres décadas, cuyos resultados hoy son evidentes: pensiones que no superan, en muchos casos, el 30% del último salario del trabajador.
• Abolir este régimen no será tarea fácil, pero es necesario intentarlo o, al menos, atenuar sus efectos. Sobre ello hablaremos y escribiremos más adelante.
• Por último, la segunda propuesta del Senador Alfonso Cepeda consiste en incrementar de 10 a 25 UMAs el tope de las pensiones de los trabajadores adscritos al Artículo Décimo Transitorio de la Ley del ISSSTE.
Si bien esta propuesta no elimina la UMA ni busca el retorno al salario mínimo como referencia para el cálculo de pensiones, sí mejoraría el monto de las pensiones de quienes están bajo dicho régimen. Sin embargo, no beneficiaría a los jubilados del sistema de cuentas individuales.
En conclusión, las propuestas del Senador Alfonso Cepeda Salas no resuelven el problema de fondo del sistema de pensiones. Mantienen intacto el modelo de cuentas individuales, que ha demostrado ser insuficiente y perjudicial para la mayoría de los trabajadores.
Incrementar las aportaciones puede parecer una mejora, pero sus efectos son de largo plazo y no beneficiarán a quienes hoy están próximos a jubilarse o ya se encuentran en retiro.
Las y los trabajadores no necesitamos ajustes parciales: requerimos una transformación de fondo que garantice pensiones dignas, justas y suficientes.
La lucha no es por administrar la precariedad, sino por recuperar el derecho a una jubilación digna.