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Reto del sistema educativo, construir una escuela democrática, equitativa, flexible y con justicia afectiva: Mejoredu

Etelvina Sandoval Flores —comisionada de la junta directiva de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu)— destacó que es necesario pensar en una nueva escuela como una institución democrática y equitativa, flexible, participativa y con justicia afectiva.

En su conferencia magistral “Lecciones de la pandemia: los otros aprendizajes” señaló que para reforzar el aspecto democrático de la escuela es necesario que ésta ayude a disminuir las desigualdades y a extender los horizontes de vida de las y los estudiantes.

Comentó que la flexibilidad le permitirá a la escuela valorar las necesidades de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, y que hacerla más participativa le ayudará a vincularse más con la comunidad. Sobre la justicia afectiva resaltó que es necesario una escuela que eduque en la sensibilidad, la solidaridad y el respeto.

Destacó que la pandemia por Covid-19 dejó como aprendizajes y lecciones el reconocimiento social de la escuela, la renovación tecnológica, mayor vínculo de ésta con la comunidad, y el establecimiento de un currículum que responda a las necesidades de esta última.

Para la también investigadora educativa, es importante pensar en una escuela vinculada, abierta y flexible que acoja a las y los estudiantes en el regreso a clases y que se relacione estrechamente con todos los sujetos que integran la comunidad escolar. Por eso, enfatizó: “Nunca más una escuela aislada, tenemos que preparar horizontes que nos permitan actuar ante eventos inciertos, no nos puede volver a pillar una pandemia”.

En el encuentro académico virtual “Aprendizaje en tiempos de pandemia” organizado por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), señaló que la pandemia invita a replantear al sistema educativo, a redefinir las filosofías educativas que lo orientan, promover un nuevo humanismo, impulsar la equidad educativa y atender la formación pedagógica de los maestros.

Ante maestras, maestros, investigadoras, investigadores, alumnas y alumnos de la UDLAP, comentó que también se debe pensar en una formación docente como un proceso continuo de aprendizaje; centrada en saberes disciplinarios, pedagógicos y tecnológicos; sensible a la realidad y problemática de los alumnos; situada contextual y profesionalmente, y vinculada con los actores escolares.

Sandoval Flores informó que durante y después del confinamiento, Mejoredu ha encaminado sus esfuerzos para ayudar a que las y los estudiantes accedan a una buena educación con justicia social, al alcance de todas y todos, y que ha puesto a disposición de la comunidad escolar diversos productos y talleres que pueden consultar en la página web de Mejoredu https://www.gob.mx/mejoredu

Resaltó que la experiencia que deja la contingencia sanitaria mostró las fortalezas y debilidades del Sistema Educativo Nacional e hizo visible la capacidad de compromiso, innovación y creatividad —tanto de las comunidades escolares como de las autoridades educativas— para afrontarla, y dio cuenta de los procesos educativos en los que es posible y deseable propiciar un cambio gradual.

Finalmente, consideró que para Mejoredu estos aprendizajes abren la oportunidad de crear nuevos proyectos y —a partir de los resultados— formular sugerencias de mejora que permitan la recuperación del Sistema Educativo Nacional en lo inmediato, pero también su transformación necesaria para un futuro que ya ha comenzado.