Durante la inauguración del foro ‘Más allá de las pantallas: Impacto de las Tecnologías Digitales en la Educación y en la Salud Mental‘, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, aseguró que discutir el uso de las tecnologías digitales en las aulas es un tema urgente para el presente y el futuro del sistema educativo del país.
Y es que subrayó que el crecimiento del uso de dispositivos y plataformas digitales en la enseñanza obliga a abrir una conversación seria sobre sus efectos en el aprendizaje y en el bienestar emocional de estudiantes y docentes.
“Hablar del uso de tecnologías digitales en la enseñanza y su impacto en la salud mental es un imperativo que nos incumbe a todas y todos por el presente y por el porvenir educativo de este país”, afirmó.
En este contexto, Delgado Carrillo sostuvo que el país necesita una discusión amplia, profunda, real, seria y honesta que abarque diversos aspectos relacionados con la tecnología en la educación, desde el derecho de acceso a la conectividad, hasta el uso consciente y la apropiación efectiva de las nuevas herramientas digitales dentro de las escuelas.
También señaló que México no es el único país que enfrenta este debate, y recordó que organismos internacionales han documentado la creciente preocupación global sobre el uso de dispositivos móviles en los entornos escolares.
Y es que advirtió que de acuerdo con el informe global de monitoreo de la educación de la UNESCO, hasta finales de 2023, al menos 60 sistemas educativos en el mundo tenían prohibiciones explícitas sobre el uso de teléfonos inteligentes en las escuelas, mediante leyes o políticas públicas.
Destacó que esa cifra aumentó a 79 sistemas educativos para finales de 2024, y las regulaciones han continuado creciendo durante 2025 y 2026, lo que dijo, refleja la preocupación internacional por los efectos que el uso excesivo de dispositivos puede tener en los procesos educativos y en la salud mental de niñas, niños y adolescentes.
En ese sentido reiteró que el foro busca abrir un espacio de reflexión colectiva entre autoridades, especialistas, académicos y docentes para analizar cómo integrar la tecnología en las aulas de forma responsable, sin perder de vista el bienestar de la comunidad educativa.
